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Se puede definir la gestión de la innovación tecnológica como el
proceso orientado a organizar y dirigir los recursos disponibles, tanto humanos
como técnicos y económicos, con el objetivo de aumentar la creación de nuevos
conocimientos, generar ideas que permitan obtener nuevos productos, procesos y
servicios o mejorar los existentes, y transferir esas mismas ideas a las fases
de fabricación y comercialización.
"En la mayoría de las empresas de alta tecnología, la única
constante es el cambio constante", aseguran Maidique y Hayes... No se pueden
establecer relaciones causa-efecto duraderas y estables en las empresas, pues el
factor tecnológico se caracteriza por su gran dinamismo y mutabilidad. Pero
también es cierto que la innovación, cuando es operativa, casi nunca es
espontánea, y por lo tanto es importante su planificación y la incorporación de
la dimensión tecnológica a la estrategia general del negocio.
La estrategia de gestión de la tecnología de una empresa suele
desarrollarse teniendo presente tres elementos o ejes complementarios:
-
mercados
-
tecnologías
-
clientes
La estrategia habitual suele ser la de fijar productos o mercados
y resolver en los dos ejes restantes. De esta forma, la tecnología es un
“comodín” que se fija una vez se conocen los mercados y los clientes. Si no se
dispone de ella, se compra. Parte del hecho de que suele ser más difícil cambiar
de mercado que de tecnología.
El punto de vista contrario lo determina la estrategia en árbol
tecnológico, que consiste en fijar la tecnología y buscar luego productos y
mercado. Este enfoque es el seguido por líderes tecnológicos en casos de
productos de alta tecnología, si bien se trata de un enfoque muy arriesgado en
mercados no controlados.
FUNCIONES BÁSICAS DE GESTIÓN DE LA INNOVACIÓN
Toda buena gestión de la innovación debe contener una serie de
funciones básicas que aseguran, de un determinado modo, resultados positivos en
el esfuerzo por una innovación potente y sólida. A continuación se representa
una tabla con la descripción de esas funciones y las herramientas para
conseguirlas.
Actualmente, existen una serie de tendencias en la forma de gestionar la
innovación que viene condicionadas por el entorno exterior, que es el que más
suele influir en los procesos. Las más importantes son:
-
Procesos de innovación más rápidos y más
continuos frente a la globalización de la demanda.
-
Aumento de productividad y velocidad en
procesos de innovación gracias a las TIC.
-
Creciente utilización de recursos tecnológicos
externos y compartidos.
-
Acortamiento del ciclo de vida de los
productos.
-
Velocidad del cambio tecnológico y acercamiento
de las fronteras tecnológicas.
-
Constitución de equipos virtuales y alianzas
como respuesta al mercado globalizado.
Por otra parte, se pueden definir una serie de actitudes que
contribuyen al éxito en la gestión de la innovación, como son:
-
Preocupación por evaluar la eficiencia de la
innovación.
-
Establecer buenos canales de comunicación
internos y externos.
-
Integrar la innovación a nivel corporativo,
involucrando a todas las áreas funcionales de la organización.
-
Implantar procesos de planificación y control
de proyectos.
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Implantar procedimientos de control de calidad
y de eficiencia en el desarrollo de tareas.
-
Fuerte orientación al mercado involucrando al
consumidor en el proceso de desarrollo del producto.
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Proporcionar un buen servicio de atención al
cliente.
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Desarrollar un estilo de dirección basado en el
liderazgo, motivación y el compromiso con el desarrollo del capital humano de
la organización
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