PAGINA INICIAL FOLKLORE ARGENTINO
A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z
Alfonsina y el mar
Félix Luna
Por la blanda arena que lame el mar
tu pequeña huella no vuelve más
Un sendero solo de pena y silencio
llego hasta el agua profunda.
Un sendero solo de penas mudas
llego hasta la espuma.
Sabe Dios que angustia te acompaño
que dolores viejos calló tu voz,
para recostarte arrullada en el canto
de las caracolas marinas,
la canción que canta en el fondo oscuro
del mar las caracolas.
Estribillo
Te vas Alfonsina con tu soledad
que poemas nuevos fuiste a buscar,
una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la esta llevando;
y te vas hacia allá como en sueños
dormida Alfonsina vestida de mas.
Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral,
y fosforescentes caballos marinos
harán una ronda a tu lado,
y los habitantes del agua van a jugar
pronto a tu lado.
Bájame la lámpara un poco más
déjame que duerma nodriza en paz,
y si llama él no le digas que estoy,
dile que Alfonsina no vuelve,
y si llama él no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.
|
A Don Ata
Mario Alvarez Quiroga
Por el camino del indio el anima de Don Ata
en su alazán montado lo vio pasar la vidala
el aire del cerro, las flores del valle
se le enriedan en el aire allá a Don Ata.
Una Luna Tucumana alumbra piedra y camino
y junto a la Pobrecita lo lloran montes y ríos
por Tafi del Valle, campos de Acheral
también por la Bomba e Lules, igual por Amaicha.
La criollita santiagueña para aliviarlo del frío
le teje un poncho pampa al Payador Perseguido
allá por Barranca, y por Salavina
La Humilde con la vidala le buscan guarida.
Ahí anda Don Atahualpa por los caminos del mundo
con una copla por lanza marcando los cuatro rumbos
que Dios lo bendiga, lo tenga en la gloria
por tanto recuerdos lindos y por su memoria.
Un arriero solitario paso por Altamirano
con un silbo nostalgioso en busca de sus hermanos
arriando su pena por no encontrarlo
se fue yendo despacito del pago entrerriano.
Se viene clareando el día por el Cerro Colorado
y en las espinas del churqui se estrella un Rayo Cortado
despierta La Añera, con la Guanchaqueña
San Francisco del Chañar, también Santa Elena.
Un aire de Buenos Aires le dio su canto del viento
y se durmió en una huella en un estilo sin tiempo
allá en Pergamino, tal vez Santa Rosa
lo llora toda la Pampa en una bordona.
Ahí anda Don Atahualpa por los caminos del mundo
con una copla por lanza marcando los cuatro rumbos
que Dios lo bendiga, lo tenga en la gloria
por tantos recuerdos lindos y por su memoria.
|