El huracán "Félix" convertido en tormenta tropical, ha causado cuatro víctimas en Nicaragua y una en Honduras. Ahora las fuertes lluvias amenazan con provocar importantes crecidas de los ríos e inundaciones en el norte nicaragüense. "Félix" se dirige lentamente hacia México donde coincidirá con el huracán "Henriette" de categoría uno, que desde el Pacífico amenaza la Baja California. El huracán se convirtió en tormenta y la tormenta en huracán. Centroamérica y la Baja California siguen en estado de alerta roja debido a dos meteoros, "Félix" y "Henriette", que en las últimas 24 horas han causado cuatro muertos, diez heridos, un desaparecido y casi 40.000 damnificados. De momento la región más afectada es el Caribe Norte de Nicaragua, una de las zonas más pobres del país más pobre de Centroamérica y que está habitada por indígenas miskitos. Sus cabañas de madera y hojalata apenas ofrecen amparo y mucho menos frente a un huracán. Alrededor de 5.000 viviendas quedaron totalmente destruidas. Aún se desconoce la situación de decenas de comunidades que han quedado aisladas y el Gobierno mantiene la alerta debido al riesgo de inundaciones. Pero mientras "Félix" se debilita de camino a Guatemala y el estado mexicano de Chiapas, "Henriette" crece y ya está batiendo la Baja California con vientos de más de 150 kilómetros por hora. El presidente mexicano, Felipe Calderón, ha dicho "que la gente que vive en la orilla de los ríos, que la gente que vive en las cañadas, que ya ha padecido otras veces los desclaves, que se movilicen a lugares más seguros". El Ejército se ha desplegado ya en Chiapas, donde hay 46 ríos que podrían desbordarse si persisten las intensas lluvias. |