La Leyenda del Kakuy
En Santiago del Estero, tierra de chacareras, de expresiones folklóricas,
tradiciones quechuas, postcoloniales, en esa tierra añorada por Delgadina:
Cuenta la leyenda que dos hermanos vivían solos en el monte. El hermano
varón le prodigaba toda la ternura y el amor a su hermana, al punto de
llegar al incesto. Cada día le traía del monte flores, frutos, miel, la
carne de sus animales preferidos y peces que abundaban en el río. Ella en
tanto lo trataba cruelmente, despreciándolo.
Cansado de esta actitud el hermano la convenció un día para ir juntos al
monte para una "meliada" (recoger miel para comer), diciéndole que había
encontrado una gran colmena en un árbol corpulento. La hermana se cubrió con
su manto para protegerse de las picaduras y así partieron ambos.
Al llegar al árbol, subió ayudada por su hermano, pero mientras ella
alcanzaba la copa del árbol, él fue talando las ramas para evitar que ella
pudiera descender y luego desapareció.
La muchacha sola en el árbol y comenzó a llamar a su hermano, al ver que
este no acudía, se quitó el manto de la cabeza. Al mirar hacia abajo
comprendió su tragedia, gritó y lloró hasta el anochecer. En el silencio del
monte solo su eco se escuchaba, sus pies se fueron transformando en garras,
sus brazos en alas y su cuerpo se cubrió de plumas. Trasformada en un
pájaro, el kakuy, levantó vuelo, y desde entonces se escucha por las noches
su desgarrador grito llamando a su hermano: -"Kakuy, turay, turay!"-
***
La narrada es la leyenda original de Santiago del Estero, que muestra a un
hermano que pretende un encuentro carnal con su hermana mientras que ésta le
rehuye por derecho natural. La metamorfosis, el convertirse en pájaro, sería
una advertencia de castigo por el crimen del incesto. El mensaje de la
leyenda intenta revertir costumbres de las primeras épocas de esplendor de
las grandes civilizaciones indígenas durante las que era una costumbre bien
mirada el casamiento entre parientes de linaje, para reservar la pureza de
la sangre.
***
El kakuy, kakui o cacuy de origen quechua, es la misma ave que en la región
guaraní se denomina urutaú y en Brasil jurutaui. Se trata de un pájaro
nocturno que vive en la región selvática del norte argentino, paraguayo y
brasilero, su canto melancólico se asemeja a un llanto y entre los
aborígenes ha sido motivo para tejer esta y otras semejantes y variadas
leyendas. Esta leyenda con el tiempo sufrió transformaciones que en las que
el mensaje original cambia, dando origen a un mensaje de enseñanza sobre la
importancia del amor fraternal, el incesto no se nombra y solo habla de un
hermano bueno y una hermana que lo maltrata.
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