HOMOSEXUALIDAD: PEOR QUE EL HOLOCAUSTO

Declaraciones de Yehuda Levin.

El 21 de noviembre del 2006, el Tribunal Supremo de Israel reglamentó los "matrimonios homosexuales" realizados en el extranjero, en este caso en Canadá, y mandó que fueran registrados como "matrimonios" por las autoridades israelíes. Por 6 votos a favor y 1 en contra, en una sentencia que sienta precedente aceptaron la pantomima de matrimonio de dos activistas homosexuales de Toronto.

Yitzhak Cohen, ministro de asuntos religiosos, comentó: "el tribunal supremo se ha hundido en la profanación y ha hecho saltar la última defensa contra ella. El matrimonio solamente se realiza por la fe de Moisés y de Israel. La represa que protegía al estado judío ha sido explosivamente abierta por el Triunal Supremo y reclama un nuevo diluvio".

Declaraciones de Yehuda Levin

Hace dos semanas las autoridades judías suspendieron el desfile del "orgullo gay" en Jerusalén. El rabino Yehuda Levin que representó a más de mil rabinos que se opusieron a la manifestación, declaró a Life Site: "Mi primera reacción es decir 'yo se los dije, se los advertí', anuncié que el problema no era sobre un desfile, no era sobre una convención internacional, se trataba de la homosexualización de Tierra Santa y por extensión de Oriente Medio". Levin es el representante especial de Israel ante la Unión de Rabinos Ortodoxos de Estados Unidos y Canadá y de la Alianza Rabínica de América.

En New York, Levin también declaró, "esto representa una amenaza directa para todo el mundo especialmente para los Estados Unidos" (...) "ciertos elementos de la comunidad internacional musulmana dicen que los Estados Unidos ha exportado la peor parte de la cultura occidental a Israel como una puerta de entrada al Oriente Medio", y expresó su temor que el tema gay se convierta en un argumento a favor del terrorismo.

Levin continuó sus declaraciones a Life Site criticando a los "líderes cristianos" que defendiendo los derechos de Israel, han permitido el desarrollo del movimiento gay "y no han protegido a Israel de la agenda homosexual. Es mucho peor permitir la homosexualización de Tierra Santa que devolverla a los árabes", agregó.

Peor que el holocausto

"En cierta forma, dijo Levin, incluso el antisemitismo que conduce a la destrucción del pueblo judío no es el último mal. El último sería tomar al judío, o a otro cualquiera, e intentar destruirlo espiritualmente. Ése sería el último holocausto."

"Hay algo peor que tomar a una persona inocente y exterminarla del mundo, y eso es cuando se toma a una persona y se la extermina de este mundo y del siguiente. Esto se hace llevándola al pecado licencioso. De esa forma se lo está matando, como nuestros rabinos han enseñado más de dos milenios atrás, se mata a una persona en este mundo y en el mundo siguiente llevándola al adulterio u a otra perversión como la homosexualidad. Eso es peor que matar".

"Si la gente de fe es lo suficientemente seria, entonces hay una esperanza de detener la marea de inmoralidad," dijo el rabino Levin continuando la entrevista, "pero si le damos la otra mejilla a este mal, entonces todos sufriremos. Porque así como va Tierra Santa, también por extensión irán otras partes del mundo y esto provocará la cólera de Dios."

"Pelea con cada fibra de tu ser contra el holocausto espiritual," agregó, "que está robando los valores del pueblo judío en Israel y de los cristianos por todo el mundo. La manera más eficaz de demostrar una oposición al holocausto histórico es parar el holocausto del espíritu, que está siendo perpetrado por la militante agenda homosexual."

Coalición por los derechos de Dios

"Es esencial que los líderes cristianos en Estados Unidos tomen una acción fuerte contra la amenaza de la homosexualización a lo largo y ancho del mundo," y agregó "es imprescindible que las fuerzas de la fe, de todos los que consideran santa a Tierra Santa, que los católicos devotos, los Evangélicos, Judíos e incluso Musulmanes, trabajen juntos en una coalición tan amplia como sea posible para proteger los mandamientos de Dios".

El rabino Levin explicó que la amenaza venía no sólo de los activistas homosexuales sino también de los "homosexualistas", calificando así a los que apoyan la agenda homosexual por ser políticamente correcta.







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