MANIFIESTO
A FAVOR DE LA LEGALIZACIÓN DE LAS DROGAS
La prohibición ha hecho más atractivo y fructífero el negocio de la droga, y
fomenta la criminalidad y la corrupción a todos los niveles.
Sin embargo, los Estados Unidos se comportan como si no lo supieran. Colombia,
con sus escasos recursos y sus millares de muertos, ha exterminado numerosas
bandas y sus cárceles están repletas de delincuentes de la droga. Por lo menos
cuatro capos de los más grandes están presos y el más grande de todos se
encuentra acorralado.
En Estados Unidos, en cambio, se abastecen a diario y sin problemas 20 millones
de adictos, lo cual sólo es posible con redes de comercialización y distribución
internas muchísimo más grandes y eficientes.
Puestas así las cosas, la polémica sobre la droga no debería seguir atascada
entre la guerra y la libertad, sino agarrar de una vez al toro por los cuernos y
centrarse en los diversos modos posibles de administrar la legalización. Es
decir, poner término a la guerra interesada, perniciosa e inútil que nos han
impuesto los países consumidores y afrontar el problema de la droga en el mundo
como un asunto primordial de naturaleza ética y de carácter político, que sólo
puede definirse por un acuerdo universal con los Estados Unidos en primera línea.
Y, por supuesto, con compromisos serios de los países consumidores para con los
países productores.
Pues no sería justo, aunque sí muy probable, que quienes sufrimos las
consecuencias terribles de la guerra nos quedemos después sin los beneficios de
la paz. Es decir: que nos suceda lo que a Nicaragua, que en la guerra era la
primera prioridad mundial y en la paz ha pasado a ser la última.
Asumido por el semanario Cambio16 y suscrito por Carlos Fuentes, Fernando
Savater, Antonio Escohotado, Manuel Vázquez Montalbán, Fernando Sánchez Dragó,
Joan Manuel Serrat, Terenci Moix, Luis Bofill Leví,, Xavier Rubert de Ventós,
Rosa Montero, Jesús Ferrero, Miguel Ríos, El Gran Wyoming, Raimón, Josep Mª
Flotats, Guillermina Mota, Luis Antonio de Villena, Lourdes Ortiz, Mario Onaindía,
Ana Miranda, Àngel Colom, y Javier Bosch, entre otras muchas personas
Gabriel García Márquez, en Cambio16, 29 de noviembre de 1993, pág. 69.