Chiste enviado por Marimá. Gracias ^_^ (Por cierto, la introducción sobre los Amish también es suya):
Para los que no saben: Los
"Amish" son una secta (tipo los Mormones) que viven
como en el siglo pasado. No usan máquinas ni tecnología, se
mueven en carretas tiradas por caballos y no usan la luz eléctrica,
ni plásticos ni nada que tenga que ver con el presente. Espero
que os guste.
Un chico Amish y su padre van a un Centro comercial. Estaban maravillados por todo lo que veían, pero les llamaba especialmente la atención dos muros plateados y brillantes que podían separarse y volver a juntarse de nuevo. El chico le pregunta a su padre:
"Padre, ¿qué es eso?".
El padre (que no había visto un ascensor en su vida), le responde:
"Hijo, no he visto nada como esto en toda mi vida. No sé lo que es".
Mientras el chico y su padre miraban maravillados, una mujer vieja y gorda en silla de ruedas llegó hasta los muros móviles y pulsó un botón. Los muros se abrieron y la mujer entró en una sala pequeña. Los muros se cerraron y el chico y su padre vieron cómo los números que había sobre los muros brillaban secuencialmente. Continuaron mirando hasta que la secuencia llegó al último número y, entonces, los números empezaron a brillar en orden inverso. Finalmente, los muros se abrieron de nuevo y una mujer rubia espléndida y voluptuosa, de 24 años salió de la sala que había detrás de los muros. El padre, sin apartar sus ojos de la joven mujer, le dice en voz baja a su hijo:
"Oh, Dios Mío, Hijo, ve y trae a tu madre"