Letras
Salvajes Número 6 2004
DAVID CALEB ACEVEDO
la primera línea siempre es la peor
no importan las hojas
las verdes y las que haya que llenar
la primera línea es siempre el final
aunque venga la risa y amenace
con la tortura de las cosquillas
hay que escribir en esfera
vivir para todos los lados
arriba y abajo
hacia el frente se mueve mi cabeza en el
baño
hacia atrás
por culpa del viaje de marihuana
todas las voces caminan de prisa
todas las voces de la residencia
todas las voces todas las cosas
los escucho a todos
como los libros que nunca quise leer
y pétalos de flores caídas en
me-quiere-no-me-quiere’s
debo largarme de mi cuarto
pero la risa me clava los pulmones
ante la mirada seria de mi roommate
no logro dilucidar su mirada seria
demasiado seria y alucinante
seria, pero con ganas de rajarse a
carcajadas
seria marihuana de amsterdam
debe ser que se me abre la mente
tierna coliflor ante el cuchillo
tierna coliflor que escucha otras mentes
ya abiertas desde el principio
de las cosas bíblicas y las que no,
debe ser que soy telépata
y me he salido del cuerpo
con el frío en mis pulmones
cada vez que respiro
debe ser que soy dios
que estoy en todos lados
que soy todas las cosas
que soy todas las voces.
[1]
Robi cuenta con su Mad
Love
canciones que son todas iguales
yo reconozco en este viaje
que mi repentina erección marihuanezca
es parte del humo que el abanico no
se quiere llevar
habrá que pedirle con ofrendas
de cerveza y pericos
en un polvoriento altar
que se lleve lo que el viento se tiene
que llevar
que tengo ganas de orinar
pero no puedo ir al baño
por miedo de que mis líquidos
sean látigos que cercenen cabezas no
preparadas
látigos de Mad Love
amor loco que suena siempre igual
aunque se le dé vueltas y vueltas en una
varita al fogón
el amor siempre suena igual
mariposas en el estómago
mariposas para Lorca
ratones para Neruda
ratones, sí, muchos ratones que vienen de
un sol negro
muy negro y amarillo, sol-girasol
Mad Love por
un lado
y todas las canciones del mundo
juntas
marihuana
mi animal menos fiero y más tierno.
Interludio:
[Ratones para Neruda]
no tengo veinte poemas de amor
ni una canción desesperada
porque tengo amor
del cielo, tierra y ganya
y ratones, muchos ratones
venidos del fondo del pozo
al final a la derecha
donde el musgo crece con los hongos
y te invitan a girar hacia la
izquierda
hasta llegar adonde van los dioses
cuando son olvidados:
al mismo lugar de donde salieron
a los sueños de nosotras las ratas
los ratones y rajieros
muchos ratones para Neruda
muchos, por favor, ¡que lluevan cientos
de ellos!
no es de conformarse
con carne magra y cola de rata
pero debo decir que a veces
siento cosas moviéndose dentro de mí
cosas que quieren salir
serán sueños o será la poesía
o el deseo de fumar marihuana.
[2]
si estás por allá y tienes la
oportunidad
dile a la aurora
que se mantenga brillando
que yo escribo por ella, y por la
marihuana
porque la verde
me rebusca el léxico
e insiste en las sensaciones
como si ver y tocar fuesen la primera
vez
los poemas en español
se me hacen abstractos sin marihuana
porque ella le da a cada línea un posible
final
a cada línea final
un posible final. un
perfecto final.
la poesía es marihuana
hablas ahora
escuchándote media hora después
y te das cuenta de que Draco es irreversible
que no hay forma de taparlo
entre Robi y
la Rosa
y que debe volver
tan fiero y tierno como el animal de
antes
el animal con boca amarga
mi boca está amarga
debe ser la marihuana.
Interludio:
[Bonnie y Clyde]
la razón de Descartes
era suicida
como esas llaves como campanas
colgando de su llavero
colgando de su bolsillo
todos colgamos de algún lugar
del mundo, de las nubes, de la tierra
pero las llaves,
las llaves siguen siendo campanas
labios dulces y saliva amarga
cachetes blancos con orejas rojas
la razón es suicida
porque habla de la persecución de la
Srta. Ganya
tengo que matar a este diablo
que llevo al final de mi espalda
que me habla de noche
y en viajes de marihuana
diciéndome que mi mente necesita
acordarse
de no decirme
que no puedo olvidar
lo que necesita ser recordado.
y yo, con ganya
voy dando vueltas
perro sobre cola
porque tengo que matar a este diablo.
[3]
mi boca está amarga
deben ser los efectos sedantes
de la masturbación en ganya
o la escritura bajo la in[flu]en(za)cia
o porque los adjetivos vengan de
Vietnam
para darle nariz y filtro a este viaje
que pas[e]a
las páginas
como perritos por el Condado
una página busca hacer su necesidad
con el frío en los pulmones, terribles
ideas
y Mad Love en la radio.
no puedo escribir.
Interludio:
[Esférico en esferas]
conecto mis oídos
ahora con las palabras
pa-la-bras silbadas
que los sordos escuchan
cuando fuman marihuana
porque hablan
los sordos y las palabras
y los gatos también si fumaran ganya
ser esférico en esferas
es tener ojos en la espalda
en la corona de tu chacra
en los dedos de tu lengua
en la punta de tus v[b]ellos púbicos
conecto mis oídos a la música infernal
y me parece que todas las nubes
son ositos de felpa y conejos en
acción sexual
me saludan desde lo alto
y mi sonrisa estúpida me delata
soy omnipotente porque miro hacia
todos los lados
todos los lados
to-dos-los-la-dos
a la misma vez
y veo el mundo con zapatos de charol
soy dios y ganya
porque la ganya
nace en mí.
[4]
me río a resquebrajadas carcajadas
soy una niñita con los ojos demasiado
grandes
que se ríe con orejas de gato
en una película de animación japonesa
medito en Jim Morrison, Robi y Kurt Cobain
y cómo el cuerpo se va tan lejos
como puede
huyendo de la risa propia
y de los humos vegetales de ganya
punto de exclamación! [!]
p…unto
p…siquiátrico
p…sicológico
p…síquico
p…tísico
p…neumonía
p…sicótico
p…telekinético
p…telepático…
había un hombre que fumaba marihuana
en un concierto de rock
y unió todas las voces de su mente
en una
por eso soy feliz,
por integridad y unificación
porque mi mente es religión en ganya
dilucidante de los cielos y la tierra
y las tinieblas entre ambos.
le gané en ésta
al diablo, a dios y al mismísimo
Buda.
Interludio
final: [De cómo se formaron las estrellas y por qué los Rastafari son tan
“groovy”]
en los zapatos del mundo
había un rastafari
fumando pasto
y se dio cuenta de que soñaba
sueños de greñas y dreadlocks
y agua dulce de mar y Jamaica
y de lo “groovy”
de las olas
y cómo lo mecía la arena;
se durmió allí, soñando con los sueños
propios
y los ajenos; gran voyeurista
los trajo todos juntos, los sueños de
su casa
de su gente, de su gran Jamaica
los sueños de una telepatía marihuanera
los sueños de Ga[nya]ia
los trajo todos juntos y creó una
fisura
en el cielo de la noche más noche de
todas las negras
y esa fisura se llamó estrella
guiñando su ojo periódicamente
hasta que sus sueños personales
se hagan café y canela para despertar
por eso es más que sabido
que los rastafari
son “groovy”
y que los sueños en ganya
se conectan, arcos y aristas
formando fisuras
que pueblan nuestras noches más
atrevidas
noches de marihuana
noches de religión en ganya
noches “groovy”,
de estrellan que se gui[ll]ñan
de luz.
[di[a]luci(d)nante]
dilucido de los sueños entre sueños de tus
sueños
que soy mujer con zapatos de hombre[,]
de mundo
que soy hombre con sombras azules en
los ojos
y lápiz labial
dilucido de los sueños de la mata verde
que buscamos una pasión que no destruya
a Saigón
una pasión que no sea de cristo
sino de poder floral y paz-y-amor
una pasión hippy
de ganya
que ni yo, ni Robi
encontraremos.
dilucido que esperaré por ti
a la sombra del mangó
árbol con chaqueta a cuadros
y sombrero frío de golf
dilucidantes, alucinantes
los sueños tibios de ganya
cuando la marihuana se abre en tu corona
como laureles que te [a]premian
por/ a seguir con la lucha de la Guerra
Fría de Cannabis
para más nunca desconfiar
de la poesía en español
como tampoco de la marihuana
porque encontrarás que tarde o temprano
escribirás tus máximas máximas
en la sábana de la cama de tus padres
en medio de un sueño de ganya
con la pintura caída
como caen las estrellas
del techo y las paredes de Jamaica,
donde los negros con greñas largas
sueñan con la paz de sonrisas vacantes
y ojos di[a]luci(d)nantes
y con la ganya-legría
porque la marihuana es verde
y el mundo también
así como los buenos finales
de sueños y poemas
ellos son verdes también.
[Postludio reflexivo]
vuelta y media como media sucia
me doy cuenta de que he regresado
con la resaca en la cabeza
y en las olas
los [mar]eos
me vienen
no por islas flotantes
sino por ideas
de corazones enamorados
en ojos vacantes [,] en ganya
en religiones baratas y genéricas
preescritas por algún médico
de gente que no teniendo
algo mejor que hacer
debería estar fumando marihuana
vuelvo sobre las páginas hechas perros
y los bolígrafos
que también son perros
olfateándose las partes y los traseros
vuelvo y escribo
para no olvidar [un sueño]
que fui de ganya
una adorador más, un ministro
en la fe de la marihuana
de humos que al no ser incienso
hacen que nuestras oraciones
se queden aquí
con nosotros
donde deben estar
para que no se marchiten
las oraciones que son
verdes hojitas de marihuana
en piel despierta de gallo y gallina
he de decir
que a Neruda se lo comieron
las ratas
y enhorabuena
porque la poesía es sueño
sueños en ganya
sueños que se van
sueños que regresan
sueños que se quedan.
David Caleb Acevedo. Nació en San Juan, Puerto Rico, y se
crió en Hartford, Connecticut.
Poeta y narrador. Ha ganado los
siguientes premios: primer lugar del Certamen de Cuento del Departamento de
Español del Colegio Universitario de Humacao (1998),
el premio Gloria "Picci" Alonso (2000) y el
primer lugar en categoría universitaria del Certamen de Cuento del ICPR Junior College. Ha publicado en
la revista universitaria Tonguas y en la revista
cibernética En la orilla.