Letras
Salvajes Número 5 2004
SILSH
LA PALABRA
Transcribo la palabra,
hago cabriolas con sus
significantes,
otros significados le
reinvento.
A las vocales les pincelo
espejismos,
recurro a florecerles las
mayúsculas,
visto las consonantes con
pimientos y rasos.
La palabra insistente se
marea,
cae por precipicios,
amuralla su espacio,
se sostiene equilibrista
entre renglones,
renace en giros, golpea, se
hunde
emerge hacia el futuro.
Mi palabra es posesiva,
no es única,
me pertenece toda.
Origen del misterio de un
gran rompecabezas,
sazonada en matices y
cadencias
de peregrina voz hecha
torrente.
Palabra de tres sílabas que
acaricia o hiere,
que grita, que susurra,
hace el amor, clava
puñales, se libera.
Reniego de la palabra que
mancilla, corrompe,
manipula verdades,
desintegra su origen
por abolir el mestizo
lenguaje
que amamantó a mi pueblo
desteñido.
Renuncio a que me borren
diccionarios
que atesoro en raíces
de mi suelo y su siembra.
Cultivo la palabra.
Jamás haré silencio.
ELLAS Y YO
El verdadero desierto es el yo, no sólo porque nos encierra en
nosotros mismos, y así nos condena a vivir con un fantasma, sino porque
marchita todo lo que toca.
Octavio Paz
Desde el
envase oscuro-transparente de esta colmena transmutada
puente-pared
disuelta-nervadura
mira-sin
ver toca-sin piel
sometida a echar raíces
por ser tierra-ombú
de
cara al esqueleto.
Tantos rostros
de soledad desierta
hablan por mí-conmigo-con las otras
mordaza entrecortada
distraído
suspiro
canción de
cuna-madre de futuro incierto.
Omnipresente ligazón a
su pasado
revoltosa en preludio se
desnuca
deshilacha-deshoja cada noche
en su almohada prolífica
hasta ceñir costados de
su hambre
devorada por todas las que he sido
soy y seré
a dos pasos
circulares de mí.
DE
CARICIAS
Resbala piel
por las manos oscuras
volcán en vilo.
Burlada la razón
el destino hace muecas
cómplice del deseo.
Nada detiene a la marea
sedal
que maneja la luna.
Corceles arrojados
sin alas
degüellan raciocinio.
NO SÉ SI PUEDA
¿Cómo medir esta distancia / sin pedales
por torpes laberintos de la especie?
Armada de siluetas
voy a hacer de tus pasos / caracolas
para guardar murmullos de cemento.
El aire / entre esas rejas /
limpiará las paredes
con pañuelos de nanas
anclados en ombligos
junto a tus flores nuevas
hasta abrir los refugios
de la memoria muda
bajo ese doble fondo
con resabio a justicia.
¿Cómo acercar la piel
hasta tocar la verdad-era huella
de tus huesos?
No sé si pueda
saberme más cobarde.
ME HAN CONTADO
Me han contado que pincelas
el
vientre de las nubes
para
abrirle su carne con un tajo
por
desmadrar diluvios solitarios.
Que
haces remolinos con mi sangre hirviente
ungida
entre tus dedos de algodones.
Me
han contado de volcanes
que
ahogas junto al grito de tu pozo
por
cubrir la verdad
con
cien vendajes de luceros grises.
Que
merodeas los límites del eco
por
extirpar mi lengua entrometida.
Me
han contado que desnudas primaveras
podándole
los besos desertores
al
mutar cegueras por aplausos.
Que
no sabes qué hacer con el cariño,
ofreciéndote
entero
detrás
de la vergüenza furibunda.
Me
han contado que inventaste trucos
con
el filo de mi voz
sobre
tu luna inmóvil,
que
gime
con
su boca dibujada de grafito.
Nadie
cuenta del dolor que me desborda
al
descubrir el trueque de quimeras
que
firmaste entre telones con el diablo.
VAS A CRUZAR
Vas a saltar la pendiente
rasgada por los miedos
arbitrando
entre infiernos lúgubres.
Vas a cortar la cuerda
que te ata
a la barbarie
amanecida en planos grises.
Irás por la cornisa
desbordada
con parsimonia
de reductos perimidos
una terca membrana sometida
dejará entrever
su obscenidad entre los
álamos.
Vas a arrancarte
una a una las tormentas
con descuidado intento
por buscar el hastío
... un semáforo
apresura su verde
hasta empujarte
a cruzar la incertidumbre.
CERTEZA
Una raíz, un tiempo, una memoria,
destino agudo,
certeza entre colmillos.
Ceremonial retorno
pasajero,
ese caer al precipicio, ser
voluta,
anclar cada recuerdo entre
las vísceras.
Un instante, tu sombra o
aquel puente
devorador de todas las
instancias,
detener los relojes,
aniquilar el grito.
Círculo que fondea
insobornable
rascando la epidermis
hasta mostrar su rostro
fatigado
sobre el tórrido porvenir
que se acelera.
Una palabra, el verbo, este
silencio...
SIN ARISTAS
ya no le quedan aristas
sólo este masacote malparido
de duelos
sin coagular
arena-viento-lluvia
han fratachado
sus
costuras de arpón
hasta
pulir su piel
hasta
sangrar costras de sal
en su
pared
ya no le
quedan aristas
sólo una
mueca reluciente
y un
pedazo de vida
en el
agujero de su nada.
TEMPORAL
Ciertas hojas / las últimas /
caen como barcas
sorteando olas de viento.
La maldita red
teje y desteje / atemporal zurcido /
en plisados que acumula.
Duele la rueca /
muerde /
pabellones con puertas sin memoria
ante el camino de regreso.
El hueco prepara
su misión
ante el alumbramiento de la noche.
VIENTO
Viento
ya no me traigas más
su voz de río
que la mañana
se acurruca en almanaques
respirame las sombras
rastrillame nostalgias
que no quiero guardar
ningún retazo
de sus manos ausentes
en mi cuerpo.
Silsh (Silvia Spinazzola). Nace en Argentina en 1958. Ha sido
publicada en Libertad bajo Palabra: antología de
Vigilias (Argentina) y en IV Antología Sensibilidades (Madrid-Argentina). Mención de honor en el "26º Certamen
Internacional de Poesía José Pedroni- ACEBAL"
(Santa Fe-Argentina). Participante de "Arte Poética 2003: Jornadas
Nacionales de Poesía Comunal" (Mar del Plata- Argentina) y en el "IV
Congreso Internacional de Poetas y Escritores de San Marcos Sierras 2003"
(Córdoba-Argentina). Su sitio web es: http://silsh.webcindario.com.