Letras
Salvajes Número 6 2004
NORBert bertrand
LA CAÍDA
DE ICARO
"Descaminado,
enfermo, peregrino,
en tenebrosa noche, con pie incierto,
la confusión pisando del desierto,
voces en vano dio, pasos sin tino.
Repetido
latir, si no vecino,
distinto oyó de can siempre despierto,
y en pastoral albergue mal cubierto
piedad halló, si no halló camino.
Salió el
sol, y entre armiños escondida,
somnolienta beldad con dulce saña
salteó al no bien sano pasajero:
pagará el hospedaje con la vida;
más le valiera error en la montaña
que morir de la suerte que yo muero."
Fue a inicios de
febrero de... que empecé a alquilar el cuarto trasero de la casa de Doña Jane (pronunciándose
"Jin", ya que era de nacionalidad
norteamericana); sin embargo, mucho se parecía ella a esta actriz noruega, Greta Garbo.
Doña J. vivía sola,
con su hija mayor, llamada Jenny. Desde un principio me llamó la atención esta
inversión de las vocales entre los dos nombres, como si fuera la chica una mera
extensión mental y física de su madre.
Debo confesar que la
cocina de Doña J. era más que mala; no me convenía para nada, ya que ella, por
miedo a las enfermedades tropicales creo, cocinaba todo con agua hervida tres
veces, en una porra previamente pasada al cloro, incluso creo que ponía las
verduras del mercado en un baño de cloro y agua, antes de cocinarlas. No sé si
eso fuera bueno o malo en sentido de salud, pero sin lugar a duda, por experiencia,
puedo afirmar que este proceso higiénico le quitaba todo el gusto a los
alimentos.
Entiendo que había
llegado Doña J. a Nicaragua, tras su esposo, militar, sargento me parece, o tal
vez lugarteniente, en puesto en Las Segovias, donde
murió en el...
Más Doña J., por no
sé qué razón, no quiso volver a su país, una vez asesinado su esposo. Tal vez
fuera porque nunca le devolvieron el cuerpo, sospecho que porque le hicieron el
corte de chaleco, en represión de la intervención sangrienta de sus propias
tropas en nuestro país. Mas, evidentemente, no me pertenecía a mí, joven
estudiante de cuarto año de matemática sin dinero, desengañar o aclarar a Doña
J. sobre este delicado punto.
Además que, dado la
época y mi situación propia, no me correspondía a mí (ni mucho menos me
convenía) dar mi opinión en cuestiones de política.
Creo que me eligió
Doña J. por mi aspecto serio, pues, llevo lentes desde niño, y el hecho de que,
más o menos, hablo un inglés fluido, no tanto, claro, pero mucho mejor que la
mayoría, pues, me dedico (¿o debería decir me dedicaba?) a la docencia.
Como sospecharan tal vez, no soy leonés,
sino por adopción diríamos.
Mi
familia es de..., pues, lo que algunos conocen como el monte, otros recordarán
que se ubica el lugar del que les hablo por los Acres del Diablo como los
llamaban nuestros antiguos, hoy todavía algunos indican esta dirección como por
donde fue Vencido el Vencedor Nuestro Señor Jesucristo.
*
"¿Chica?"
Se asomó la criada, no más de quince años, por el pasador de
platos, y entregó a Doña J. una tasa de café humeante y caliente.
Mirando a Doña J. me
percaté de que su boca de labios carnosos tenía forma severa.
Creo que las mujeres
bellas siempre, cortejadas desde niñas, aunque no sea más que un simple
coqueteo simbólico, tienden a confirmar su poder por una actitud vindicativa,
dominante, hacia los hombres, y lo expresan, físicamente, por esta mueca que el
tiempo termina por pegarle definitivamente a los labios, mueca de enojo y
desagrado que parece otorgarles boca de fumadora, aun cuando no fuman, y en la
vejez cara de espanto, como de bruja en perpetuo grito silencioso.
A la mesa de patas
segueteadas, comíamos sobre un mantel todo blanco, frijoles con queso frito.
Era de noche, y, cuidadosa de su dinero como de la intendencia de su casa,
solía Doña J. proveernos un buen almuerzo, pero una frugal cena.
La nariz en mi vaso,
chascaba con infinito cuidado un hielo medio derretido, mientras Doña J.
revisaba con la Jenny las tareas del día siguiente.
Me retiré a eso de
la nueve para mi aposento.
La noche era
estrellada, y la luna brillante.
Era una época en que
aun se vendía la rebeldía como cualquier mercancía.
El calor de la noche
leonesa me sofocaba a veces, acostumbrado que era todavía, siendo joven hombre,
a la frescura del campo de mi niñez.
El traspatio de la
casa de Doña J. era sombrío, aun en pleno día, lleno de sombras y rincones,
entre los pilares y las falsas columnas de capiteles corintos, y difundía
siempre un fuerte olor a limones y jazmín, que eran esencias de plantas
presentes en el jardín interior de la casa colonial de alto tejado. Vi pasar un gato
cuidadoso allá arriba, en la cumbre del techo. Algunos rosales se terminaban en
dombos casi perfectos en su redondez.
Creo que siempre
eran en flor.
El reloj dio las nueve y media.
El silencio se hizo pesado, y fue cuando iba por abrir la puerta de
mi cuarto que me apalearon, dejándome inconsciente y ensangrentado.
*
Fue el 4 de marzo
que me agredieron, y desde entonces, el miedo y la fuerte impresión que sufrí,
me impidieron hasta ahora salir de la casa. La mayoría del tiempo me quedo en
mi cuarto, escribiendo y leyendo.
¿Lo que escribo? Pues,
no sé. Escribo, y ya es todo.
Tampoco doy a leer a
nadie mis escritos, los conservo en una caja de metal de pequeño tamaño.
Siento la muerte en
todos mis poros, cada vez más próxima. Con el tiempo, aprendí a gustar de esta
sensación.
Todavía no sé quien me atacó.
Empecé a leer libros sobre cábala.
No entiendo casi
nada, y lo que entiendo me parece increíble.
Paso el tiempo entre
mis lecturas y un sueño agitado, lleno de pesadillas.
Soy pobre como la rata
triste como tía y toco esta cometa de cartón de cumpleaños de pequeños deformes
y la guitarra del cielo suena sola con la indolente angustia de la noche y las
palomas de las oraciones vuelan cenizas por la tierra muda.
A veces veo
palidecer el alba, y eso me da miedo.
No soy viudo, soy el muerto que deja viudos
a su alrededor. La agonía conozco, la del huerto.
*
Madura el trigo pero
las uvas están verdes. No se hace pan.
Antes digo que lo
que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no
quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber la
copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del
Señor, y de la mesa de los demonios. ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos
más fuertes que él?
¿Puede un cristiano
ser poseído por un demonio?
Cuando el espíritu
impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, pero
no lo halla. Entonces dice: "Volveré a mi casa, de donde salí".
Cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va y toma
consigo otros siete espíritus peores que él, y entran y habitan allí; y el
estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también
acontecerá a esta mala generación.
De acuerdo con la
mayoría de los expertos, los brujos europeos de la época medieval en adelante
estaban organizados en grupos o aquelarres de doce miembros, la mayor parte de
ellos, pero no exclusivamente, formados por mujeres, y por un líder,
generalmente, masculino. Este líder estaba considerado como vicario del diablo
y muchos de sus fieles más ingenuos le trataban como si fuera el mismo diablo.
Tradicionalmente se le representaba vestido de negro o con disfraz de macho
cabrío, ciervo u otros animales con cuernos.
El grupo se reunía
una o dos veces por semana en lo que generalmente constituía una reunión local.
En estas reuniones las brujas llevaban a cabo supuestamente ritos de culto al
demonio, informaban de sus actividades y hacían planes para la próxima semana.
Otras reuniones regionales, llamadas Sabbats
-seguramente como un acto provocativo haccia el sabbat
judío-cristiano-, se reunían probablemente a centenares, a veces miles de
alegres asistentes, incluyendo los brujos y sus neófitos.
El lugar de reunión
de brujos más famoso de la Europa antigua y medieval fue Brocken,
el pico más alto de las montañas Harz.
En todas las falsas
creencias, llamadas las religiones o grupos esotéricos de la India, también se practican,
todas las artes tenebrosas diabólicas de la brujería, del vudú, del
espiritismo, de la hechicería, del vampirismo, del canibalismo y del
homosexualismo. Y el culto a los espíritus de las tinieblas, como lo son a los
espíritus de Satanas, y de Lucifer, y a los espíritus
demonios.
En ese país se le
rinde culto a una princesa llamada la diosa Kali, que
es una diosa princesa demonio, también a los espíritus demonios: Merkabah, Chavajoth, Bael, Balaan, Sangabiel,
Andrameleck, Sanagabril, Nahemah, Moloch, Lili, también los nombres que usan como las invocaciones y
las protecciones, disque contra los espíritus
demonios, como lo son: el demonio Gopalatapani, el
demonio Krshna, el demonio Klim,
el demonio Drushnaya, el demonio Govindaya,
el demonio Gopijana, el demonio Vallabhaia
y el demonio Swaha; cada uno de estos espíritus
demonios, son miles de legiones, porque se desdoblan en miles.
Todos ellos toman
sangre humana (son vampiros) y la mayoría de estos falsos maestros también
comen carne humana (son caníbales).
En la Edad Media el
concepto de brujería giraba en torno a ciertas presuposiciones. Como ser la
creencia de que el diablo y sus subordinados, los demonios, eran reales. Es
decir, que las personas tenían la posibilidad de tener un contacto físico con
ellos y de esta manera establecer pacto. Es así como se creía que los brujos
eran siervos del diablo. En compensación por servirle bajo contrato, los brujos recibían supuestamente
ciertos poderes, en especial producir o curar enfermedades o traspasarlas de
una persona a otra; provocar tormentas o lluvias o, a veces, causar la sequía.
Además se pensaba que
eran capaces de despertar el amor mediante pociones, o de destruirlo con
hechizos y encantamientos; causar daño o incluso provocar la muerte con una
mirada (el llamado mal de ojo) o clavando alfileres en una estatuilla de cera
de la víctima. Otras virtudes signadas a los brujos eran la adivinación del
futuro, la reanimación de objetos inanimados o muertos, y la capacidad de poder
transformarse en otros animales. Por ejemplo en gatos y lobos.
Ya los escritos
egipcios nos hablaban de adivinos que obtenían sus poderes de los demonios y
los dioses extranjeros. En el relato egipcio del combate entre Moisés y
el Faraón, Moisés aparece como practicante de la brujería y sus
seguidores como siervos de un dios extranjero y detestable. En el relato
bíblico del mismo episodio, los expertos egipcios que compiten con Moisés aparecen
como hechiceros malignos. El mandato bíblico: "No permitirás la vida de
los hechiceros" (Éxodo 22,18) fue una de las principales
justificaciones para las persecuciones de brujos en tiempos posteriores.
Un Poltergeist es un espíritu generalmente travieso, pero que
a veces también se comporta malignamente, y que se manifiesta por medio de
ruidos, moviendo objetos de lugar y agrediendo a personas y animales.
En otros casos, el
fenómeno parece ser ocasionado por la psicokinesis
(PK) subconsciente de una persona.
Las personas con una
personalidad esquizoide son introvertidas, ensimismadas y solitarias. Son
emocionalmente frías y socialmente distantes. A menudo están absortas en sus
propios pensamientos y sentimientos y son temerosas de la aproximación e
intimidad con otros. Hablan poco, son dadas a soñar despiertas y prefieren la
especulación teórica a la acción práctica. La fantasía es un modo frecuente de
enfrentarse a la realidad.
Las personas con una
personalidad esquizotípica, al igual que aquellas con
una personalidad esquizoide, se encuentran social y emocionalmente aisladas.
Además, desarrollan pensamientos, percepciones y comunicaciones insólitas.
Aunque estas rarezas son similares a las de las personas con esquizofrenia, y
aunque la personalidad esquizotípica se encuentra a
veces en la gente con esquizofrenia antes de que desarrollen la enfermedad, la
mayoría de los adultos con una personalidad esquizotípica
no desarrolla esquizofrenia. Algunas personas muestran signos de pensamiento
mágico (la idea de que una acción particular puede controlar algo que no tiene
ninguna relación con ella). Por ejemplo, una persona puede creer que va a tener
realmente mala suerte si pasa por debajo de una escalera o que puede causar
daño a otros teniendo pensamientos de ira. La gente con una enfermedad esquizotípica puede tener también ideas paranoides.
Las personas con una
personalidad histriónica (histérica) buscan de un modo notable llamar la
atención y se comportan teatralmente. Sus maneras vivamente expresivas tienen
como resultado el establecer relaciones con facilidad pero de un modo
superficial. Las emociones a menudo aparecen exageradas, infantilizadas e
ideadas para provocar la simpatía o la atención (con frecuencia erótica o
sexual) de los otros. La persona con personalidad histriónica es proclive a los
comportamientos sexualmente provocativos o a sexualizar
las relaciones no sexuales. Pueden no querer en realidad una relación sexual;
más bien, sus comportamientos seductores a menudo encubren su deseo de
dependencia y de protección. Algunas personas con personalidad histriónica
también son hipocondríacas y exageran sus problemas físicos para conseguir la
atención que necesitan.
*
Revisando mis
heridas, me parece que tienen forma angulosa, cuneiforme.
Pregunté al doctor,
me respondió algo acerca de armas contundentes. Mas, parecen muy pequeñas como
de martillo las huellas de equimosis en mi piel. Marcas o sello.
El estudio del significado oculto en cada una de las leyendas religiosas y profanas de cualquiera nación, ya sea grande o pequeña, y especialmente en las tradiciones del Oriente, ha ocupado la mayor parte de la vida de la que estas líneas escribe. Ella es de los que poseen la convicción de que ninguna fábula mitológica, ningún suceso tradicional de las leyendas de un pueblo, ha sido en tiempo alguno pura ficción, sino que cada una de semejantes narraciones encierra algo de verdaderamente histórico. En esto difiere la autora de aquellos mitólogos, por grande que sea su reputación, que no ven en cada mito más que la confirmación de la tendencia supersticiosa de los antiguos, y que creen que todas las mitologías han tenido su origen en los mitos solares y se basan en los mismos. A semejantes pensadores superficiales les ha puesto admirablemente en el lugar que les corresponde el poeta y egiptólogo Mr. Gerald Massey, en una conferencia sobre “Luniolatría, Antigua y Moderna”. Su crítica acerada es digna de reproducirse en esta parte de nuestra obra, por ser eco fiel de nuestros propios sentimientos, tan abiertamente expresados desde 1875, cuando escribimos “Isis sin Velo”. Durante los últimos treinta años, el profesor Max Müller ha estado enseñando en sus libros y discursos, en el Times, Saturday Review y en varias revistas, desde la tribuna de la Royal Institution, en el púlpito de la Abadía de Westminster, y en su cátedra de Oxford, que la mitología es una enfermedad del lenguaje, y que el antiguo simbolismo era resultado de algo parecido a una aberración mental primitiva. “Sabemos -dice Renouf, repitiendo a Max Müller, en sus conferencias de Hibbert- que la mitología es la enfermedad que brota durante un estado peculiar de la cultura humana”. Tal es la trivial explicación de los no evolucionistas, y semejantes explicaciones son todavía aceptadas por el público inglés, que piensa por cerebros de otros. El profesor Max Müller, Cox, Gubernatis y otros tratadistas de mitos solares, nos han descrito al primitivo inventor de mitos como una especie de metafísico indo germanizado, proyectando su propia sombra sobre una niebla mental, y hablando ingeniosamente del humo, o por lo menos de las nubes; convirtiendo el cielo sobre su cabeza en la cúpula del país de los sueños, pintarrajeada con las imágenes de pesadillas aborígenes. Conciben al hombre primitivo a su semejanza, y le contemplan como irresistiblemente inclinado a la propia mixtificación, o como dice Fontenelle, “sujeto a contemplar cosas que no existen”. Ellos han presentado bajo un aspecto falso al hombre primitivo o arcaico, como inducido desde un principio y de un modo estúpido, por una imaginación activa y falta de dirección, a creer toda suerte de falsedades, que eran inmediata y constantemente contradichas por su propia experiencia diaria; como un necio fantástico en medio de aquellas feas realidades con que le agobiaba la experiencia, a manera de los iceberg aplastantes que dejan sus huellas en las rocas sumergidas en el mar. Quédame por decir, y algún día se reconocerá como cierto, que estos maestros, aceptados como tales, no se han aproximado más a los principios de la mitología y del lenguaje, que el poeta Willie de Burns a Pegaso. He aquí mi contestación: Es sólo un sueño del metafísico teórico, creer que la mitología fuese una enfermedad del lenguaje o de cualquier otra cosa que no sea su propio cerebro. El origen y el significado de la mitología ha sido totalmente equivocado por estos traficantes en mitos solares. La Mitología era un modo primitivo de objetivar el pensamiento primitivo. Estaba fundada en hechos naturales, y todavía puede comprobarse en los fenómenos. Nada hay de insano ni de irracional en ella, cuando se la considera a la luz de la evolución, y cuando se comprende por completo su manera de expresarse por el lenguaje de los signos. La locura consiste en tomarla por historia humana o por revelación Divina (1). La Mitología es el depósito de la ciencia más antigua del hombre, y lo que principalmente nos interesa, es lo siguiente: cuando sea de nuevo interpretada correctamente, está destinada a ocasionar la muerte de aquellas falsas teologías a que sin saberlo ha dado origen. CHAOS: THEOS: KOSMOS. Estos tres son el contenido del Espacio, o como lo ha definido un sabio kabalista: “El Espacio, el que todo lo contiene sin ser contenido, es la primitiva corporalidad de la Unidad simple... la extensión sin límites” (1). Pero, pregunta él de nuevo: “¿Extensión sin límites, de qué?”; y da la contestación correcta: “El Desconocido Contenedor de Todo, la Causa Primera Desconocida”. Ésta es una definición y una contestación que no puede ser más exacta, más esotérica y más verdadera, bajo todos los aspectos de la Enseñanza Oculta.
En el siglo XV, el juego por excelencia
era los dados. La crónica del Condestable Iranzo nos
cuenta la afición que en la ciudad de Jaén tenían los caballeros, mercaderes, y
población en general al juego de los dados. Las poblaciones más importantes
poseían tahurerías en las que se practicaba este juego, casas conocidas también
como Tablero Público. Éstas eran generalmente mal vistas por los eclesiásticos
celosos de la pureza religiosa, que veían en el juego el mal por excelencia.
Así, en la ciudad de Baeza, en enero de 1456, siendo Corregidor Pedro de la
Cueva, Simón de Samateo, clérigo que vino a predicar
a Baeza, denunció ante el Corregidor y el Cabildo el lugar de juego existente
en la ciudad atendiendo a las siguientes razones:
"Et que por quanto
él fallara que en esta dicha çibdad avía tablero
público, para que los tafures e otras personas
jugasen a los dados, por cabsa de la qual rrenegavan e blasfemavan del nombre de nuestro señor Dios e de la Virgen
Santa María, su madre e de los Santos de la Corte Çelestial,
de lo qual se redundava grand desserviçio a nuestro señor
Dios, e a nuestro señor el rey, e a la cosa pública de la dicha çibdad, e de los vezinos e moradores
della e de su tierra... porque su merçed
alçe de entre nos su yra e
mortandad, e dé agua sobre la faz de la tierra, e paz, e amor e concordia etre los cavalleros, e escuderos,
e vezinos e moradores de la dicha çibdad
e su tierra... Et por ende que de parte de nuestro señor Dios, les rogava e requería, que luego mandase quitar el dicho
tablero, e que defendiesen que de aquí en adelante, ningunas nin algunas personas non jugasen a los dados nin a otros juegos algunos en público nin
en escondido... Et los dichos señores respondieron e dixieron
que les plazía de quitar el dicho tablero, por quanto dixieron que era serviçio de nuestro señor Dios, e que se ayuntaría en su cabilldo, e que
verían en ello en qué maña lo podían fazer".
Mi fórmula para expresar la
grandeza en el hombre es amor fati (amor al
destino): el no querer que nada sea distinto, ni en el pasado, ni en el futuro,
ni por toda la eternidad. No sólo
soportar lo necesario, y menos aún disimularlo – todo idealismo es mendacidad
frente a lo necesario – , sino amarlo... (Ecce homo, p.54).
Amor Fati
no alude al destino predeterminado y causalista que no deja margen para ninguna transformación.
Por el contrario, en la versión nietzscheana, Amor Fati
alude al juego de dados, a la aceptación del azar y al sometimiento a las
reglas que impone la voluntad de poder. El representante de una voluntad libre,
el jugador, el superhombre, no es el hombre de una libertad incondicionada, no
vive en el capricho arbitrario, sino que es el hombre que acepta participar del
juego del mundo y quiere dentro de sí lo necesario. En esta versión, Nietzsche rechaza la idea de una aceptación sumisa frente a
una fatalidad ineludible ya que la participación del hombre en el gran juego
del mundo se expresa a partir de una voluntad que acepta el devenir
inocentemente.
En el Tibet
durante 23 días se entregaba el gobierno de Lassa al
monje del monasterio de Debang que más pagara,y le llamaban Jalno,pues proclamaba su ascensión al poder paseando la
ciudad con bastón de plata en mano.Pero ejercía su
autoridad en formas tan arbitraria,que imponía multas
por todo,con lo que ganaba diez veces más de lo que
había pagado por el cargo. Esta severidad del Jalno
alejaba a los trabajadores de la ciudad, pero durante estos 23 días Lassa se llenaba de monjes budistas, que parece ser
recitaban oraciones a gritos, empujándose y pegándose unos con otros,hasta ensangrentarse
narices, o romperse alguna que otra cabeza. Veinticuatro días después de haber
cesado el Jalno, asumía de nuevo su autoridad otros
diez días,reuniéndose el primer día todos los
sacerdotes en el gran templo de Machidranth, catedral
de Lassa, para pedir liberación de enfermedades y
males, pero arrojando grano sobre la cabeza de un hombre, con cara pintada de
blanco y negro, chaqueta de piel al brazo, al que llamaban “rey de los años”,y
que, sentado todos estos días en la plaza del mercado, sacudía con un rabo de yak negro a cuantos querían transferirle su mala
suerte. El décimo día discutían Jalno y “rey de años” sobre realidad e ilusión,y se resolvía la disputa mediante un juego de dados,
que eran todos seises en el cubilete del Jalno,y
todos unos en el del “rey de los años”;y como la victoria del Jalno suponía que el “rey de los años” era víctima
expiatoria de todos los pecados de Lassa, huía en
caballo blanco, con un perro blanco, un ave blanca,sal
y otros condimentos. Todo el pueblo le
perseguía gritando y chillando, y las tropas le disparaban salvas de fogueo.
Así era expulsado de Lassa, y detenido siete días en el monasterio Samyas, rodeado de monstruosas imágenes de demonios, y
pieles disecadas de serpientes y bestias feroces. Después se le soltaba por las montañas de Chetang, donde permanecía fuera de la ley hasta un
año. Si moría antes, era buen presagio;
si sobrevivía, podía regresar a Lassa, y volver a ser
víctima expiatoria al año siguiente.
Los discursos de Mahabharata hablan de la disensión entre dos
facciones en el reino. Uno de dos partes. ... El Mahabharata
es uno del los más importantes relatos épicos en la cultura india
... la habilidad de su tío que era capaz en jugar los dados, y
eventualmente, el Pandavas perdió ...
Ultimamente
leí que los angloparlantes confunden roll play (juego
de dados) y role play (juego de rol).
*
Ahora lo sé. Lo sé todo.
Y por eso procuro no salir al patio. Procuro no salir del todo.
Ya
no tengo por pagar mi alquiler.
Oigo ruidos detrás de la puerta.
Durante mucho tiempo Doña J. vino tocar a mi
puerta, pero no le abrí. No soy tan estúpido.
Gritó y me amenazó con llamar al cerrajero, pero creo que teme ser
objeto de risa para sus vecinos.
Dijo que iba a mandar a
llamar a los guardias.
Pero no le voy a abrir.
Puse todos los muebles contra
la puerta.
No podrán entrar, jamás.
... Eso espero.
Vino el doctor, varias
veces también. Creo que sospecha algo también, pero no se atreva a decirme
nada. Quiere que lo deje entrar. Pero si él entra, los demás también podrán.
*
Ya sé que me golpeó el
dado, sé cuando y sé cómo.
Porqué también.
Pero son sagaces. Lo
idearon todo para que nadie se de cuenta.
Rueda el dado por el patio,
por la noche, para que nadie se de cuenta. Y así lo resuelven todo. Pueden
decidir de nuestras vidas amparados por el silencio como flor de algodón
abierta de la oscuridad.
Son muy listos, de verdad,
pero no habían previsto que un joven estudiante de matemáticas podría revelar
sus planes al mundo entero.
Creo que me permitieron
alquilar aquí para protegerse; pues, imagínense: yo representaba la perfecta
coartada.
De alguna forma fue un duro
golpe del destino para ellos, y para mí de suerte que, por atrasarme un rato en
el patio, me encontrara con su máquina infernal...
Ahora lo único que me deja
por elucidar es: ¿cómo avisar a los demás?
Norbert Bertrand. Narrador,
poeta, ensayista y artista francés. Ha sido docente en la Universidad Nacional
Autónoma de Nicaragua UNAN-Managua en los departamentos de Filosofía y Español durante varios años. Autor de numerosos artículos
sobre arte (en especial el grupo abstracto Los ArteFactos
de Managua), literatura y filosofía (Darío, Borges, Pablo Antonio Cuadra, Roig, Leopoldo Zea, etc). Ha publicado Arturo Andrés Roig
y el problema epistemológico (1996).
Como artista plástico, cinco de sus obras se exhiben en el Banco Central
de Nicaragua. Fue co-fundador
y miembro activo de los grupos franco-nicaragüenses literarios y artísticos
Papalotes (que tuvo una revista publicada de 1997 a 2000) y Cualquier Nombre
(grupo con el que realizó un corto-metraje titulado Pastorcilla,
2003-2004). Bertrand
figura en el disco compacto Como Gato Patas Arribajunto
a artistas y escritores tales como: Roberto Quesada, Yván
Silén y Carlos Barbarito (2004). En 2003 organizó el I Coloquio Internacional
sobre Panofsky, cuyos actas fueron publicados en mayo
2004.