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El hombre que no sabe sonreír, no debe abrir tienda.
- No
desprecies a la serpiente por no tener cuernos, quizás
algún día pueda reencarnarse en dragón.
- La
verdadera sabiduría consiste en saber que se sabe lo que
se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
- El
perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no
las siente.
- Cuando
el dinero habla, la verdad calla.
- Hay
que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
- La
gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por
qué no el corazón?.
- Un
hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
- Antes
de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu
propia casa.
- El
espíritu camina más que el corazón pero no
va tan lejos.
- Cuando
los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
- Sólo
si declaras la guerra a todas las religiones, estarás en
paz con Dios.
- El
sabio no dice lo que sabe, y el necio no sabe lo que dice.
- La
medicina sólo puede curar las enfermedades curables.
- Nada
falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta
su muerte.
- Si
caes siete veces, levántate ocho.
- Si
vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
- Nunca
se pierden los años que se quita una mujer, van a parar
a cualquiera de sus amigas.
- Si
te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aun has de andar
y de espaldas a lo ya andado.
- Si
eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días
de tristeza.
- Todos
los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
- Disfruta
hoy, es más tarde de lo que crees.
- Si
no quieres que nadie se entere, no lo hagas.
- El
tiempo que uno pasa riendo es tiempo que pasa con los dioses.
- La
puerta mejor cerrada es la que puede dejarse abierta.
- Si
tienes un problema que tiene solucion, para que te haces problema,
si tiene solucion. Si tienes un problema que
no tiene solucion, para que te haces problemas, si no tiene una
solucion.
- Un
Hombre sabio toma sus propias decisiones;un ignorante sigue la
opinión pública.
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