Gotas Espirituales 1
Historia
Tenía un astrónomo la costumbre de estudiar todos los días los astros. Un día que vagaba por las afueras de la ciudad, absorto en la contemplación del
cielo,
cayó en una 'laguna cósmica'. Estando lamentándose y dando voces, acertó a pasar un hombre, que oyendo sus lamentos se le acercó para saber su motivo.
Enterado de lo sucedido, dijo:
-¡Amigo mío! ¿Quiere ver lo que hay en ell cielo y no ve lo que hay en la tierra?
Reflexión: Está bien mirar y conocer a nuestro alrededor, pero antes hay que saber dónde se está parado.
Cuestionamiento
El futuro no es lo que esperamos sino lo que hacemos. ¿Qué tanto está haciendo hoy para el mañana que, entre otras cosas, se encuentra a la 'vuelta de
la
esquina'?
La unión
Unirse es un comienzo; seguir unidos es progresar; y trabajar unidos es tener éxito de verdad.
Recuerde que.
Dios tiene poder y bondad para darnos mucho más de lo que nos atrevemos a pedir o desear.
La resignación
En la resignación, usted sólo tiene dos caminos:
O se vuelve incrédulo de la fe porque piensa que Dios manda pena y muerte; o cae en la pasividad que acompaña a muchos.
No sea de los que piensa que el que nace en cuna de paja, debe sufrir sumiso y condenado a su mala suerte.
Es preferible ser sensato y no resignarse a perder. Crea en usted mismo y piense que aún sin ramas y derrotado, en usted existe un árbol que algún día
florecerá.
Reflexión
La siguiente reflexión va para aquellos que, en oficinas lujosas, se quedan esperando que todo les llegue. Quienes actúan así deben tener presente que
el
lugar más peligroso para ver el mundo, es el escritorio. Hay quien pontifica desde su despacho, pero no mira más allá de sus narices.
Una hoja seca
Una hoja SECA, además de ser una parte terminal de un árbol, es un reflejo de que el tiempo pasa. También es un espejo de que si no abonamos la vida, ella
se nos seca.
Fábula
Cayó una mosca en una olla llena de carne. A punto de ahogarse en la salsa, exclamó para sí misma:
"Comí, bebí y me bañé; puede venir la muerte, no me interesa ahora".
Moraleja: Al irresponsable no le importa el fracaso, si su llegada a él le depara buenos momentos.
El cacareo
La gallina pone un huevo y de inmediato empieza a cacarear. Luego viene la corneja y se lo roba.
Y eso no sólo le ocurre a esta ave; le pasa con frecuencia a quien grita a todos los vientos lo 'bueno' que hace. Cualquier cosa de la que presume, es
arrasada
por el viento de la incredulidad.
Dicen que quien se la pasa alardeando de cuanta 'buena acción' ejecuta, siempre tiende a ocultar graves carencias afectivas. Todo porque construye a su
alrededor un mundo de mentiras.
En nuestro medio hay muchos que 'cacarean'. A lo mejor usted conoce a varios de ellos.
Algunos, por ejemplo, posan de intelectuales y se la pasan hablando de sus amplios conocimientos; pero en el fondo sólo presumen para evitar avergonzarse
de lo poco que han aprendido en la vida.
No faltan los que se vanaglorian de tener plata y, a solas, lloran por vivir en un sector humilde o por no tener los suficientes recursos económicos como
para disfrutar del confort que anhelan.
Con frecuencia en las oficinas de trabajo notamos a los compañeros comportándose así. Los escuchamos presumiendo sus grandes sacrificios por la empresa,
cuando no mueven ni un solo dedo.
Y aunque los ejemplos aquí descritos de pronto no se cumplen siempre al pie de la letra, sí nos sirven para ilustrar a los invitados de hoy: los presumidos.
Debemos reflexionar sobre lo que se esconde en las personas que alardean de una y otra cosa. A veces es simple vanidad, a lo mejor es inseguridad y, en
muchos casos, es sólo una fachada para no mostrarse tal como son. De igual forma existe un alto grado de inferioridad.
Sea como sea, las cosas de las que se jactan los presumidos tarde o temprano los dejan al descubierto. Quien irradia más de lo que es, al final sólo queda
convertido en un simple y llano botijo de luz.
La precaución
Había una vez una comadreja que se enteró de algo fabuloso para ella: ¡En un corral cercano había unas gallinas enfermas!
Disfrazándose de médico, cogió los instrumentos del oficio y se acercó al gallinero. Ya en la puerta, les preguntó a las gallinas que cómo les iba con
su
salud.
- ¿Por qué? dijeron las indefensas aves.
Porque no se les escucha cacarear. ¿Acaso les pasa algo?
- No nos ocurre nada. Y estaremos mejor ssi usted se larga ya, le respondieron.
Si recurrimos a la precaución, podremos descubrir las falsas poses de los malvados.
Así les dicen a quienes cacarean
Las siguientes son las expresiones que se utilizan en varias partes del mundo para definir a quienes 'cacarean' o aparentan lo que no son:
"Charla de café con leche", expresión usada en Venezuela.
"Agapito, date cortico", frase familiar argentina.
"Sapo y con baticola", término español.
"Tan gordo y tan hinchado", frase ecuatoriana.
Huevos de oro
Un granjero y su esposa tenían una gallina que ponía un huevo de oro cada día. Supusieron que la gallina debería contener un gran terrón del oro en su
interior,
y para tratar de conseguirlo de una sola vez, la mataron.
Haciéndolo así pues, encontraron para su sorpresa que la gallina no se diferenciaba en nada de las demás. Los muy ingenuos, esperando llegar a ser ricos
de una sola vez, se privaron en adelante del ingreso del cual se habían asegurado día por día.
El mensaje es claro: Nunca destruya, por ninguna razón, lo que buenamente ha adquirido y le está generando bienestar.
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