Letras
Salvajes Número 6 2004
FÉLIX FRANCO OPPENHEIMER
Selección de Imágenes:
prosas, decires, aforismos. 5
(1986)
El morir es como el sacar de una sombra oscura una sombra
clara sin que sepamos de ninguna.
***
Tener la luz puede ser tener la mirada perfecta en lo
oculto, penetrar lo desconocido, mirarlo cara a cara, desde nuestra diminuta
ventana diaria.
***
¿Cuándo, aquí, en esta hora mía habrá descanso, habrá
sosiego y gustación placentera de lo vivido? Siempre la fatiga, un aire desconocido que no
nos permite ser en plenitud, el desaliento y la ansiedad nos sobrecogen y nos
llevan a un ser y no ser, a un esta y no esta que, nos mantiene en un laberinto
indescifrable.
***
Entre la sombra y la luz, mi angustia. Yo, un claroscuro.
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En arte como en ciencia, teniendo cabal conocimiento de lo
que se hace o se dice o no teniéndolo, todo se reduce a un hallar el eslabón
perdido.
***
Del misterio brotó la rosa para ofrecernos su perfume que no
tuvo principio ni tendrá fin.
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El pensamiento es un círculo que se concentra en un punto
oscuro.
***
Y al mira tus ojos, abiertos apacibles al sueño quedo
embriagado del licor dulce de tus manos y me quedo en tu sueño alelado de ti,
sueño que sueño para soñar el paraíso de estarme en mí, bien adentro en unos
idilios que parecen recordar aquellos que dieron comienzo al paraíso de aquí,
en la tierra, que es mía y siendo tuya es mía en tus ojos soñadores.
***
El hombre es un esclavo voluntario, rodeando lo que existe
con una palabra apenas suya.
***
Somos nada cuando no nos miramos en el otro.
***
El poeta es el que toma con más certeza el pulso a la vida y
a la muerte.
***
Hablo con voz alta de mi espíritu pero nadie me oye, sólo
mis lágrimas llegan a los que me miran.
***
Desperté del sueño al creer era tiempo de regresar al
sueño. Al advertir haberme apartado a un
tiempo distinto en el que, aunque consagrado al conocimiento de mi existencia
actual, me percaté que una fuerza desconocida me alejaba haciéndome difícil el
regreso.
En ese sueño fuera del sueño natural, en sí, lo creí
recuento vivencial de la vida que participaba y que,
a la vez había transcurrido, de mi entendimiento de ahora, excesivo espacio,
opté por despertarme físicamente.
***
La poesía acaso sea un medio para registrar los momentos
guardados en la memoria incógnita en que el hoy es norma para el tránsito del
por venir y mirarnos intuitivamente en un ciclo de claro sosiego.
***
Y mirarlo todo sin poderme mirar a mí mismo. Apenas sé dónde me encuentro… ¡Y sin saber
cómo encontrarme!
***
El espejo nos engaña, nos hace mirarnos en la superficie y a
doble distancia.
Félix
Franco Oppenheimer. Poeta, ensayista, crítico literario,
tipógrafo, editor y profesor universitario. Nace en Ponce, Puerto Rico, en
1912; muere en San Juan en 2004. Miembro
fundador del movimiento Trascendentalista de poetas
que surgió en 1948. Profesor Emeritus de la Universidad de Puerto Rico en 1979, donde
había enseñado desde la década de 1950.
Fundó varias revistas literarias.
Algunos de sus libros son: Ensoñaciones (1935), El hombre y su angustia
(1950), Poesía hispanoamericana, antología (1955), Estas cosas así fueron
(1966), Imagen de Puerto Rico en su poesía (1971), La presencia ignorada (1980)
y Ser (Sonetario) (1992).