¡Nostalgia!
Este relato está basado en hechos reales, no daré nombres porque todavía
están vivos algunos de los que presenciaron los hechos. La protagonista
murió hace años.
En un caserío en que algunos veranos pasaba mis vacaciones, había una señora
de unos 65 años de edad, solterona, que se dedicaba a la cartomancia,
echadora de baraja, o cartas, según la jerga. También era "curandera" de mal
de ojos, empachos, sacar el sol a los que padecían de insolación,
espiritismo, y ouija o oui-ja entre otras brujerías. Lo de oui-ja (oui =
si, en francés y ja = si, en alemán, me enteré de que se trataba mucho más
tarde. Decía era un juego, para ello tenía un tablero, si insistías, "era un
tablero como el parchís." Esto es secundario.
Tenía otra gran debilidad: "El derecho de pernada"
Era su tema favorito, se pasaba el tiempo hablando del derecho de pernada,
nos contaba historietas, unas eran dramas y otros "relatos rosas". El señor
del castillo se casaba con la plebeya, eran felices y "comían perdices".
En cierta ocasión, le dije que no se podía juzgar, hechos acaecidos en
tiempo pasado, con la mentalidad de hoy.
¡Sorpresa!, una de las mayores de mi vida, No le parecía mal.
¿Sabe usted lo que es ser poseída por un guerrero?
¡Siento no haber vivido en esa época!
¡Siento nostalgia!
Intentó dar más razones, pero la concurrencia, sobre todo, la femenina, no
la dejaron terminar debido a la "rechifla".
Me preguntarán ¿A que viene esa historieta?
Contesto: A relatos sobre misioneros y misioneras en vida disoluta, a Curas
pederastas, a Obispos cómplices.
¿No habrá algún triste melancólico?
Atentamente,
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Saludos,
José Quirantes
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