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La nueva
Economía de Internet no implica únicamente sitios Web de marketing ni la venta
en línea de bienes y servicios, sino que también supone una aproximación
totalmente revolucionaria a la interacción con los clientes: atención completa y
coherente de todas las necesidades del cliente durante todo el ciclo de vida
relacional a través de todas las funciones del negocio, todos los puntos de
contacto y todos los medios de comunicación.
En la
actualidad, el coste de captar nuevos clientes supera ampliamente al coste de
conservar los ya existentes. Por ello, los negocios deben enfocar sus recursos
de forma agresiva para dirigirse a sus clientes más atractivos, para
conservarlos y para ampliar su base de clientes rentables.
Una de las mejores formas de conseguir este objetivo es implementar un programa
de atención al cliente o de gestión de relaciones con el cliente (CRM). La
atención al cliente engloba los procesos, el software, el hardware y las
capacidades de Internet utilizadas para recopilar y administrar la información
relativa a los clientes existentes y potenciales. Las empresas de todos los
tamaños y de todas las industrias pueden usar esta información para dirigir las
actividades de marketing, ventas y servicio al cliente para poder identificar,
atraer y conservar los clientes rentables.
CRM es básicamente la respuesta de
la tecnología a la creciente necesidad de las empresas de fortalecer las
relaciones con sus clientes
En el proceso de remodelación de
las empresas para adaptarse a las necesidades del cliente, es cuando se detecta
la necesidad de replantear los conceptos "tradicionales" del marketing y emplear
los conceptos del marketing relacional:
Enfoque al cliente:"el cliente es el rey". Este es el concepto sobre el que gira
el resto de la "filosofía" del marketing relacional. Se ha dejado de estar en
una economía en la que el centro era el producto para pasar a una economía
centrada en el cliente.
Inteligencia de clientes: Se necesita tener conocimiento sobre el cliente para
poder desarrollar productos /servicios enfocados a sus expectativas. Para
convertir los datos en conocimiento se emplean bases de datos y reglas.
Interactividad: El proceso de comunicación pasa de un monólogo (de la empresa al
cliente) a un diálogo (entre la empresa y el cliente). Además, es el cliente el
que dirige el diálogo y decide cuando empieza y cuando acaba.
Fidelización de clientes: Es mucho mejor y más rentable (del orden de seis veces
menor) fidelizar a los clientes que adquirir clientes nuevos. La fidelización de
los clientes pasa a ser muy importante y por tanto la gestión del ciclo de vida
del cliente.
Personalización: Cada cliente quiere comunicaciones y ofertas personalizadas por
lo que se necesitan grandes esfuerzos en inteligencia y segmentación de
clientes. La personalización del mensaje, en fondo y en forma, aumenta
drásticamente la eficacia de las acciones de comunicación.
Pensar en los clientes como un activo cuya rentabilidad muchas veces es en el
medio y largo plazo y no siempre en los ingresos a corto plazo. El cliente se
convierte en referencia para desarrollar estrategias de marketing dirigidas a
capturar su valor a lo largo del tiempo.
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