Letras Salvajes Número
6 2004
David capiello
1La nota al calce1
“Siento como me van creando”
Niebla- Miguel de Unamuno
________________________
1 El lingüista américo-sueco
Andrea Girard Riefkohl, nacido
en Munich el 15 de mayo de 1913, y también conocido por la crítica y algunos
especialistas como Andrew Riefkohl,
según el último informe de la División de Archivos e Investigaciones
Históricas del International Modern Languages Institute, fue reconocido durante el día de ayer en la
convención que se celebra anualmente por dicha entidad como quien creó e
implantó el uso de La nota al calce en su formato tal y como se conoce
dentro de la investigación moderna. En esta actividad se presentaron
manuscritos cedidos por la viuda del afamado investigador que muestran
claramente el inicio de lo que en nuestros días ha pasado a ser parte
importante a efectos de dar referencias, complementar y puntualizar información
más detalladamente o simplemente hacer apartados sobre aspectos múltiples que
no sean desarrollados con detenimiento en el texto medular de una
investigación.
Engel Spievak junto a Georg Szczerbiak, dos de los allegados y colaboradores más
cercanos al doctor Riefkohl, fueron quienes tuvieron
a su cargo las dos ponencias magistrales de la jornada. Szczerbiak,
respetado semiólogo quien había sido su discípulo en la década de los ’60, tuvo
la encomienda del cierre a lo que dedicó aproximadamente cuarenta y cinco
minutos de interesante charla. Entre algunos de los temas más sobresalientes de
su exposición estuvieron: el respeto alcanzado gracias a la pertinencia de las
investigaciones del lingüista, la responsabilidad intelectual y el compromiso
académico de éste, además, la tan esperada discusión sobre los planteamientos
de Riefkohl por lograr investigaciones que estuvieran
cada vez mejor documentadas.1 La charla no sólo fue acompañada con
los ya controversiales y tan conocidos comentarios de Szczerbiak,
sino que la misma también contó con proyecciones en formato Power
Point de algunos de los manuscritos del Dr. Riefkohl. En estos se hacía notable la compulsión con la
que aparecían continuos apuntes al pie de página, enumerados en la mayoría de
las ocasiones con números naturales y en otras menos recurrentes con letras o
incluso en alfabeto griego. También se observan textos donde los apuntes o
notas al calce superan en cantidad considerable el texto medular de muchas de
las investigaciones llegando incluso a ocupar más de la mitad de página.
________________________
1
Un sector
considerable de la concurrencia en desacuerdo con algunas de las posturas de Szczerbiak, durante un conversatorio
subsiguiente a la plenaria, hizo declaraciones sobre la absurda pretensión de Riefkohl de hacer del ejercicio investigativo un record
fehaciente e incuestionable. Esta práctica, según muestran muchos de los
documentos presentados, hacía de los trabajos de Riefkohl
una suerte de enfermizos catálogos enciclopédicos que, más que hablar de su
erudición, documentaban un desorden de carácter maniaco compulsivo por lograr
capturar la verdad.1
________________________
1 Sobre este punto, tanto Szczerbiak
como Spievak, parecen querer mostrar de alguna manera
que Riefkohl, con su metodología investigativa,
planteaba que la realidad podía ser construida a modo de sofismos a partir de
una serie de operaciones investigativo-discursivas. Entre éstas se retoma el
concepto de “scopus” (propósito), tomado de Gadamer, donde el contexto desde donde se habla constituye la base y presupuesto
bajo el cual debe ser entendido un texto. Por ejemplo, los textos sagrados
deberían ser aceptados desde el espacio de la fe, lo que él llama la promesa,
de donde adquieren su carácter de verdad: “Esa afirmación realizable que la
palabra como promesa encuentra, en la admisión de la fe, hace cierta la promesa
y verdadera en cuanto no miente. Pues si bien la promesa no ha sido corroborada
o constatada respecto a su término esto no la hace falsa. La promesa lleva en
ella lo posible, encierra en sí lo probable, lo llevadero a término [...]” (Szczerbiak, De lo
probable, Hatherleigh Press, 1997, p.
237).
Como
homenaje póstumo,1 Engel
Spievak, en uno de sus libros dedicados a la obra de Riefkohl, discute otra de las dinámicas. Éste comenta: “La
realidad se ve sobrepasada quedando un aire de satisfacción sobre aspectos en
los que la naturaleza la niega pero sin que la posibilidad por la que se ha
visto sobrepasada constituya en manera alguna un acto de mentira o falsedad.” (Spievak, Ficciones
Empíricas, Ed. Paidós,
2002, p. 189). Con esto último Spievak plantea que Riefkohl en sus escritos no intentaba plasmar la realidad
tan compleja y detallada como ésta pueda ser, sino que, lo que intentaba era
mostrar cómo la misma era modelada en la medida en que cada nota al calce daba
una versión (ampliada diría él) de la realidad que superaba o sobrepasaba la
versión anterior sin falsearla o contradecirla.
________________________
1
Este homenaje póstumo
se da como parte de un acelerado proceso de publicación por rescatar la obra
del desaparecido lingüista Andrew Riefkohl
y de quien a dos años de su accidente aéreo no se ha tenido noticia alguna.
Algunos especulan que el investigador alemán continúa vivo pues sus restos no
han sido encontrados. Por otra parte, durante los últimos meses, a raíz de la última convención del International Modern Languages Institute, en
Luxemburgo fueron hallados una serie de manuscritos adjudicados al Dr. Riefkohl. En estos tanto la estructura como el estilo hacen
un tanto dificultosa la investigación. Los marcadores de tiempo en dichos
textos parecen ser el producto de una redacción en presente constante como
parte de un accidentado e interrumpido proceso de escritura por lo que
determinar el momento exacto en que fueron escritos es prácticamente imposible.
Sólo podría decirse con seguridad que están siendo escritos en ahora.
En cuanto a estructura
estos textos siguen mostrando, aunque con ligeras variaciones, la tendencia por
hacer de las notas al calce un texto que más que apoyar o autorizar el texto
medular son el texto medular y a la vez parte de él. Durante los últimos años
de Rief,1
como le llamaban sus colegas más allegados, éste fue visto en su
pequeña oficina de la Universidad de Munich durante largas horas y bajo luz
tenue rodeado de amarillentos y carcomidos papeles anotando sus textos con
alfabeto griego pues, según él, este sistema gozaba de una uni(ci)dad orgánica de la que carecían los números. Explicaba Andrew que los números a pesar de tener una proyección ad
infinitum cada uno de estos tiene un valor
absoluto independiente de los demás. En el caso de las letras, por su dualidad fonal y gráfica, aunque cada una de éstas tiene un valor
determinado siempre remiten a otras y a otros significados dentro de un sistema
que se amplia conservando tanto lo que la hace idéntica como lo que la
identifica. Viejos textos fueron revisados y anotados llegando a ser palabras
en griego las que enumeraban sus notas al calce. Incluso en escritos en los que
apareciera una palabra griega como enumeración, y que se repitiera en otro
texto, se complementaban pues aunque no tocasen temas relacionados una no
contradecía la otra. Como era de esperarse este sistema tuvo fuertes críticas.
________________________
1 Andrew Riefkohl abandonó su
proyecto y en varias ocasiones fue escuchado comentando entre algunos de sus
colegas la necesidad de retirarse por algún tiempo porque estaba trabajando en
algunas nuevas ideas pero ya no sobre la nota al calce sino sobre el texto.1
________________________
1
Para detalles refiérase a la única nota al
calce que acompaña este trabajo.
Jorge
David Capiello.
Nace en Ponce, Puerto Rico, en 1974. Cuentista, poeta y ensayista. Fue
miembro de La Generación del Nuevo 98, que agrupó a jóvenes escritores de la
Universidad de Puerto Rico en Ponce. Es uno de los fundadores de la revista
literaria El sótano 00931. Su trabajo
está recogido en la antología universitaria Encuentro, en la revista Taller
Literario y en otras revistas literarias
y culturales puertorriqueñas. Poemas suyos aparecen en el portal En la orilla: http://home.coqui.net/nerudapr/escritor/david_capiello.htm.