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viernes, 07 de enero de 2005
Medio:
Realizado por: Autor: Javier Fernández Verdejo-
Socio Director de PROFit
NACE UN NUEVO GIGANTE
En pleno proceso de concentración del sector de las
Tecnologías de la Información, la esperada compra de la compañía
Peoplesoft por parte de ORACLE no sorprende ya a casi nadie. Han
sido dieciocho meses de lucha por materializar una operación que
estaba a mitad de camino entre la conveniencia estratégica de la
adquisición y la apuesta personal de Larry Ellison CEO en la sombra
de Oracle, empeñado en mantener un pulso pese a la incertidumbre que
se ha generado en el mercado y entre los clientes con base instalada
de ambos fabricantes. Finalmente el precio por acción, ajustado al
milímetro, ha terminado por convencer a los accionistas de
Peoplesoft quienes obtienen una justa recompensa a tantos meses de
tira y afloja y despeja los rumores sobre las verdaderas intenciones
de Oracle. Salvados los problemas financieros y jurídicos el
resultado final ya es sobradamente conocido. Oracle se convierte en
la segunda compañía de software empresarial del mundo. Hecho que ha
supuesto, si la unidad de PC´s de IBM me lo permite, uno de los
grandes acontecimientos del sector tecnológico durante el 2004.
La operación, tal y como finalmente se ha producido, parece
satisfacer a ambas compañías, al mercado y lo que es más importante,
a los clientes. Para Oracle el considerable incremento de la cuota
de mercado, el refuerzo de soluciones para mercados emergentes como
el de la mediana empresa y la mayor capacidad competitiva dentro del
segmento de software empresarial, debería preocupar tanto a la
empresa Alemana SAP, líder indiscutible de este segmento, que ve
como se estrecha la distancia entre su más directo competidor, como
a la omnipresente Microsoft con grandes expectativas en este
mercado. Ahora bien, digerir una adquisición de esta magnitud puede
resultar pesado. Oracle deberá realizar un especial esfuerzo en dar
a conocer entre sus públicos las nuevas estrategias de la compañía
en cuanto a la integración de productos y habilitar mecanismos para
agilizar el proceso de adaptación de la estructura de Peoplesoft de
manera ordenada, coherente y eficaz.
No se espera por parte
de Oracle, ningún anuncio que varíe sustancialmente el porfolio de
servicios que Peoplesoft venía ofreciendo. Más bien me inclino a
pensar que la firma estadounidense integrará la mayor parte de las
soluciones de su nuevo compañero de viaje. Eso sí, los clientes de
Peoplesoft, tarde o temprano, deberán plantearse un cambio a las
aplicaciones informáticas de Oracle. El cuándo y el cómo son de
momento una incógnita, aunque según el presidente de Oracle, Larry
Ellison, se garantizará el mantenimiento y actualización de la base
instalada de Peoplesoft al menos diez años. Después de todo, el
cliente manda y no creo que sea una buena idea obligarle a
plantearse nuevas inversiones ni ponerles en la tesitura de un
cambio hacia la plataforma de la competencia.
El nuevo marco
competitivo creado a raíz de esta operación y la actual madurez del
mercado de software empresarial, podría alentar una nueva corriente
de fusiones y adquisiciones dentro de este segmento tecnológico.
Considero probable que tanto SAP como Oracle recurran nuevamente a
esta estrategia para seguir creciendo, algo que, por otra parte,
comienza a ser habitual dentro del sector global de tecnologías de
la Información. Después de la profunda reestructuración que ha
vivido este sector, el número de compañías existentes se ha reducido
significativamente y para el próximo ejercicio no parece que esta
tendencia se vaya a invertir. Sólo cabe preguntarnos hasta qué punto
no estaremos en la antesala de una nueva realidad de mercado donde
cada vez sea más complicado encontrar nichos que permitan subsistir
a las medianas organizaciones. |