VENEZUELA (AFP)
El gobierno venezolano prosiguió con su cruzada antilatifundio con la intervención de otra hacienda de 54 mil hectáreas en los llanos occidentales y anunció que hará acciones similares en otras partes del país.
La hacienda intervenida el domingo por efectivos militares, Paraima, está ubicada en el estado Cojedes (200 km al suroeste de Caracas), donde funcionarios de la gobernación declararon “improductivas” 40 mil hectáreas del establecimiento.
Las restantes 14 mil hectáreas, consideradas productivas, permanecerán en manos de su dueño, Jaime Branger, para que las siga explotando, según las autoridades.
Branger denunció que mientras se mantiene a la espera de “una llamada de las autoridades para negociar”, la cual no se ha producido, desde el domingo el hato se mantiene intervenido por la gobernación de Cojedes, el Instituto Nacional de Tierras (INTI) y efectivos militares
El dueño de la hacienda, que según Branger pertenece a 30 familias y está constantemente productiva en 32 mil hectáreas y en otras 10 mil con actividades dependiendo de las estaciones, dijo que ayer fue invadida además por unos 200 campesinos, algunos de ellos armados, lo que tornó “peligrosa” la situación.
Branger dijo que las autoridades agrarias del país se han “extralimitado en sus promesas” al ofrecer tierras en el país.
El hacendado afirmó que Paraima es la única finca en Venezuela que produce semillas de pasto, utilizadas para mejorar los suelos.
Con esta acción, el gobierno ha intervenido más de 122 mil hectáreas privadas en las últimas semanas, toda vez que ya tomó cuatro predios en el fronterizo estado de Apure y en su vecino Barinas (suroeste).
El gobernador de Cojedes, Jhonny Yánez (oficialista), señaló al diario Ultimas Noticias que en las tierras intervenidas de Paraima se asentarán cooperativas agrícolas, que “iniciarán un proceso de ocupación productiva bajo tutela del Estado”.
En diciembre de 2004, el INTI declaró como “ociosas” las tierras de Paraima y en junio de este año anunció en ese predio la creación de un fundo con cooperativas agrícolas.
Funcionarios del INTI y gobernadores oficialistas de varios estados del país han anunciado que realizarán más intervenciones de propiedades privadas en los próximos días.
En el estado costero de Falcón (noroeste), funcionarios anunciaron que declararán latifundios a tres predios que suman en total 233 mil hectáreas.
Los ganaderos celebrarán hoy dos concentraciones en Santa Bárbara del Zulia, en las ricas tierras agrícolas del sur del lago Maracaibo (oeste), y en Barinas, capital del estado homónimo donde el gobernador Hugo de los Reyes Chávez, padre del presidente, lanzó esta ola de intervenciones en septiembre en el hato (hacienda de ganado) la Marqueseña.
Pretenden impugnar ante el Tribunal Supremo de Justicia dos artículos de la ley de tierras de 2001, que permiten las expropiaciones.
El presidente Chávez advirtió el domingo a los ganaderos que no tolerará “que incendien al país” nuevamente, en alusión al paro empresarial de diciembre 2002 a febrero de 2003, aunque dijo no tener inconvenientes en que den una lucha legal.
Pero ayer el presidente de la cúpula empresarial Fedecámaras, José Luis Betancourt, defendió el derecho de protesta de los ganaderos, y dijo que su gremio seguirá peleando contra lo que considera “intervenciones ilegales” en haciendas, pero “en el ámbito de nuestras organizaciones y dentro de la ley”.
“A pesar de que tenemos diferencias (con el gobierno) no nos vamos a amilanar (...) para continuar el trabajo abriendo los espacios de diálogo”, dijo el jefe de Fedecámaras, que desde 2001 hasta 2004 mantuvo un abierto enfrentamiento con Chávez.
La toma de tierras comenzó en diciembre de 2004, cuando Chávez relanzó la “guerra al latifundio” como parte de la lucha contra la pobreza y la desigualdad social.
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