Letras
Salvajes Número 6 2004
ALBErTO JIménez
ure
I
(Baco)
Me develaba
depresivo, en
Extremo sensible y
-De súbito- eufórico:
Su nombre es Baco:
Pero, es una mujer con
Nombre de varón que se
Especializa en reclutar a
Seres humanos carentes
De afecto para –sutilmente-
Seducirlos y llevarlos hacia
El lugar donde todos los hombres
Y mujeres maquillamos nuestras
Desgracias, atrocidades, miserias,
Pifias y locuras ante las comunidades.
Muchas veces
Me mostró alegre,
Seguro de mi mismo,
Casi infalible: pero, finalmente,
En la soledad de mi alcoba, me
Sentí abatido y miserable.
Baco es una prostituta
Con nombre de varón,
Que fornica con todos
Los imbéciles y las idiotas
De cada comarca: después
De drogarlos e intoxicarlas
Con la pócima que expele por
Los poros de su hermosa piel,
Cuando los tiene bajo hipnosis profunda.
II
(Agujero negro)
Invadido
Por los componentes
De la luz, el Agujero Negro
Dispara neutrinos sin carga eléctrica
Hacia la Eternidad Física
que se conserva
Y reproduce protegida por gas metano común.
Nosotros somos lo perpetuum,
Y nada que no venga de lo oculto
Nos precede en la realidad y tiempo
Que experimenta la materia orgánica.
Rectilíneos,
Esos fragmentos
Atraviesan nuestro
Ser Material sin provocarnos
Dolores y perpetuándonos en el
Estallido Supremo: son partículas de Dios.
Ni científicamente,
Nadie podrá negar
Que por su voluntad
Irrumpimos: aun cuando
No seamos dignos de El
Ni estemos en condiciones
De imaginarnos su faz exacta.
El Hombre se sabe
Orgánicamente inmortal
A partir de su descubrimiento
Del Agujero Negro, lugar
donde
Nada fallece y que luce realidad
Inconcebible ante los principios
O logos de origen humano.
III
(Enfrentar al bárbaro)
Al excelente narrador,
profesor de Literatura y amigo
Que absurdo es
Enfrentar al bárbaro
Con los postulados del virtuoso:
Es decir, con el conocimiento que
Devela mundos y con el sentimiento
Superior obviamente explícito en
Quienes se han instruído filosóficamente.
IV
(Naciones
subdesarrolladas)
Mientras
el vulgo elector
Desestime los
méritos,
Formación, aptitudes,
Vocación y
credenciales
De los ciudadanos
auténticamente
Aventajados, en naciones subdesarrolladas
Sólo podrá ejercerse
criminalmente el poder
Del mando político e
impartirse por justicia
La infamia: de modo que todos los derechos
De quienes somos
humanos y ciudadanos
Queden abolidos como
si se tratase de la
Aplicación de una jurisprudencia
luxferiana.
Yo sé que nada
precedió ni procederá
Al Poder Supremo que, bajo catarsis,
Captó mi psique durante
mi primer vuelo
Hacia el cosmos
que habitan los eufóricos.
V
(Señor Tirano)
Mira en mi rostro
Al de un mensajero
De la Providencia
Que te anuncia hoy
El inminente
advenimiento
Del fin de tus días, Señor Tirano:
Tú, megalómano, ya
no tienes ni sombra:
Hasta Luciferer ha ordenado el exterminio de
La totalidad de tu
casta, porque nada que perturbe
La quietud de
quienes por mandato viven permanecerá.
VI
(Demonios)
Los demonios
De la política y
milicia
Suelen venderse como
santos
Cuando están lejos de
las naciones que habitan.
VII
(Perversidad)
Nadie exento de perversidad
Puede afirmarse
ciudadano libre.
VIII
(El ambicioso)
El hombre
políticamente ambicioso
Lo es porque su
sensibilidad social
Se reduce a la
búsqueda irredenta
-Y con inclinaciones
criminales- del poder.
IX
(Prevención)
Previne el
advenimiento
De la suprema y
diabólica Bestia,
Más por intuición que
por veterano
Perceptor de
acaecimientos que están por venir.
X
(Violencia,
revolución)
La acepción
O significado de violencia
Que se ha consagrado
del
Vocablo revolución
eclipsa
E ilegitima su
propuesta de justicia social.
XI
(Prontuario)
Sin prontuario
criminal,
En naciones
subdesarrolladas
Ningún político o
militar puede alcanzar el poder
XII
(Tozudez)
¿Qué fuerza es más tozuda y letal
Que la generada por
la ambición de mando?
XIII
(El crimen
político)
El crimen político
Nunca detendrá las
guerras
Porque no emplaza al
miedo
Sino a la industria
de las armas.
Alberto
Jiménez Ure. Nace en Tía Juana, Estado Zulia, Venezuela, en 1952. Novelista, poeta, cuentista,
ensayista y articulista. Es autor de los
libros de cuento, Acertijos (1979), Suicidios (1982), Maleficio (1986), Cuentos
escogidos (1995) y Cuentos abominables (2002); de las novelas, Lucífugo (1983),
Facia (1984), Aberraciones (1987), Dionisia (1993),
Adeptos (1994) y Desahuciados (1998); y los poemarios, Trasnocho (1987), Luxfero (1991), Lucubraciones (1994) y Revelaciones (1997).