Letras Salvajes                     Número 5                                        2004

 

 

 

YVán Silén

 

 

AFORISMOS DE LA LIBERTÁ

 

1-Mi diferencia con los profesores que enseñan filosofía y con los profesores que enseñan literatura, es que yo soy un destino, una tragedia, un fracaso.

 
2-Ser generoso es la forma más tonta en que el amor pretende superar al nihilismo.


3-Por la mañana, cuando me miro en el espejo, siento y oigo que la nada avanza en la penumbra de mis ojos. Todas las mañanas contemplo el suicidio de Narciso.


4-Me río de mí mismo, porque quizás ésa sea la forma más oscura de reírnos de la muerte.


5-Los insomnios, esa forma degenerada de interrumpir el olvido, atentan contra el ser mismo.


6-La luz del alba es insaciable, impúdica, incierta como las ratas que recorren los viejos campanarios.


7-Dios viene a los hombres en el tañer de las campanas y ellos ingenuos, pobre de mí, sólo oyen el tañer de las campanas.


8-El error de los poetas petulantes estriba en que pretenden decirle a la poesía lo que la poesía es. Y no poseen el talento de oír lo que la poesía dice infinitamente de sí misma (lo que la poesía dice de ellos, a través de ellos).


9-Dios juega ajedrez contra mí o contra el movimiento infantil de mis ironías y mis aforismos.


10-Cuando la lucidez acontece en la poesía, el poeta comprende el horror de la comunicación y la presencia misma de lo indecible.


11-La risa es el desconcierto de los visionarios. Reímos oscuramente por no gritar. La risa no sólo es la presencia del pensamiento (la risa es la presencia de lo onírico, del inconsciente), sino el deseo mismo del suicidio. Quien ríe medita en el absurdo.


12-Cada cual se refugia en lo que puede: algunos en el filósofo, otros en el ridículo, otros en el burgués, otros en la madre o en el poeta. Cada cual se refugia en el devenir de su miseria.


13-Bataille pensaba que la risa era pensar, pero la risa es el espanto mismo.


14-Mientras quede un sólo hombre de pie, la tarea de Dios será infinita. Sus asesinos se olvidaron de su asco.


15-En la "muerte de Dios", Dios expresa su asco por los hombres. Éstos como idiotas creyeron vencer en lo sublime.


16-En una ocasión, en pleno "esplendor" del sueño americano, en la ciudad de Nueva York, contemplé a una mujer negra defecando en el vagón del tren y horrorizado, ocultándome de mí mismo, exclamé: "¡HE AQUI (también) EL SER!"


17- Dios es el mejor deicida: su posibilidad de suicidio en la cruz espanta como la realidad misma, como la ilusión de ser o como simulacro político de la demokracia.


18-Morir es publicar la nada (que somos).


19-La poesía es la humildad de la soberbia exhibida. La experiencia con ella es tal que el poeta se reconoce como deudor. Si no se palpa o no se gusta esta divinidad lo mejor es dejar de escribir. Todo lo demás es excremento.


20-Hay un conflicto insoluble entre el poeta-filósofo y el philósopho-poeta que soy. El primero acontece inmoralmente bello contra toda la mediocridad imaginable; el segundo deviene éticamente subversivo. Algunos pretenden relacionarlos, anulando la "esquizofrenia" política del ser. ¿Se habrá visto estupidez como ésta?


21-El ser no decepciona, paroxida; la nada no decepciona, angustia. La maldad no proviene de ellos, sino de los que patrocinan la guerra, la explotación y la muerte.


22-La erotización burguesa de la mujer, no sólo es la derrota política de todo feminismo, sino de la mujer misma.


23-La libertá sobrepuja la enfermedad o la cárcel. Ella es un sentimiento que brota de la propia dicha o de la propia miseria de ser. Sólo los pueblos pisoteados aspiran a ser libres. Los demás, inclusive los "demokráticos", se hunden en la abulia y en el cinismo.


24-Juego con todas las posibilidades del lenguaje, pero sospecho que en ese juego el lenguaje se venga de sí mismo.


25-Ser tentado por Dios, por el deseo de Dios, por la nada de Dios, es ser tentado por el amor (o por el amor a sí mismo). Esta codicia de Dios, es el pecado de los místicos.


26-Mi madre tuvo la indecencia de morirse cuando yo tenía 10 años. Después he sido indecente para mí, para Dios, para la muerte. Cuando voy a las funerarias para despedir a un solidario de ella, siento que se ha cometido una impostura.


27-Cuando pienso en las mujeres que he amado no puedo evitar pensar en los hospicios.


28-El poeta, cosa que Moisés no se atrevió a decir, existió antes del paraíso. Su ausencia del Génesis explica su destino.


29-La muerte, sobre todo la muerte de la madre, es inmoral. Otorga a la madre el rostro de la desconocida que siempre fue. Un amor que no halla el movimiento de la líbido. ¡Las amantes huelen y saben a podrido!...


30-La costumbre es la prostitución de los instintos. Ella, como toda cárcel, es la corrupción de la alegría. La costumbre es tan necesaria como la muerte.


31-La nada es un chiste de la filosofía y de la vida, pero los filósofos no han aprendido a reírse de ella y a reírse con ella.


32-Cuando se padece la inmoralidad de la muerte, no sabemos cómo presentarnos delante de los hombres. El perfume de la muerte es el sonido mismo de nuestra voz.


33-Si oír a la poesía no es humildad y si ésta no conduce o roza la locura, entonces afortunadamente no sé lo que es la humildad. (A veces mis lectores son tontos... ¿para qué carajo necesito humildad ante la belleza?) A una amiga que me acusó de violento y de ególatra la dije: "no sólo rabia seca, como la de los locos, sino ira-lírica como la de los místicos en estado salvaje (Rumi, Rimbaud, Matos Paoli--¿yo?); no ego-burgués, como la del cúmulo de políticos que tú conoces, sino ego lírico, como el del poeta-genio.


34-La madre es lo clandestino. Es lo exuberante de la casa en la insignificancia de las cosas.


35-La muerte adorna exuberantemente a la vida; ésta convierte a la muerte en su mejor desastre.


36-Si Dios fuera erótico, el mundo no sería otra cosa que la culminación de sus orgasmos.


37-La libertá es la culminación (política) del ser. Pero no hay que olvidar una cosa: la libertá es inocente. La libertá es lo magnificente de un pueblo como soberanía, como belleza y como poesía.


38-La demokracia está despoblada. La demokracia es el gobierno de los asesinos, por los asesinos y para los asesinos.


39-No hay peor nihilismo que el de los colonizados que se gozan perversa, pública o secretamente en el sadomasoquismo de la nada anexionista. Un pueblo que patrocina el colonialismo, esa vergüenza de su abulia, es un pueblo sin ilusiones. La política no le ha servido de destino. Para impedir que Puerto Rico se pudra, habrá que enterrarlo en su propia belleza. El olvido que ya somos es implacable.


40-Estoy ligado a Dios como a mi cuerpo y no sé si el suicidio, esa muerte extraordinaria, podría separarme de su lujuria.


41-No se escribe porque se tenga algo que decir, ni siquiera porque se lo desee, sino porque se está marcado para siempre. Esta es la diferencia entre el poeta y el prosista.


42-La fe es el ejercicio del peligro. La fe es la osadía misma de creer en el mundo, de creer en los hombres.


43-El dolor no sólo es la reflexión sobre la muerte, sino el instante en donde nos hallamos más cerca de nosotros mismos.


44-Dios se refugia, se oculta, se nada, en la ausencia, porque sabe que los hombres son los asesinos por excelencia.


45-Yo quiero una fe que sea una orgía, una dicha, una fiesta. Yo deseo una fe que sea un milagro, un espanto del cuerpo, un susto del alma. Una fe que llueva en los peces. Porque soy iletrado de Dios, mudo de Dios, deseo una fe que tenga mi fiebre, una fe que no se suicide, que no se pudra.


46-Bastaría pensar en Nagasaki y en Hiroshima para comprender que estas ciudades son el fracaso de la ética demokrática de la "libertad".


47-Nos hallamos ante un nuevo nihilismo: la pornografía de la demokracia (de la ley, de la ética y de la filosofía). Este nuevo nihilismo ha generado la pornografía de la muerte; la pornografía del "hombre libre" (de los hombres hipotecados).


48-La libertá que somos exige o necesita una nueva revolución, un exhibicionismo radical de los valores que somos: cambiar la demokracia política a la luz del ser que somos. Esto tiene que ser así, porque la comunicación (el Internet), ha fracasado. El Internet no ha borrado la soledad. Esta soledad del hombre demokrático, anónimo, sigue siendo abismal como en el siglo pasado. El inconsciente del "yo-roto" nunca antes había sido tan político.


49-La Estatua de la "Libertad", ese espectáculo de piedra para los turistas (esa equivocación francesa), se ha convertido en una parodia de la libertá misma. Se ha convertido en la estatua de Medusa, es Medusa; se ha transformado en la esposa de Lot.


50-Si una mujer no ama a su feto, debe abortar. Porque el feto oirá, olerá y sentirá ese desamor. Esa falta de amor también es un crimen. ¿Para qué deseamos, entonces, que el hijo sea un accidente? ¿Para qué carajo deseamos que un feto que sea el huérfano de la madre aborrecida? Venir al mundo sin amor, es venir una vez más al infierno. No sé si el amor es una apología, pero es el imperativo categórico de la vida. Un hijo sin amor es un hijo muerto.


51-Soy feliz en los sueños, porque sueño, oigo y miro mis secretos. Soy feliz cuando escribo, cuando soy y me sé poeta, porque oigo y gusto mis secretos. Soy feliz cuando sufro, porque sufro; cuando río, porque río. Soy feliz en la angustia de mi insomnio, porque puedo encontrarme oscuramente conmigo mismo. Soy feliz ahora, porque me has tocado. Soy feliz ahora, porque nadie puede tocarme. Mi amargura es extraña (ella vive en el exilio feliz de sí misma). Soy feliz, porque la felicidad no existe. La felicidad es la molestia o la estupidez de la dicha.


52-Quiero que mi mente sea como una paloma que come de mi mano, pero que todavía no ha hecho nada significante (en el secreto de Dios). Mi mente no sueña, porque mi mente todavía es el insomnio de todos los días.


53-La mente debe descansar del ingenio del poeta. La mente debe tener vacaciones del ingenio, porque éste podría lastimarla o matarla. El ingenio es como el fuego, pero el fuego no debe consumir la casa.


54-Dios me ha prestado la vida. Dios me ha prestado la poesía. Dios me ha prestado el amor. ¿Cómo podría, entonces, negarle mi alegría? Dios es bueno como una esposa que orgasma entre las sábanas.


55-Hay que trabajar la independencia, creer en ella, como si ella fuera el dragón chino (de la virtud).  La independencia es el dragón verde del destino.  Hay que creer en la INDEPENDENCIA como se cree en los testículos.


56-Vete de mí locura y no vuelvas, porque quiero hallar el Camino correcto. El Tao correcto está repleto de las lloviznas del cielo.  ¿Me habré librado ya de los deseos del cadáver?


57-La mente debe estar "muerta", ser como un fantasma, porque sólo así la poesía podrá penetrarla con la vida.


58-No te afanes por el ser. No pienses el ser. Sólo míralo, huélelo, déjalo ser; camínalo. Siembra un árbol, protégelo, porque los árboles iluminan u oscurecen el cielo.


59-"La energía no puede ni crearse ni destruirse." Esto es lo asombroso. Pero si la energía no puede ser creada, ¿cómo surgió?; si no puede ser destruida, ¿cómo acabará? ¿Será posible que el universo, los universos paralelos, hayan estado ahí inmutables, monótonos, soberbiamente por toda la eternidad? ¿Será posible que la eternidad haya acontecido ya?  Esta es la tristeza que las palabras arrastran. Las palabras no alcanzan el misterio que los ojos contemplan y no alcanzan el misterio que los ojos no ven.  Éstas son, entonces, las preguntas que las palabras no deben hacerle al ser y no deben hacerse a sí mismas.


60-El anexionismo es como el hombre que va a la playa y pone a cocinar arena en la olla. Por más que cocine la arena, jamás tendrá arroz. El hombre anexionista es el idiota que mastica los espejos.

 

 

 

Yván Silén nació en Nació en Puerto Rico en 1944.  Ha publicado los siguientes libros de poesía: Los poemas de Filí-Melé (1976, 1981), El miedo del Pantócrata (1981), La poesía como libertá (1992; Premio del Pen Club de Puerto Rico),  Casandra & Yocasta (2001).  Además de poeta es novelista (La casa de Ulimar, 1988), cuentista (Los narcisos negros, 1997) y ensayista (Los ciudadanos de la Morgue, 1997).  Produjo dos importantes antologías: Los poetas puertorriqueños/The Puerto Rican Poets (1972, junto a Alfredo Matilla Rivas) y Los paraguas amarillos: los poetas latinos en Nueva York (1983). Recientemente ha publicado la novella La muerte de Mamá (2004), bajo el sello editorial del Instituto de Cultura Puertorriqueña. 

 

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