Letras
Salvajes Número 6 2004
Héctor Urruspuru
La
sustancia
la sustancia que vendés
en el Abasto
Charpentier
la que torna irremediable
a quien la toma en:
a) el hombre ciervo
b) el hombre halcón
c) el hombre marsopa marsopa...
... estos días
volátiles como nunca
desamorados días de la medianoche
... esta gente que
corta las rutas
y vos y tu sustancia
con la larga columna de hombres /
mujeres /
niños rojos
bebiéndosela
inyectándosela
aspirándosela
en nombre de la globalización
de Davos /
de Porto Alegre
de las carabelas por el suelo de
Colón
y vos y tu sustancia desocupada
y las murgas denunciantes
redoblantes
con versos métricos sociales
y las fenders
que gimen sin sueldos dignos
tanto
tanto blues
porteño Señor
vidrio molido María
estornudo de San Pedro
la cosita que vendés
Charpentier,
la melaza esa
la mística de los sacerdotes
la macerada en cuencos de bronce
la que hace que se vea a la leona
americana
amando con el travesti
que le teme a la luz
esta suerte de hongo arqueológico
hallado al sur de la Mongolia
esta caquita de Dios que fraccionás
salvajemente
a lo Mozart
inpunemente
a lo Videla
esta cosa ocre que ajusticia políticos
corruptos
que se desposa histórica histriónica
con la guillotina
que toma las Bastillas del FMI
con letra temblorosa grafiteás, Charpentier: “Marqués
de Sade”
Marqués de Sade!
en Corrientes y Jean Jaurés...
y la luna
te encuentra
con una mujer morena entre las piernas
y la luna
te encuentra
gárgola desnuda
rebalsando alcohol por la boca abierta
Oh Charpentier!
tenés una casa en la luna creciente
de Febrero
para todos los parias como yo
tenés un corazón de poesía comprometida
para los azul-rojo como ella
ella
la sin sombras en la vereda
la sin futuro posible
y provocás
el sueño
de la gran serpiente Anaconda
incrustada en la vulva
de la estatua de la Libertad
y que utopía
la tarde de Huxley
la que sigue cortando rutas
poniendo en paro a los subtes
colectivos amarillos
y hospitales en gris
la tarde de Huxley
que son todas
como neumáticos que arden
los que te siguen
señalan
setentistas
al funcionario argentino que veranea
en Miami
que coje en
inglés y que fuma Partagás
que le ha puesto un gorro de los Dolphins
a su hijo
su hijo
que ve crecer su infancia de película
americana
detrás de los muros feudales
de un country sub-humano
en El Pilar
(columna partida al medio)
los que te siguen
usan tus pancartas rotas
hablan por tu F.M.
barrial
y sueñan con invadir Puerto Madero
tienen una pobreza de documental italiano
tienen un corazón de casa tomada
y la sustancia
la sustancia la sacerdotisa
la desnuda bajo la cruz invertida
la machi obrera
la sustancia que se pegotea
en la nariz de cristal
la madre de boca abierta
la negada al embarazo feliz
la gran concha peluda del Abasto
Colombiano
esa madre muerta de antemano
y su hijo alquilado para mendigar
Oh Dios! amigo:
la cosita tonta que comercializas
la poesía asistida por pulmotor
la letra con asma
pero que va rabiosa por más
y más!
Oh! Charpentier
la poesía amada por detrás...
sin preservativos
carnal arlequin
falo de acero
riel de tren que entra profundo
en los suburbios industriales
con pesar de quincena magra en las
ruedas
y este mundo
que se cae a pedazos
y nosotros sin presidentes
en la esquina
comprando comprando!
comprando!!
y nosotros sin concejales
punteros del barrio babel
peruanos bolivianos
uruguayos porteños
nubes de cartoneros comprando comprando
y vino blanco en tetra
por 1 peso
columna rota al medio
y en el quiosco de Mariela
(vino blanco por 1 peso!)
oh! columna rota al medio!
y riñones carmesí de cameruza fiel
...fiel? y Gardel?
desde su estatua toma el alma sufriente
de Luca
entre los brazos
Gardel que grita: “a
las armas argentinos!”
y en su cortada al lado del shopping
una voz en off
1: “que gritó el loco? armas? o almas?”
una voz en off
2: “no tenés una moneda padre?”
Y la sustancia la que
hace:
a) el hombre buey
b) el hombre giróscopo
c) el hombre jilgero de mazapán
de pasta de
mazapán,
base
de todo personaje
de todo muñequito
vacilante
la sustancia / la mística / la
la que nos vendés,
amigo
la soledad el hambre
y el hombre solo...
Estación: “Carlitos Gardel”
Patria pequeña de
desamorados.
Todo, todo el Abasto.
Y Esteban Evaristo Charpentier
héroe moderno / por todos lados,
por
todos lados,
por todos
lados...
El
títere
el títere tiene sus hilos cayendo
hacia arriba
se pierden en lo alto en lo oscuro
ha consumido todas las anfetaminas
que la luna pastilla blanca
dejó en su bolsillito
de arpillera
decolorada su mirada madera de teca
así no lo dejan entrar en Puerto
Madero
y una muchedumbre American Express
va tras de él
lo
señala lo aleja lo oculta
con
suma vergüenza social
desesperado el títere
para huir
se toma asimismo de los hilos
fláccidos
se maneja mal camina grotesco
y llora lágrimas astilladas en la
avenida Corrientes
su señor Sajón todopoderoso dios
dólar
hace tiempo lo declaró prescindible por
obsoleto
cortó sus cinco hilos
abandonado el títere
golpea puertas de teatros
su drama de hambre a nadie interesa
es verano fashion en las carteleras
el títere no tiene plata para lentes
negros
en las esquinas actúa se las rebusca
(ya
tan mal entrazado está el pobre)
ah perdedor!
... su gorra de pedir
está vacía para siempre
al fin
derrotado
se ofrece como leña barata
se inmola
se lo usa en un asado de country
donde una botella de tinto cuesta
cincuenta pesos
y el arte artesanal nunca valió nada
lo último del títere
es
una brasa
sobre la que gotea, grasa.
Fuerte Apache
... Porque bajaba
carne del container.
... Porque del
container bajaban carne.
Soñando con rías
irisadas, bajaba carne.
Solo.
Del container
extraían el sudor, el pan, el vino.
Solos.
Infinitamente solo.
Y decían, con manos
de hierro fundido
un poema social
necesario
como el empedrado,
justo,
justo cuando un helicóptero policial
cruzaba el cielo de Fuerte Apache.
Un cielo de containers, bramante,
como una fotografía en negativo
y nubes hechas de carne.
... Y Ariel?, apenas
si puede con la ginebra,
... y Adela?, espera
en la cama como carne muerta.
Espera que en su
cielo-raso de containers
se vea dibujado a Ariel (su hermano),
dando de beber a Fabián.
Que vendrá... Fabián (su esposo)... a la noche,
a realizarle el hijo.
El hijo que bajará
también carne quieta
cuando un helicóptero cruce el cielo.
Que vendrá, Fabián, a
la noche,
para sacarle a besos, de la piel, la
pantalla del televisor,
y restos de políticos, restos de
metal, del noticiero de las seis.
Que vendrá...
cuando un helicóptero policial cruce el
cielo...
Cielo de hierro
fundido y fotografía en negativo.
Con rías de
empedrado, rías de ginebra.
Que en el nudo 10, piso
octavo,
ciudadela de estrellas,
el hijo en ciernes, aún de esencias
líquidas,
es promesa
de risas
y camino extenso, sin ruido de containers
sin sueños de miseria.
Releyendo
a Lucio el eremita
releyendo a Lucio el eremita
semana adentro del carapacho de la
tortuga o caracol, sobre el que llueve,
y no no es
lluvia es la avispa semejándola con sus patas de polen
amarilla negra la enfermedad la muerte y
que lo atraviesa columna dórica
arrecife blanco herido esta barca se hunde,
oh interesado! Lucio!
oh naufragado! Lucio!
hacia el cielo azul raso de su Templo,
cuarto
releyendo a Lucio el eremita
que sueña bayas de enebro suda y frío
su cuerpo
a un paso del coma etílico soledad basta!
soledad basta...
la arcada de silencio y gesto extremo
el rostro que deriva a milímetros del
piso, Dios si Lucio sale de esta...
releyendo a Lucio el eremita, el no amado el
"solo"
en su cuarto carapacho semana
adentro, no abras la ventana resiste
no saltes a la calle Desaguadero
resiste!
desnudo y un espejo se ve la piel
transparente la falta de fe
y ya casi no hay ojos en toda la
habitación que mira a la criatura única
releyendo a Lucio el eremita: "poeta no
edito"
el grito guardado en el arcón
escritos que se perderán en la mudanza en
el cuando después
2.1 - y que el que
venga ría
2.2 - abra las
ventanas
2.3 - que la luz
entre
2.4 - decapite el thánatos.
Por toda referencia:
aquí vivió Lucio, el eremita
tomó sopa de papas, atendió espaciado
el teléfono
leyó a Joyce
a Carriego
circunstancialmente un amigo un café,
una mujer paga
una tormenta estival que miró por las
hendijas de la ventana
la máquina de escribir, los estantes
con libros
infaltable la carta de amor
y la rosa seca.
Sin
título
... he comenzado a
olvidarme desde abajo, de mi,
desde los pies,
que también olvidaron el rastro
las ganas de buscar
me he quedado sin colores
a partir de mis rodillas,
casi un hombre transparente en sus
conceptos,
y he vertido algo de mi valioso vino
en el ademán de querer cerrar las
puertas
y casi no hablo,
escribo banalidades
compro el periódico.
Camino a través del
parque único.
Alrededor de mi llevo
el ruido del teclado
como todo comentario
cuando ya no me sostenga
de tan invisible,
y en el almanaque Octubre
tenga el olor de las nueces,
recuerda, corazón...
que mi nombre empezaba con "H".
Lobo
I y II
Hay en la llanura, un
verde muy fuerte a los ojos del hombre
que madruga en el frío y el rocío.
Un destello de Cromlechs, Menhires y Templo al Fin,
cielo de 2000 años antes del niño del Nazareth.
Hay una luna que
muere muere muere afiebrada
de amanecer.
Pero hay si el hombre
imagina: "Un deseo de deceso del sol",
"Hoy el día se teñirá
de estrellas, hoy no habrá luz".
Entonces...
... Han llegado Los
Cisnes Rojos al templo de rocas
enclavado en la gramilla.
Cantan
como solo una
leyenda puede cantar.
Sus alas son parte del ritmo, el viajero es
parte del sueño.
Y sobre el dólmen
más alto se ha detenido la luna.
Todos tornan al silencio.
Todos vuelven su mirada a ésta.
Seducción.
El miedo.
Se está allegando el miedo con su arca
de huesos y sentencias.
La extrema seguridad de no retornar de
la tragedia.
Las aves quietas
y
las aves son muertas.
La fiesta enloquece de plumas
y de sangre.
Los ojos se abren, se abren.
En el centro del círculo de
piedras la masacre se abate.
Quietud.
Llegó el lobo.
Es una historia
triste. Una historia bella.
Decae el hombre como
se inclina el roble.
Blanco y gris. La
muerte en sus ojos nevados.
Invierno del alma.
Ojos de ámbar, garganta de cieno y tumba.
"Deseo tu
yugular. Mi lengua está harta de humedecerse
en deseo abismado.
Laderas tan solas tan
altas...
Deseo tu sangre, es
el grito del ártico en el aire,
... mi estómago,
hombre, universo simple, ansía tu carne".
El ser humano medita.
Camina entre las aves,
informe masa que supiera de nubes.
Recuerda. Solloza.
Eleva sus manos. Alas
rotas de ángel.
El lobo avanza.
Fija el hombre la
luna en su mente
llevará su amante haz más allá de la
muerte.
El dice: "He
estado en el Eufrates y rendí tributo a tu mandíbula
de tragedia,
alcé altares, prendí cirios,
pacté con las negras fuerzas,
y en el desierto allende Nínive,
tierra de alacranes, osario de calaveras,
acaricié tus belfos que tiemblan.
Y ahora me matas? Me desiertas?".
El lobo avanza.
El dice: "He
navegado el Yukón,
y las hogueras en la noche de la madre estrella
volvieron ceniciento mi espíritu de hielo.
Junto a la leyenda del de los pies grandes
labré en un sequoia
tu silueta.
La sangre de un cuáquero delineó tu cabeza.
Y ahora me laceras? Me destrozas?".
El lobo avanza.
El dice: (ya de rodillas y muy solo)
"He llenado de alquimias la noche
gótica.
Tus colmillos, mi piedra filosofal de la mañana embrujada.
Catedral de una fina lluvia. Azul.
En mi pira funeraria apreté los dientes y tu pelambre de polo
abrigó aún más mi piel quemada
mi exilio de llamas.
Muerte Druida. Licantropía.
Y ahora me abismas? Me tragas...?".
El lobo llega.
Su fría nariz
estremece la garganta.
El hombre tiernamente
tristemente le abraza
le susurra, le ama.
La Luna es
insoportable de inmensa.
Se cierran las fauces
y el líquido rojo estalla
salpica
la mañana
desgarra el diafragma devora las entrañas.
Y la bestia
descansa...
... Y es mentira que
el alma podrá más,
el hombre, continuará en forma de
heces por la comarca.
Y el sol... Todo lo
apaga.
Nunca nadie ha venido
nunca nadie ha soñado.
Los viejos menhires,
siguen en el campo.
"¡Bizarra, bizarra Divine!"
(a Harris Glenn Milstead
(Divine) actor travesti del
cine Bizarro)
Divine está casi desnuda
de entre su entreteta
asoma el espíritu
de un póster de Warhol
usa enormes corpiños blancos
y come para Waters
que la filma
sin cortes sin trucos
caca fresca de un caniche amariconado.
Divine lee a un Ginsberg
de sexo tan indescifrable
como el de ella/ello
ella
que succiona el pene bizarro
de su hijo de 23 años
en una casa rodante
y sólo porque el joven está triste
y sólo porque el joven lloraba.
Divine
es un exabrupto obeso
una puteada viviente
un grito agudo
que vive desde niño/niña
en los límites
y las criaturas abandonadas
se embriagan
se drogan
se cojen
se raptan en sótanos mugrosos
posan
con ella/ello
para siempre
por sobre todas las cosas posan
para el ojo histérico de la cámara.
Divine
pasa por los 60
y deja que su inmensa figura
descontrolada
transponga las pantallas de los cines
y de pintados exagerados ojos negros
se sienta en las butacas
sobre las faldas de los teenagers
y les masturba el alma equivocada.
Divine
La gorda Divine
plena en rollos de grasa
rompe a hachazos
convertibles rosas
y
como el espíritu de un cadillac
va de pueblo en pueblo
de bar en bar
de hotel en hotel
por las supercarreteras
y vive gratis para siempre.
Divine está
en este fotograma
casi desnuda
hecha toda una chancha.
Y cuando muera
(si
la dejan)
va a ir al cielo
para ver
si algún ángel rubio se la garcha.
Mala
praxis
La fruta que en tu
boca
se vuelve uva
y en tu entrepierna se vuelve
alcohol
esas cosas bebo yo.
Hace una semana que
están matando gente
y nosotros nos amamos.
"...Es cuestión
de tiempo" dijo Costeau
y tenés tu
mejilla derecha
apretada contra el espejo.
Mala praxis hacen mis
poemas
en tu solitario corazón.
Te ponés un soutien blanco
ahora tenés
colmillos azules
revolucionarios
se hincan en mi piel
mi cuerpo es una utopía muerta.
En la tele muestran
los huesos del Che
y en la calle siguen matando gente.
Es lunes. Hoy tampoco
vamos a ir a la fábrica.
Desnuda y en la
penumbra
traés en tus manos 2 candelabros de plata.
"Concha"...
escribo con birome
debajo de tu ombligo
que tiene un aro de oro
y dibujo una flechita
que señala a tu sexo negro.
Mala praxis son en
tus sueños
estos mis escritos.
Sí. Ahora es el fin
del mundo Costeau.
Ahora...
Héctor Urruspuru. Poeta argentino.
Ha publicado el poemario Breviario (2001).
Dice Urruspuru en sus propias palabras: “No
pude hacer música y tampoco pintura, así que encontré en la poesía a estas dos
artes confluyendo. No obstante, sigo
insistiendo con la música y actualmente estoy tomando clases de quena y de
charango con Patán Sartori del grupo Huancara. Con el
tiempo y de puro arriesgado dirigí en 3 oportunidades talleres literarios, en
dos oportunidades de la Sade (Sociedad Argentina de
Escritores) filial noroeste bonaerense. También ocupé el cargo de Secretario
General de la misma, llevándola a realizar una antología de poetas de esa zona,
y recitales en la Capital Federal entre ellos "La Manzana de las
luces" y la SADE central. Algunos de ellos con cerca de 150 personas presentes. Anteriormente conformé un grupo de poesía
oral llamado "La Bestaba," que realizó
cerca de 200 recitales en bares, pubs, colegios,
teatros, en la calle misma, en tiempos de la dictadura, cuando era muy difícil
reunirse y leer poesía libremente. Participé
en pocos concursos, pero en la mayoría de las veces fui por suerte premiado
(aclaro que no creo en los concursos, me interesan sólo por su dinero.... Recuerdo ahora
uno que organizó la Universidad de Belgrano, y el de la empresa Telefónica en
el cual salí premiado varias veces. Hice
radio en 4 oportunidades, en FM alternativas (La Boca, Latinoamericana, y
Apuntes), difundiendo la poesía y la música de blues
y rock and roll, y
realizando muchos reportajes a poetas actuales.
Me incluyeron en algunas antologías. Por ejemplo de la SADE, y la última
el año pasado de la Universidad de Buenos Aires, llamada Poetas argentinos del
2000 (ediciones del Matadero), donde figuro (extrañamente y por suerte) junto a
los más renombrados poetas del momento. Esta antología fue realizado por
Marcela Crocce, docente de esa universidad. Me han publicado en numerosas revistas
literarias. Por todas estas actividades
me han hecho bastantes reportajes en diarios, radios y tv.
Pertenecí y fui fundador de "Los poetas de la contraferia". Dirigí "La Yilé
en el tobogán" con Rodolfo Edwards (poeta) en
sus tres versiones, radial, ciclo literario y revista. Dirijo hace 7 años el ciclo literario
"Maldita Ginebra" en el barrio del Abasto, que ha merecido varios
reportajes en distintos medios y es uno de los más conocidos actualmente (amado
y odiado por muchos) por este ciclo pasó lo mejor de la poesía actual, se
realizaron muchísimos debates (en uno de ellos participó Federico Andahazi y Abel Posse),
proyecciones de filmes del expresionismo alemán, y unitarios de teatro, entre
otras cosas. Actualmente co-dirijo este ciclo como ya
sabés con Esteban Charpentier.
También con él realizo una hoja literaria que ha tenido numerosos elogios,
donde estamos privilegiando la poesía de "tono social" (aclaro que
nos gusta toda la poesía en su inmenso conjunto, provenga de la estética y tono
que provenga). Esta hoja se llama El
aullido en honor al poema "Howl" de Allen Ginsberg (norteamericano).
Pero es la Poesía Social la que nos preocupa y obsede actualmente... y una más
sobre esto: en esta hoja hemos publicado también fotografías de fotógrafos
sociales como Atget y Sebastião Salgado entre otros... Y no quiero olvidar de comentar que esta
hoja la diseña y la edita mi esposa, Maru Herrera, que
pertenece por supuesto al Staff de la misma.”