Si en una
palabra se tiene que describir este concierto, la palabra sería:
extraño. Fue un concierto extraño por varias razones.
Este concierto se celebraba en plena calle, sin ningún tipo de
escenario, y a lo largo de la calle, se encontraba la actuación
de diferentes bandas y músicos, y una de esta bandas era Lenzería.
Lenzería se ubicó en su zona y empezó a tocar.
Al cabo de unos minutos nos avisaron de que bajaramos el volumen de
los instrumentos, ya que estabamos molestando a otras actuaciones. Eso
nos cabreó un poco, pero decidimos seguir tocando más
flojo. La gente iba pasando y algunos se quedaban a ver la actuación.
Estuvimos mucho rato tocando, y como no nos quedaba repertorio, tuvimos
que improvisar con canciones del Sabina interpretadas por un inspirado
Salvador. Al final del concierto repetimos algunos temas, por la gente
que se encontraba allí, y sobre las 8 de la tarde terminemos.
Fue una experiéncia más, que no obstante, aparte del problema
de volumen, fue entretenida, eso si, problablemente no la volvamos a
repetir, por culpa del trato de algunas personas.
crónica: Oscar Martínez
fotos: Santa