Letras
Salvajes Número 7 2005
Alfredo Villanueva-Collado
FRONTERAS
Mi vida entera
consiste de fronteras. Toda frontera es
una apertura. También un límite. Y es
ahí que me encuentro.
De tanto vivir
fronterizamente me he forjado una identidad que no corresponde a ningún lugar,
a ninguna definición social, a ninguna expectativa ajena.
Que corresponde
al Hermes, al Ángel, al Fauno, al Vampiro, al Infectado, criaturas que en sí
mismas encabalgan mundos, identidades simultaneas y múltiples; proteicas,
elusivas, ambiguas, incognoscibles.
Frontera: zona de
claroscuros.
No dejar saber
quién uno es, permitiendo desdeñosamente cualquier definición que el Imperio,
la Sociedad, la Iglesia, la Corporación, imponga: no pareces puertorro, pareces
judío, pareces sirio, pareces italiano, no pareces . . . tú sabes.
Moverse en un estado a la vez de
complicidad e inocencia. Amar, llorar, reír, soñar, en español y ganarse la
vida en inglés. Hacer el amor frente a
la posibilidad y la certeza de la muerte.
Confrontar la
desvergüenza de la situación colonial que ya no se refiere a la isla del origen
sino a todo un continente. A la frontera
misma.
Y crear, utilizando lágrimas, semen, sudor,
sangre, una obra que encierre toda esa ambigüedad, toda esa iridiscencia, que
oculte su dificultad, un poema escrito no para el erudito o el hipócrita lector
sino para el amante cómplice o para el chiquillo que busca en el espejo los
marcadores de su diferencia.
Crear una obra
crítica que examine las formas en las que la frontera, esa apertura, ese
límite, aparece en el centro mismo de mi cultura, de toda cultura. Arriesgarme a señalar los caminos ocultos
por los que viaja el deseo de un cuerpo a otro, irrespectivamente de las
definiciones. Cómo poeta o investigador,
expandir la frontera, haciendo visible aquello que considero el punto ciego de
la cultura occidental: la extraña y maravillosa noción del placer, la única
transgresión perpetuamente frontera abierta a los que no se dejen intimidar, y
se atrevan.
El placer simple
de una calle o una plaza en cualquier país que haga mío.
El placer
desafiante de caminar con el brazo del amadoamante sobre el hombro, convertidos
en poema ambulante.
El ambiguo placer
de ayudar a los míos a aprender el idioma del enemigo; a manejar ese idioma con
destreza, para asombro de los conquistadores; el placer de utilizar mi idioma
para que no entiendan qué les digo.
El férreo placer
de rehusar la disolución de mi ancestral herencia en el imaginario de los que
pretenden asignarme una jaula en su zoológico de etnias.
El complejo
placer del estudio y el análisis de la novelística de la patria grande,
exponiendo las fuentes alternas, reprimidas, censuradas, de su riqueza; un José Asunción Silva o un Augusto D'Halmar,
un Carlos Montenegro o un Miguel Zapata.
El supremo placer
de gritar desde todos los tejados que no soy víctima, sino aquel a quién más
temen los que habitan cualquier centro (sexual, social, cultural).
Mi meta: desde la
condición fronteriza, seducir, pervertir, subvertir con mi otredad.
Soy la frontera,
nadie y todo el mundo en uno.
Alfredo Villanueva Collado. Nace en Santurce, Puerto Rico, en 1944. Poeta, narrador y
ensayista. Es autor de numerosos
artículos en Confluencia, Revista Iberoamericana, INTI, Caribbean Review, Hipanófila, Revista
de estudios Hispánicos, Explicación de textos literarios, INTI, Alba de América, y Romance Language Annual entre otras.
Ha publicado los poemarios Las
transformaciones del vidrio (1985), Grimorio (1988), Guerrilla
fantasma (1989), En el Imperio
de la papa frita (1989), La voz
de la mujer que llevo dentro (1990),
Pato salvaje (1991) Entre la inocencia y la manzana: Antología
(1996), La voz de su dueño, (1999)
y De antiguo amor (2003). Sus
textos poéticos y narrativos han sido incluidos en las siguientes antologías: Where Angels Tread at Dawn (1990), Papiros
de Babel (1991), Cuentos
Hispánicos de Estados Unidos (1993), Low Rent (1994), Hecho(s)
en Nueva York: Cuentos (1994), PoeSIDA
(1996), Noche Buena: Hispanic American Christmas Stories (2000) y
Literatura Puertorriqueña del Siglo XX: Antologia (2004).