EL HOMOSEXUALISMO Y LA LEY DE DIOS.



TODOS LOS HOMBRES TIENEN EL DERECHO DE SABER QUÉ DICE LA LEY DE DIOS SOBRE EL HOMOSEXUALISMO:

Quién dijo que la Biblia no habla contra la homosexualidad?

1. "No te echarás con varón como con mujer, es abominación" (Lv 18:22).

2. "Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre" (Lv 20:13).

3. "�No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? �No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios" (1 Corintios 6, 9-10).

4. "Teniendo bien presente que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los prevaricadores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreligiosos y profanadores, para los parricidas y matricidas, para los asesinos, los adúlteros, homosexuales, traficantes de seres humanos, mentirosos, perjuros y para todo lo que se opone a la sana doctrina, según el Evangelio de la gloria de Dios bienaventurado, que se me ha confiado" (1 Timoteo 1, 9-11).

La primera página de la Biblia, en Génesis 1:27, nos enseña que Dios creó al ser humano "macho y hembra", o sea hombre y mujer, no homosexual o lesbiana.

En este mismo libro sagrado, la Palabra de Dios también nos habla de la unión matrimonial entre el hombre y la mujer "en una sola carne" (Gn 2:24) y abierta a la vida (Gn 1:28).

La homosexualidad no lleva a cabo ninguno de estos dos valores inherentes a la sexualidad humana, tal y como Dios la creó: la unión heterosexual en el matrimonio y la procreación. A la luz de esta visión del hombre y la mujer, hay otros 44 pasajes bíblicos que, directa o indirectamente, condenan las prácticas homosexuales como un pecado grave:

I) Pasajes que directamente condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo por ser pecaminosas en sí mismas:

1. Génesis 19:1-29 (pecado de Sodoma)

2. Levítico 18:22

3. Levítico 20:13

4. Deuteronomio 23:17-18

5. 1 Reyes 14:24

6. 1 Reyes 15:12

7. 1 Reyes 22:46

8. Jueces 19:22

9. 2 Reyes 23:7

10. Romanos 1:24-27

11. 1 Corintios 6:9

12. 1 Timoteo 1:8-10

13. 2 Pedro 2:6

14. Judas 1:7

15. Éxodo 20:14 (incluido en Hebreos para "adulterio")

II) Pasajes que utilizan el ejemplo de lo que sucedió en Sodoma para avisar a otros y mencionan el juicio de Dios sobre la ciudad por su pecad

16. Deuteronomio 29:23

17. Génesis 13:13

18. Isaías 3:9

19. Isaías 13:19

20. Jeremías 23:14

21. Jeremías 49:18

22. Jeremías 50:40

23. Lamentaciones 4:6

24. Amós 4:11

25. Mateo 10:15 (véase 13. 2 Pedro 2:6) 26. Lucas 17:29

III) Pasajes que directa o indirectamente condenan el travestismo (vestirse con ropas propias del sexo opuesto):

27. Deuteronomio 22:5

28. 1 Corintios 11:14-1

IV) Pasajes sobre el matrimonio, los esposos y las esposas, el hombre y la mujer creación de Dios, etc. que tienden a condenar la transexualidad:

29. Génesis 1:27

30. Génesis 1:28

31. Génesis 2:18-24

32. Salmos 139:14

33. Marcos 10:6-12

34. 1 Corintios 3:16-17

35. 1 Corintios 6:19-20

36. 1 Corintios 7:1-4

37. 1 Tesalonicenses 5:22-23

38. Romanos 6:12

39. Filipenses 3:21

40. 1 Timoteo 5:14

41. Efesios 5:22-25

V) Pasajes que en general condenan estas actividades como pecados:

42. 1 Tesalonicenses 5:22

43. Isaías 5:20-21

44. I Pedro 2:11

En el Levítico, se encuentran las siguientes amonestaciones:

(Levítico 18:22):

"Y no debes acostarte con un varón igual a como te acuestas con una mujer. Es cosa detestable".

(Levitico 20:13):

"Y cuando un hombre se acuesta con un varón igual a como uno se acuesta con una mujer, ambos han hecho una cosa detestable. Deben ser muertos sin falta. Su propia sangre está sobre ellos".

(Deuteronomio 22:5):

"Nada del ropaje de un hombre físicamente capacitado debe ser puesto sobre una mujer, ni debe un hombre físicamente capacitado llevar puesto un vestido de mujer, porque cualquiera que haga estas cosas es algo detestable a Yavéh".

Advertencia:

Actualmente sólo Dios puede juzgar y castigar. Es ilegal levantar la mano contra cualquier homosexual en cualquier parte del mundo. Jesús, el profeta elegido, y por ellos rechazado, abolió la pena de muerte, la parte más violenta de la Ley de Moisés, pues él vino a cumplir esa Ley. El castigo sólo vendrá del Creador. Gracias a Jesús esa ley no se ejecuta hoy en día como se ejecutaba en la antigüedad, de lo contrario, ya muchos homosexuales hubieran muerto a pedradas, como lo exigía la Ley dada a Moisés.

Lo más impresionante de todo esto es que sólo y solamente después de la aparición de Jesús, y su intervención en la escena Judía de aquel entonces, se abolió la pena de muerte contra los homosexuales, y contra otros crímenes en Israel, antes no. �Cuándo? Cuándo le llevaron a Él, en una ocasión, a una mujer adúltera y le preguntaron los fariseos y los sacerdotes judíos qué debía hacerse con ella, que la Ley dada a Moisés exigía la muerte inmediata a pedradas de esta adúltera pues fue encontrada en el acto. Jesucristo les respondió: "El que esté libre de pecado, que lance la primera piedra". La mujer fue liberada y nadie alzó la mano contra ella, la dejaron libre sin hacerle daño. A partir de ese momento jamás se volvió a ejecutar la pena de muerte por esos delitos en Israel, aunque Dios algún día infrigirá castigo por ellos.

Cristo hará eso a su debido tiempo.


Cristo lo que abolió fue la inmediata ejecución del transgresor de la Ley de Dios. A veces lo sentenciaban inmediatamente a la pena de muerte a pedradas.

Él cambio ese modo de castigo, dejándoselo sólo a su Padre, el Creador, quien a su debido tiempo castigará a los violadores de su Ley.

Eso da la oportunidad de que muchos alcancen el arrepentimiento y puedan redimirse y abandonen su mal camino.

Los siguientes relatos en la Biblia muestran que los demonios son una realidad que no podemos pasar por alto. Influyen en nuestra conducta y pueden atormentar a cualquiera e inclinarle hacia lo malo con constancia:

"Cuando un espíritu inmundo [demonio] sale de un hombre, pasa por lugares resecos en busca de un lugar de descanso, y no lo halla. Entonces dice: 'Me volveré a mi casa de la cual me mudé'; y al llegar la halla desocupada, pero barrida y adornada. Entonces va por su camino y toma consigo siete espíritus diferentes, más malos que él mismo, y, después de entrar, ellos moran allí; y las circunstancias finales de ese hombre resultan peores que las primeras. Así también será con esta generación malvada". - Mateo 12:43-45

María Magdalena tuvo siete demonios:

"Poco después iba [Jesùs] viajando de ciudad en ciudad y de aldea en aldea, predicando y declarando las buenas nuevas del Reino de Dios. Y con él iban los doce, y ciertas mujeres que habían sido curadas de espíritus inicuos y de enfermedades, María la llamada Magdalena, de quien habían salido siete demonios, y Juana la esposa de Cuza, el mayordomo de Herodes, y Susana y muchas otras mujeres, que les ministraban de sus bienes." - Lucas 8:1-3

LO QUE LE DIJERON A UN DESENFRENADO QUE PARA NADA QUIERE CUMPLIR LAS LEYES:

A este mundo no se viene hacer lo que a la gente le venga en gana, hay leyes que cumplir. Si todos hicieran lo q les dé la gana, como está sucediendo, las cosas irán de mal en peor. �quién se imagina un planeta gobernado por homosexuales? Madure, quítese ese velo satánico que te envuelve. Si el homosexualismo fuera algo normal, casi toda la población mundial lo practicaría, pero así no son las cosas, para la mayoría de las personas que se han entrevistado, es repugnante, contranatural y nadie desea que sus hijos sean unos desviados sexuales. �Quién va ha desear que su hijo ande vestido de mujer o su hija vestida de hombre? �quién se sentiría orgulloso de eso? �O que sus ademanes no sean los correctos? Tenga ud. un poco de decencia y respeto por la opinión de la mayoría en nuestra sociedad. Adquiera moral. Léase la Biblia de vez cuando. Allí están las leyes de Dios. No las encontrará en ningún otro libro, es el libro de mayor distribución en el mundo.

�Que Dios no castiga el homosexualismo? Abra bien los ojos:

La prohibición se encuentra 1� Corintios 6:9-11 y dice así:

"�No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? �No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas*, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios". - 1� Corintios 6:9-11

*Sodomita: Sinónimo de homosexual.

Otra prohibición: (Romanos 1:20-32):

"Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa. A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón. Aunque afirmaban ser sabios, se volvieron necios y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes que eran réplicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los reptiles. Por eso Dios los entregó a los malos deseos de sus corazones, que conducen a la impureza sexual, de modo que degradaron sus cuerpos los unos con los otros. Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, adorando y sirviendo a los seres creados antes que al Creador, quien es bendito por siempre. Amén. Por tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas. En efecto, las mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. Así mismo los hombres dejaron las relaciones naturales con la mujer y se encendieron en pasiones lujuriosas los unos con los otros. Hombres con hombres cometieron actos indecentes, y en sí mismos recibieron el castigo que merecía su perversión. Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer. Se han llenado de toda clase de maldad, perversidad, avaricia y depravación. Están repletos de envidia, homicidios, disensiones, engaño y malicia. Son chismosos, calumniadores, enemigos de Dios, insolentes, soberbios y arrogantes; se ingenian maldades; se rebelan contra sus padres; son insensatos, desleales, insensibles, despiadados. Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican". - Romanos 1:20-32







RECAPITULANDO SOBRE EL HOMOSEXUALISMO

En el AT hay pocas indicaciones pero contundentes:

Lv 18,22: "No te acostarás con varón como con mujer; es abominación." (dos acotaciones: obviamente el precepto está dirigido a un varón, la homosexualidad femenina no parece conocerla esta etapa del AT; nótese el delicadísimo lenguaje que utiliza, no llama a ese tipo de unión "tener relaciones sexuales", a pesar de que la expresión es utilizada normalmente en el AT: esa unión no es sexo!).

En Jueces 19 se cuenta la historia del levita y sugiere que era solicitado para relaciones homosexuales, para ser "conocido" (en el sentido antiguo de tener relaciones sexuales) por los benjaminitas malvados, una historia semejante a la más conocida de Sodoma (Gn 19), donde el pecado es más explícitamente homosexual. En ambos casos la infamia sexual está agravada por la violación de las leyes de hospitalidad.

Luego ya en la época de contacto con los griegos, pueblo mucho más proclive a la práctica de la homosexualidad, tanto masculina como femenina (aunque no tan proclive a aceptarlo socialmente, como falsamnte argumentan los colectivos gays, para esto habría que citar varias opiniones muy autorizadas e interesadas, como Platón -reconocido homosexual en su juventud- o Aristóteles), decía, en la época del contacto con los griegos, pero siempre dentro del AT:

Sab 14,22-27 (en el contexto de una argumentación contra el paganismo): "De aquí provino la asechanza que se le tendió a la vida: que, víctimas de la desgracia o del poder de los soberanos, dieron los hombres a piedras y leños el Nombre incomunicable. Luego, no bastó con errar en el conocimiento de Dios; viviendo además la guerra que esta ignorancia les mueve, ellos a tan graves males les dan el nombre de paz. Con sus ritos infanticidas, sus misterios secretos, sus delirantes orgías de costumbres extravagantes, ni sus vidas ni sus matrimonios conservan ya puros. Uno elimina a otro a traición o le aflige dándole bastardos; por doquiera, en confusión, sangre y muerte, robo y fraude, corrupción, deslealtad, agitación, perjurio, trastorno del bien, olvido de la gratitud, inmundicia en las almas, inversión en los sexos, matrimonios libres, adulterios, libertinaje. Que es culto de los ídolos sin nombre principio, causa y término de todos los males.

En Eclo 13,17 la advertencia es más genérica, pero seguramente incluye el caso de homosexualidad: "El alma ardiente como fuego encendido, no se apagará hasta consumirse; el hombre impúdico en su cuerpo carnal: no cejará hasta que el fuego le abrase; para el hombre impúdico todo pan es dulce, no descansará hasta haber muerto."

Eso es todo lo que hay al respecto en el AT; el Nuevo es más abundante:

I Corintios 6,9: "�No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? �No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales"

I Timoteo 1,10: "adúlteros, homosexuales, traficantes de seres humanos, mentirosos, perjuros y para todo lo que se opone a la sana doctrina".

En Apoc 22,15, la interpretación tradicional entiende que "perros" indica elípticamnente a los homosexuales, pero no es del todo seguro: "�Fuera los perros, los hechiceros, los impuros, los asesinos, los idólatras, y todo el que ame y practique la mentira!"

Y por fin la más compleja cita referida a este tema, que, aunque un poco larga, conviene poner "in extenso": Rom 1 18-32: "En efecto, la cólera de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que aprisionan la verdad en la injusticia; pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables; porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció: jactándose de sabios se volvieron estúpidos, y 'cambiaron la gloria' del Dios incorruptible 'por una representación' en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles. Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos; a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén. Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza; igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío. Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Dios, entrególos Dios a su mente insensata, para que hicieran lo que no conviene: llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño, de malignidad, chismosos, detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres, insensatos, desleales, desamorados, despiadados, los cuales, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen."

Como puede verse hay dos líneas argumentales:

1- La línea preceptiva clásica (mandamiento-explícito o implícito-/punición): todas menos Sab y Rom.

2- La línea de Sabiduría y Romanos, estréchamente emparentados entre sí, que podríamos denominar "ontológica", en la medida en que busca indagar la significación profunda de la homosexualidad, entendida como un "síntoma" de otra cosa más fundamental: la "inversión" (para usar el lenguaje de San Pablo) de las relaciones del hombre con Dios.

De esta línea me interesa destacar tres elementos fundamentales:

a) La homosexualidad no está aislada del conjunto de las perversiones humanas, sean éstas sexuales (adulterios), sociales (codicia), intelectuales (ignorancia), interpersonales (envidia), y no reviste un papel de particular gravedad frente a esas otras; todas ellas, en cuanto perversiones, no hacen sino hundir más y más a la comunidad de los que las cometen. Es totalmente distinta nuestra actitud actual como católicos, en la que tácitamente (no magisterialmente, sino al nivel de nuestra práctica retórica habitual) tendemos a "disculpar" mucho más el adulterio que la homosexualidad.

b) No se menciona la homosexualidad como un hecho individual (a diferencia de la mayoría de los fragmentos "preceptivos"), sino como una realización de la comunidad: es la comunidad la que está manchada con una u otra de las "infamias". Este aspecto es esencial al problema: somos TODOS los que participamos de una comunidad manchada por la infamia los que somos co-responsables -en cierto modo- de la infamia colectiva. Se me dirá que yo como individuo no puedo hacer nada o casi nada (tan solo un voto) para evitar las leyes que promueven -que es lo que en verdad hacen, además de protegerla- la homosexualidad. Es cierto que como individuo no puedo hacer nada -o casi nada-, pero entonces debo tomarme bien en serio -unidos por la misma impotencia- la objeción de mi hermano homosexual que dice no poder hacer nada contra esa tendencia que lo excede y lo domina. El pecado tiene un aspecto voluntario que estamos todos prontos a reconocer (cuando ocurre en los demás, desde luego), pero tiene también una dimensión oculta y de alguna manera "exterior" a quien lo comete (la serpiente de Génesis, el pecado como "poder" en San Pablo -"hago el mal que no quiero"-). Esto no implica dejar de ser claro en la exigencia, pero la comprensión de la enormidad del mal que retiene al hombre (y uso deliberadamente esta expresión exterior y cuasi-gnóstica) fuera de Dios debe teñir nuestro lenguaje de respeto -en la convivencia social- y misericordia -en la convivencia religiosa-.

c) Es más un resultado de una perversión previa (la idolatría) que un punto de partida de la conducta. He aquí el verdadero quid de la cosa. Unido a lo anterior, naturalmente: mal habríamos entendido a San Pablo si salimos a la calle a llamar "idólatras" a los homosexuales... pero el fondo de todo es eso, pero �cuidado! el católico cuya vida consiste en ir a Misa pero reservar la veneración para el nuevo modelo de lavarropas que no vibra, es igualmente idólatra aunque sea virgen. Miren qué profundidad la de estos dos textos: el uno (Sab) dice: la idolatría es una desviación, y Romanos precisa: sí, pero no cualquier desviación sino una "inversión" (cambiaron la Gloria de Dios por la de algo corruptible), es NO QUERER ver lo que de Dios se deja ver (guarda con nuestra soberbia-ingenuidad de creer que porque un argumento es correcto va a ser comprendido, en esto también obra el pecado encegueciendo a la razón que no sólo no ve sino que no quiere ver). Lo que más interesante me parece de esto es que el aborto, la anticoncepción, la homosexualidad, el adulterio, el consumismo, etc. no son varios problemas sino uno, hondo como inescrutables son los caminos en los que Dios nos permite estar.

Como pueden notar, el homosexual no tiene ninguna excusa válida. Dios es misericordioso y está dispuesto a perdonar al que se arrepiente de sus pecados. Al que no se arrepiente, no puede perdonarlo, pues respeta la libertad humana.

El homosexual tiene las mismas obligaciones que cualquier otra persona y no debe caer en el pecado de la fornicación. Por lo tanto, que nadie se engañe, es necesario abandonar la práctica homosexual y seguir el camino recto que lleva a la salvación, de lo contrario será enviado al horno candente que nunca se apaga.







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