Letras
Salvajes Número 7 2005
David cortés cabán
NO PODEMOS DIVISAR LOS CUERPOS
Poco a poco
la nieve va cayendo
ya no podemos divisar los cuerpos
en un desesperado esfuerzo
nos vamos sobre la blanca crisálida de la
ciudad
no podemos encontrarnos
un estremecimiento nos sube hasta la boca
De un solo golpe
la noche va cubriéndonos
Las palabras se van tornando más
ininteligibles
Cada vez la nieve sigue subiendo.
UN RÍO DONDE ALGUIEN REMA
Nunca los hombres
son más pequeños que su muerte
Sus días pasan y se alejan por encima de la
vida
como el aire de la soledad
Pero nadie sabe que es el mismo aire
que nos da en el rostro
Tampoco la tristeza es más lejana
y tampoco son estos días que dan vueltas
detrás del recuerdo
Pero esta tarde la vida ni es más pequeña
ni más demoníaca
es solamente un punto que se desvanece.
USTED TAMPOCO SALDRÁ VIVO DE ESTA MUERTE
O poeta é un fingidor
Fernando
Pessoa
Diluida mañana donde gentes conversan
de opacos horizontes y destruidos amores
Salen a la calle y se miran los cuerpos
los labios los pezones
consumiendo aire y bocanadas de silencio
Es evidente porque la memoria
se queda atrapada entre lejanas adolescentes
y días donde usted esperaba un poco más allá
de esa mentira que hace su sombra
Pero la vida es espléndida dicen y se miran
y saltan hacia el abismo
Yo los veo y me mezclo en su angustia
Un sol húmedo resbala sobre sus frentes
Yo no tengo valor
para romper sus encantamientos
Frente a mí las señoritas suben y se dicen
secretos
sueñan con el amor poderoso que duerme en sus
vientres
y el silencio me deja abandonado
entre miradas relampagueantes
Mi cuerpo se aleja
voy hacia la memoria que nos roba el tiempo
y esta infinita ternura que es su abrazo.
NO SOY TIGRE DE BENGALA
No soy un campeón,
no soy un héroe,
no soy ese galán
por quien tu madre
suspira y se desvela.
Apenas tengo garras de tigre de bengala.
Pero esta noche,
cuando todos se hayan marchado
baja despacio,
no cimbreen las paredes,
que nadie sepa nunca quién te hizo
esos dos puntos rojos en la nuca.
UN PAISAJE ABSTRACTO Y REAL
Lo que busco
no es la soledad de la alta espera
ni el silencio de tus manos
que exige abandonarme a tu cuerpo
Lo que busco
no es la imagen de tu rostro
otro silencio que invita a conocerte
y me abre las puertas y me hace señales
y toco tu huella inasible
y caigo levemente derrotado
porque ya nada es igual
solamente el silencio
el silencio de tus labios
inventando otra historia
un paisaje abstracto y real
y eso basta.
LA VIRTUD
A dónde está lo eterno
la luz
la transparencia
toda la transparencia
la virtud
que celebra tu cuerpo
el último signo del pájaro
su imagen en el río
lleva tu voz
sobre la dura realidad
junto al árbol o en alguna ventana
como si el amor fuera y volviera una y otra vez
como si se estuviese ausente
como si no existiera uno mismo.
EL PÁJARO VOLÓ EN LA NIEBLA
A
Arcadio Días Quiñones
No es la densidad no es la ilusión
no tiene alas no es aun el silbido
pero trae el reflejo en transparencia
la transparencia misma del pájaro
en la niebla
(blancas nubes con
altos recuerdos)
como si al mirar el sentido de nuestro ser
hubiera sido inútil
como caminar por lejanos barrios
sin oír el tiempo que nos cubre
y va sacudiendo
madera y casas en un mar luminoso
y arrastrando los pequeños oficios
de esta cacería de palabras.
ESTA FÁBULA DONDE CRECE TU NOMBRE
Llegas
como un río de estrellas fugaces
y palabras que silban
no sé si eres el destino que busco
que cae hacia la fina seda de tu rostro
Yo soy el otro que no cesa
desgarrando su vida
como esta fábula donde crece tu nombre.
VIAJE DE LA OROPÉNDOLA
La vida pasa
y vuelve como un eco
otras veces un sol
que gira con el mundo
entre tus días y mis días
para mirar la vida que nos vive
mientras el mundo gira eternamente
con tu cuerpo y mi boca y tus cabellos
oropéndola de ojos de abedules
que buscas la última verdad
cuando los días llegan y nos llevan
como un río en medio de la noche,
BIOGRAFÍA DE UN INSTANTE
Las manecillas del reloj
se alzan como dos alas
mientras los trenes
se alejan
y cada paso
es como entrar a una calle
donde el amor
es un puente donde la lluvia canta
el lenguaje del fuego.
David Cortés Cabán. Nacido en Arecibo,
Puerto Rico, en 1952. Reside en la
Ciudad de Nueva York desde 1972. Se desempeña como maestro de escuela primaria
y profesor adjunto en el Departamento de Lenguas Romances de Hostos Community College. Fungió como
coeditor de la revista Tercer Milenio. Ha publicado Poemas y otros silencios (1981),
Al final de las palabras (1985), Una hora antes (1990), Libro de los regresos
(1999) y Ritual de pájaros: Antología personal 1981-2002 (2004). Sus poemas y reseñas literarias han aparecido
en revistas literarias de Puerto Rico, Estados Unidos, México, España y
Venezuela. Poemas suyos aparecen en
Papiros de Babel: Antología de la Poesía Puertorriqueña en Nueva York (1991).