Letras Salvajes                     Número 8                                        2005

 

 

CELIA ALTSCHULER

 

 

Atabey en el Río Manatí 

                       

Anoche te vi en mis sueños

a la verdad que estabas majestuosa

atraído por el caudal de tus corrientes

contemple silente , sin pronunciar

tu nombre. 

 

Anoche te vi en mis sueños

quise abrazarte mas no pude.

ibas arrastrando a tu antojo

todo lo que a tu paso tocabas,

y tu cauce susurraba lo que mi alma

bien conoce.

 

Anoche te vi. en mis sueños,

lucías cálida y hermosa.

sobre tu cuerpo se reflejaban

rayos solares que pintaban

tus paisajes de verdes otoñales

con desbordado encanto.

 

Anoche te vi. en mis sueños

quise alcanzar tu mirada,

mirarme en el verde de tu  follaje

saciando así  toda esta sed,

que tengo de amarte. 

 

Sin embargo permanecí inmóvil

ante tan  noble belleza

que desfilo, ignorando mi presencia

y se adentro en la maleza

sin pronunciar palabra.

 

Me siento libre en ti

mientras tus aguas placidamente

se sumergen en mi espíritu

transformando nuestras existencias

en alegres riachuelos que danzan

gozosos sobre las piedras mojadas.

 

Anoche te vi. en mis sueños

y esta vez fue diferente

pues cobijado en tus amaneceres

vi nacer en tus dulces aguas,

la melodía del arrullo marino.

 

 

 

¿Quién eres tú?

 

Tu eres la poesía de mis noches

la lluvia de mis sequías.

eres el sol de mi sombra

y el mar de mis desiertos.

 

Eres la soledad en mis compañías

la alegría en mis pesares

mi fe en la desolación,

y el silencio en el bullicio.

 

Tú eres la poesía de mis días

Mis versos hechos canción

Mis recuerdos oxidados

En el cajón de mis sonrisas.

 

Eres todo o nada, 

en el ir y venir de la vida,

el dulce mana que emana

del amargo existencial.

 

Pero sobre todo Tú eres mi poesía,

la miel  que brota de mis entrañas

dando a luz el verso,

para convertirlo en poeta

con voz de mujer.

 

 

                     

Julia

 

Se paseaba a las cinco, al despertar la noche

desvelando los sueños de lunas y soles,

con el río su desamores sollozando,

entregándole la causa de sus congojas.

 

Tallando sobre las aguas su cuerpo sumergía,

mientras la hermosa melodía

que acompaña al afluente

acariciaba sus sienes con seductor encanto.

 

Y otra vez, como muchas otras veces

 la abrazaban aquellas danzantes corrientes

 que había aprendido a amar antes de despedir

 su inocencia en brazos ajenos.

 

Vestida de ausencias volvió al nidal

alargando su espíritu en verso,

a veces transformado en riachuelo

otras veces recreado en mujer.

 

 Allí, donde la floresta revela su abundancia,  

 donde la maleza viste vegas y mogotes,

 el silencio sigue bordando cascadas en poemas

 que aun recitan tus amores, Julia.

 

Dedicado a la poeta puertorriqueña  Julia de Burgos.

 

 

 

 Diosa del Mar

 

Presa del coqueteo de tu grácil espuma

late mi corazón  sediento de amar

entre caricias de calidas olas

que guardan el secreto

de tu inmensidad.

 

Frágil, silente inquieta, sonora…

Observo tu tenue perlada aurora

para luego navegar cruzando

los puntos cardinales sostenidos  

por tu profundidad.

 

A veces pienso que soy caracola,

rodeada de sirenas y estrellas de mar

pero mis pensamientos se desplazan

sobre tus aguas melosas

que me devuelven a la arena

para abrazar a tu mar

 

 

 

Amor Marino

 

Mar que me arrullas

en brazos maternales

Espejo en siluetas,

de milenarias sirenas.

 

Que onda sonora rodea

tus encantadas aguas

desplazando sobre tus olas

energía de vida.

 

Soledad marina de errante espuma

escuchando vas los gemidos

de ballenas ensangrentadas,

navegando tus desvelos

sobre peces y corales sin vida.

 

Mar de mis amores

mi pensamiento te acaricia

sumergido en tus profundidades

mientras contemplo tu horizonte cielo.

 

Mar de mis ensueños

mi amante eterno amigo

déjame entrar en tu reposo

cantándote mis versos

dibujando en ti mi figura

con tus algas marinas.

 

 

 

Alfonsina Storni

 

El mar me dijo que me amaba,

mas yo solo me miraba en sus ojos

para no tocar su alma

 

El mar  me dijo que me amaba

pero yo no le escuchaba,

disfrutaba acariciar sus hebras

teñidas por los rayos solares

que flotaban sobre sus aguas.

 

El mar me dijo que me amaba

pero yo no le entendía,

me entregaba al juego de sus olas

que con desbordante espuma en mi fluían.

 

El mar me dijo que me amaba

mas yo lo ame sin saberlo,

mientras el me arropaba con sus aguas,

yo a su lado me dormía.

 

Dedicado a la poetisa argentina Alfonsina Storni.

 

 

 

Metamorfosis       

 

Mujer…

Trazos de sueños inconclusos,

pensamientos fragmentados,

espejos rotos, intento del ser

que se escapa en una ilusión

llamada existencia.

 

Ser humano…

Figura vestida de verbos,

que mira al espejo

donde la luz libera

amanecer en el espíritu.

 

Yo…

Huella planetaria.

Camino en la ilusión

del tiempo abrazando ideas,

desnudando recuerdos,

entregándole mis versos,

a la diosa Vida.  

 

 

Celia Altschuler.  Nace en Mayagüez, Puerto Rico, en 1954. Profesora de Francés y traductora, maestra de danza, pintora e intérprete musical. Trabaja como Relacionista Pública para La Alianza Francesa.  Es productora y presentadora de dos programas radiales en Radio Atenas, en la ciudad de Manatí (“Las Artes, La Cultura y tú”, y “Francia con Usted”). Sus pinturas han sido expuestas en salones y galerías puertorriqueñas. Ha escrito dos musicales (1989, 1990), ambos presentados en San Juan, en la Universidad Interamericana de Puerto Rico y el Instituto de Cultura Puertorriqueña. Ha publicado sus poemas en el mensuario La Nueva Era. Su producción poética se encuentra en www.palavreiros.org,  página literaria brasileña, patrocinada por la UNESCO. También sus poemas aparecen en la 6ta, 7ma , y 8va edición de Nueva Poesía Hispanoamericana compilada por el poeta Leo Zelada. Además, escribe artículos  para las revistas Business PR  y Arecibo Es.

 

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