Letras
Salvajes Número 7 2005
LUIS ALBERTO valdez
Atrevimientos
por amor
I
"En mi mundo no hay
distinciones ni escatimamos sentimientos: Los odio a todos. Y mucho."
II
"No me digas que me amas, si
no eres capaz de mocharte un brazo por mí. Y no insistas en decirme que sólo
tienes un brazo. Eso ya lo sé".
III
"Antonio no se intimida
al sonreír a todas las mujeres de su asilo. Es un tipo feo, y ellas son
invidentes".
Tres
de amor y abandono
La cantina de los hombres solos
Un hombre se encuentra triste y
bebe cerveza sin parar durante tres días. El cantinero le dice: "ellas
siempre regresan, pero con peores intenciones".
El cliente sonríe.
-¿Entonces siempre
tendré excusas para beber?
-¡Claro! ¿Te sirvo
otra?
Un hombre ama a una mujer
Quiero abrazarte tanto, mujer, que
dejaría moretones en tu espalda y cadera. Casi como un arado de mis dedos. No
suena muy delicado, lo sé. Pero soy un hombre de decisiones bruscas. De esos
que muerden en vez de besar.
Lo sé, lo sé, también
me gusta que me pegues. Pero no le digas a nadie que estas marcas en los brazos
me las hiciste tú. Sigamos diciendo que fueron unos doberman
a los que mandé a la tumba con mis propias manos.
Te amo. ¿Me pegarás esta noche?
Las chicas sólo quieren divertirse
Ella: Creo que debemos terminar
nuestra relación.
Él: ¿Ya te aburriste?
Ella: Siempre he estado aburrida,
pero sólo quería salir a tomar aire.
Él: ¿Ahora regresarás otra
temporada dentro de ti?
Ella: Eso mismo.
TRES
INVIERNOS
Dos regalos
Hoy Santa Claus me trajo un par de piedras. La que
tiene un filo es para divertirme arrojándola al rostro del vecino que arrolló a
mi perro hace unas semanas. La otra piedra es más grande, y será para dejarla
caer sobre un coche en movimiento, cuando la levante desde la azotea.
Brasas retorciéndose en el suelo
La primera vez que nos encerramos en esta habitación, María me dijo: es un
cálido lugar para estar. Le creí. Por eso nos encerramos y arrojé la llave a la
fogata de la chimenea, esperando a que afuera el maldito mundo se caiga a
pedazos.
La venganza
Lorena permanece en cama con la
espalda cubierta de heridas. Dice que está arrepentida de todo el mal que le
deseó al pavo que compraron vivo.
-Iba a ser nuestra cena de
Nochebuena. Se veía muy sano.
Su madre le unta
pomada. El novio la dejó para irse de borracho con los amigos. No todo está tan
mal. En el patio el animal parece satisfecho.
Luis Alberto Valdez. Nacido en Monterrey, Nuevo León, México, en
1976. Narrador y ensayista. Ha publicado
en las revistas La Nuez, Grafógrafos,
Rayuela, Himen, Petra, Oficio y Reflejos; al igual que en los portales de internet Librusa.com, todito.com, poesiasalvaje.com, Mundoregio.com, predicado.com y en la revista
virtual de A quien corresponda. En 2000 publicó su novela Estíbaliz
y la tormenta. Ha sido incluido en el
directorio de la Página de Literatura Fronteriza Mexicana, preparado por la
Universidad de San Diego, California: http://www.uweb.ucsb.edu/~sbenne00/mainpagelit.html.
Becario del centro de Escritores de Nuevo León en la categoría de novela
(2004). Actualmente escribe una columna dominical para el periódico El Porvenir, en Monterrey.