¿Podemos quejarnos por la falta de mangas en España?
La verdad es que depende de cómo lo veamos; si pensamos que, comparado con otros países -sin contar Japón, claro, que allí tienen todo el que les da la gana y más- tales como Estados Unidos, Inglaterra, Francia, etc., sí que podríamos quejarnos, debido a que el volumen de series de manga que llega aquí no es prácticamente nada. Aquí llega una cuarta parte de lo que llega a cualquiera de esos países; y tenemos suerte si no nos cierran una colección a la mitad.
Sin embargo, si comparamos el volumen de series dentro de España, veremos que, mientras que a las grandes capitales (Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia) llega bastante material, a las zonas un poco menos pobladas (léase ciudades pequeñas), llega la mitad de lo que llega a las grandes capitales (o sea, la mitad de una cuarta parte): esto es, muy poquitos títulos. Pero si miramos en zonas más despobladas aún (cabezas de partido), no encontraremos nada de nada. O, si encontramos algo, es algo marginal, pero nada más, casi testimonial, podríamos decir. Si, por no encontrar, ¡¡ni siquiera encontramos revistas del sector!!
Por otro lado, si comparamos ese volumen de series que llegan a España (hemos dicho que la cuarta parte de lo que llega a otros países europeos) con el volumen de las que llegan a Latinoamérica (Argentina, Méjico, Perú,...), nos daremos cuenta de que a ellos les llega menos de la mitad de lo que nos llega a nosotros, o sea, poco más que nada. Y, lo poco que les llega, la mayoría de las veces está censurado y recortado de tal forma que es imposible entender la colección.
Así pues, replanteo la pregunta: ¿Podemos quejarnos por la falta de mangas en España? Creo que, en relación con los países latinoamericanos somos muy afortunados. Y, si encima vivimos en una ciudad importante (Madrid,...), más aún. Creo que, simplemente deberíamos valorar lo que tenemos. Y... ¿reclamar más títulos de manga? Sí, ¿por qué no? Al fin y al cabo, se han publicado tomos que los lectores veníamos pidiendo desde hacía tiempo: "X", "Magic Knight Rayearth" de Clamp, etc.; pero, eso sí, teniendo en cuenta, y sin perder la perspectiva de ello, que hay otras zonas en España o en el mundo en las que los aficionados no son tan afortunados como nosotros. Cuando tengamos una colección nueva, no quejarnos tanto porque "la han editado de tal forma" o "porque a mí me gusta más esa otra", sino agradecer que la hayan publicado. A fin de cuentas, hay aficionados que ni siquiera tienen la oportunidad de conseguirla.