¿DEBE UN MÁSTER DEJAR MUCHA O POCA LIBERTAD A LOS JUGADORES?

 

Esa es una pregunta que muchos jugadores y Másters se preguntan muy a menudo. La respuesta no es tan sencilla como decir sí o no, ya que hay que tomar muchos puntos en consideración. Analicemos algunos de esos puntos:

Por un lado, podemos decir que sí, ya que una partida en la que el Máster obligue a los jugadores a ir por donde él (o ella) quiere resulta un poco aburrido y, seamos francos, el método de meter 54759725422890 millones de orcos o trolls en el camino de la izquierda porque el de la derecha es el que el Máster quiere que cojan, huele un poco. Sin embargo, si se les da tanta libertad, se corre el riesgo de que a alguno se le ocurra hacer la gracia de "petarle" el módulo o la aventura al Máster por el sencillo método de destruir el escenario que tanto esfuerzo le ha creado costar. También podemos contar con que un jugador (o jugadora), ya que se le deja tanta libertad, quiera dedicarse a hacerles la puñeta a los demás para divertirse él.

Por otro lado, para evitar que los jugadores tengan demasiada libertad y estropeen la partida que tanto le ha costado crear al Máster, se puede hacer lo de siempre, es decir, poner 54759725422890 millones de orcos o trolls para que los jugadores vayan por donde el Máster quiere (quien dice orcos, dice dragones o lo que sea), y, si al jugador se le ocurre intentar "petarle" la partida al Máster, pues nada, se le pone un dragón rojo para él solito... y a otra cosa, mariposa. Sin embargo, éstas partidas, a la larga, acaban hastiando al personal.

Así pues, la afirmación más cómoda es decir: se les debe dejar la libertad justa: ni mucha, ni poca, para que ni se desmadren, ni se aburran. Vale, pero... ¿cuánto es la libertad justa? ¿Cómo medir eso? ¿Cómo sabremos si lo estamos haciendo bien? La respuesta es que no se puede medir y que no lo sabremos. Un buen comienzo es dejar que los jugadores hagan lo que les venga en gana y aplicar una consecuencia plausible a todas las barrabasadas que hagan. Por ejemplo: si a un jugador le da porque su personaje incendie un bosque, déjalo. Que lo incendie. Sólo tienes que poner un pequeño grupo de guardabosques y druidas elfos con unos cuantos magos para que lo apaguen por medios mágicos. Y, después, por supuesto, llevarán al PJ a un consejo de guerra. ¿Las consecuencias? Imagínatelo. Pero no has coartado para nada la libertad de los PJ's. Supongamos ahora que los PJ's quieren ir por la bifurcación de la izquierda, en lugar de la de la derecha. Bueno, pues en vez de poner 54759725422890 millones de orcos o trolls, hazles una subaventura por ese camino, aunque no tenga que ver nada con el planteamiento inicial. O puedes hacer que esa subaventura les lleve de cabeza a la aventura principal, pero les habrás dado más libertad que poniéndoles los 54759725422890 millones de orcos o trolls en la bifurcación.

De esa manera, aunque no lo parezca, serás un buen Máster. Y lo sabrás porque los jugadores querrán echar más partidas contigo como Máster. Parece una tontería, pero en realidad funciona.

 

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