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Se avecinan MATRIMONIOS-BASURA. Yo no digo que haya otro tipo de uniones que también deban ser protegidas, respetadas y que incluso puedan constituir una fuente de derechos y obligaciones jurídicas. Cuando fui diputado propuse una forma de unión para las personas del mismo sexo que quisiesen legalizar sus relaciones de pareja, distinta del matrimonio, pero con consecuencias jurídicas. Pretendía que no se produjesen esas situaciones lacerantes como la de aquella persona que cuidó de su amigo durante una larguísima enfermedad y que cuando murió éste, fue echado del piso por no ser suyo. En cualquier caso creía que cualquier persona era muy libre de organizar su vida como quisiera, aunque, también creía -y sigo creyendo- que ese tipo de uniones, dígalo quien lo diga, nada tenían que ver con el matrimonio. Meter, pues, en el saco de la institución matrimonial cualquier tipo de unión, convertir el contrato de matrimonio en algo tan inane como el que se firma en Las Vegas, o tratar a
los hijos como si se trataran de derechos en lugar de generadores de obligaciones y responsabilidades, considero que convierte el matrimonio, también, en una especie de matrimonio basura, una especie de cajón de sastre sin atractivo ni sentido. Estoy un poco harto de que siempre tengan que ser los curas los que salgan al quite y digan lo que piensan o lo que tantos piensan y no se atreven a decir. En cualquier caso hay que agradecérselo. Pero o nos movilizamos todos con inteligencia y moderación -y para eso tiene la sociedad sus cauces legales- o unas minorías con criterios morales muy dudosos acabarán imponiéndonos su forma de
vivir. Jorge Trías. |