Las
islas que pertenecían a España, pasaron por derecho
de sucesión a pertenecer a las Provincias Unidas del Río
de la Plata, denominación inicial de la Republica Argentina.
Consta
un pedido realizado por Enrique Torres, con fecha del 13 de enero
de 1813, para cazar lobos marinos en las islas con el bergantín
"el Rastrero".
En
1816, el ministro de guerra interior Beruti remite un oficio al
General San Martín gobernador de Cuyo, pidiéndole
el envío de presos para mandarlos a las islas Malvinas.
El
barco argentino dedicado a la pesca de focas, llamado Espíritu
Santo, viaja a las islas en la primavera de 1818. Se abastece
en Puerto Soledad y prosigue luego a la isla Decepción,
situada en la Antártida.
Otro
dato importante que muestra que las islas estaban habitadas y
tenían medios adecuados, es el episodio del barco francés
Uranie, al mando del capitán Freycinet, que naufraga en
febrero de 1820, al noreste de la isla Soledad; la tripulación
se salva por la ayuda prestada por la población de Malvinas
quienes les facilitan una nave para llegar a Montevideo.
La
Guerra de Independencia y los problemas derivados de las luchas
interiores impidieron hacer efectiva la ocupación de las
Islas Malvinas por parte del joven Estado Argentino, y permanecieron
sin autoridades hasta fines de 1820. No obstante, durante el período
1810-1820, desde Buenos Aires siempre se reafirmó la soberanía
sobre este archipiélago.
Cuando
se sabe en Buenos Aires el estado penoso de las islas por la caza
indiscriminada de focas y lobos marinos que realizan barcos extranjeros,
el Director Supremo José Rondeau ordeno la partida de un
oficial para que se haga cargo del gobierno de las islas.
En
reafirmación de sus derechos, tomó formal posesión
de las mismas el 6 de noviembre de 1820, en que el Coronel de
Marina David Jewett, comandante de la nave Heroína, izó
el pabellón azul y blanco en las ruinas de puerto Soledad
(ex puerto San Luis). Para esta acción, la fragata prerrogativas
de "buque de Estado Argentino" es decir que era considerada
una nave regular y no un corsario.
La
ocupación de las Malvinas se hizo con toda seriedad y precedida
de una comunicación que Jewett remitió a loberos
y pescadores ingleses y norteamericanos, que usufructuaban de
las islas en forma indiscriminada. Dicha comunicación decía:
"Fragata
de Estado Heroína, en puerto Soledad, noviembre 2 de 1820.
Señor:
Tengo
el honor de informarlo que he llegado a este puerto comisionado
por el supremo gobierno de las provincias unidas de Sud América
para tomar posesión de las islas en nombre del pais al
que estas pertenecen por la ley natural.
Al
desempeñar esta misión deseo proceder con la mayor
corrección y cortesía para con todas las naciones
amigas; uno de los objetivos de mi cometido es evitar la destrucción
de fuentes de recursos necesarios para los buques de paso, que,
en recalada forzosa, arriban a las islas, y hacer de modo que
estas puedan aprovisionarse con los mínimos gastos y molestias.
Dado
que los propósitos de Usted no están en pugna y
en competencia con estas instituciones y en la creencia de que
una entrevista personal resultaría de provecho para ambos,
invito a Usted a visitarme a bordo de mi nave, donde me será
grato brindarle acomodo mientras le plazca; he de agradecerle
- así mismo - que tenga a bien, en lo que este a su alcance,
hacer extensiva mi invitación a cualquier otro súbdito
británico que se hallare en las inmediaciones; tengo el
honor de subscribirme, señor, su más atento y seguro
servidor.
Jewett,
Coronel de la Marina de las Provincias Unidas de Sud América
y comandante de la fragata Heroína."
David
Jewett nació en North Parish, New London, Connecticut,
el 17 de junio de 1772. Estudió leyes, ingresó a
la Marina de Guerra estadounidense y comandó un velero
llamado "Trumbull", con el que hizo presas. En 1801
por una reforma militar, quedó fuera de la Armada; pero
en 1812, durante la guerra de su país con Inglaterra, participó
en la acción corsaria.
David
Jewett se ofreció a las autoridades argentinas para luchar
por la independencia del país y realizó meritorias
campañas corsarias.
No
es de extrañarse esto de "Sud América"
porque en aquel momento era propósito argentino lograr
la independencia de toda América del Sur.
Entre
los capitanes que pescaban y cazaban lobos, figuraba el gran marino
ingles James Weddell, cuyo nombre lleva un mar del continente
antártico. La toma de posesión de Jewett en nombre
del gobierno de las Provincias Unidas fue conocida en el exterior
y la noticia fue publicada en el "Redactor" de Cádiz
en el mes de agosto de 1821, de informes que había obtenido
en Gibraltar.
También
la "Gaceta de Salem" informó del hecho a mediados
de 1821. De modo que todo el mundo, ya sea por periódicos
o por la información de los loberos que presenciaron la
ceremonia, estaba enterado de la toma de posesión.
Ni
entonces ni en varios años después Inglaterra protestó
o dejó a salvo sus supuestos derechos.
¿Qué
pasa entre los años 1820 y 1833?
Hay
una serie de actos de soberanía y son nombrados tres comandantes
militares, que son:
1.
David Jewett, comandante de la fragata "Heroína",
hasta enero de 1821, fecha en que solicitó ser relevado
del cargo.
2.
Guillermo Mason, que reemplazó a Jewett, permaneció
con la fragata "Heroína" en las islas, hasta
mayo de 1821.
En
1823 es designado nuevo gobernador al comandante Pablo Areguatí,
oficial de raza indígena que había sido educado
por los Jesuitas y a quien el General Manuel Belgrano nombró
alcalde de Mandisovi, Corrientes, durante su campaña en
el Paraguay. Ese mismo año el general Martín Rodríguez,
gobernador de Buenos Aires con la finalidad de darle impulso a
la colonia de la isla Soledad, concede treinta leguas de tierra
y derechos exclusivos de pesca a don Jorge Pacheco. El comandante
Areguatí ejerce su cargo hasta el año 1829.
El
10 de junio de 1829 el general Martín Rodríguez
nombra a don Luis Vernet gobernador de las Islas Malvinas. "Vernet
nació en Hamburgo en 1791; siendo adolescente se traslado
a Estados Unidos de Norteamérica donde inicio actividades
comerciales. Viajó a piases de Europa y América
con hombres de negocios dedicados a las actividades marinas y
en 1817, llego a Buenos Aires. Dos años después
se caso con María Saez, de origen uruguayo"
Tuvo
importantes actividades comerciales con Jorge Pacheco, por eso,
cuando Pacheco obtiene derechos de pesca en Malvinas, ambos celebraron
un convenio.
Según
esto Vernet percibe en pago la mitad de la concesión y
constituye una sociedad, cuya concesión queda a cargo de
Vernet. Pacheco debía reparar los edificios y baterías
de Puerto Soledad y dejarlos a disposición de las autoridades
argentinas. El ganado de la isla era montaraz y, por lo tanto
era necesario llevar peones, caballos y herramientas; ya los beneficios
comerciales provenían de los cueros y carnes del ganado
vacuno.
Vernet
contrata un bergantín y lleva gauchos escondidos en las
bodegas. Estamos en enero de 1826 (guerra con Brasil) así
que el barco debe burlar el bloque naval brasileño, para
luego poner proa al sur. Vernet tiene muchas dificultades, pero
finalmente llega a Malvinas en el mes de junio. La mayor parte
de los caballos que llevaba había muerto en el largo viaje.
El frío reinante atemoriza a los gauchos que se niegan
a desembarcar.
En
1831 Vernet detiene la goleta norteamericana "Harriet"
por caza indiscriminada de anfibios. El gobierno norteamericano
envió la corbeta de guerra "Lexington" con misión
de atacar puerto Luis y destruir la colonia. Cosa que hizo en
enero de 1832 y además prohibió la pesca y caza,
no solo a Vernet, sino a todos los argentinos.
El
Gobierno de Buenos Aires envió al Capitán de artillería
D. Esteban J. Mestivier (septiembre de 1832) para hacerse cargo
de la situación en Puerto Luis. Se le destina 20 soldados,
5 suboficiales y además iban 11 mujeres con sus niños.
La goleta "Sarandi" al mando del teniente coronel D.
José Maria Pinedo, los trasladó con víveres
y enseres diversos. La goleta llevaba 57 hombres contando una
pequeña tropa de infantería.
La
idea era reestablecer el orden y defender la colonia comenzada
por Luis Vernet de posibles ataques. Los hombres de Vernet que
se quedaron en la isla continuaron con la explotación.
Eran gauchos e indios que con el capataz Juan Simón continuaron
con la faena de animales.
Durante
todo el período de ejercicio pleno de su soberanía,
ningún país intentó oponer reclamo a la Argentina
sobre las Islas.
Por
supuesto, tampoco Inglaterra, que en 1823 reconoció oficialmente
la independencia argentina y en 1825 firmó con el gobierno
de Buenos Aires un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación.
Precisamente rigiendo plenamente este Tratado, y siendo las relaciones
argentino-británicas de paz y normalidad, el Reino Unido
agredió al Archipiélago: