Diario Los Andes (Mendoza) Viernes 9 de febrero de 2001 Soledad vuelve a la Tonada Hace dos años que no se sube al escenario que está a orillas del río Tunuyán. Y tiene ganas de hacerlo. La gente ya prepara los ponchos porque quiere disfrutar de su canto. Nuevamente en Tunuyán estará presente Soledad Pastorutti, la “Sole”, con su canto arrollador y contagioso, con sus ganas a cuestas y sus esperanzas. El 2000 fue distinto, porque después de editar “Yo sí quiero a mi país”, llegó una gira al exterior y una “borrada” de los grandes medios de comunicación. Pero a fines de ese mismo año apareció “Soledad”, un trabajo que la volvió a acercar a las raíces folclóricas argentinas. Hoy, el Festival de la Tonada volverá a mostrar sus mejores galas. Y no es para menos, una de sus hijas dilectas vuelve a cantarle. -Volvés a la Tonada, ¿cómo será el show?? -Después de dos años vuelvo a ese festivval que aprecio mucho. Vamos a presentar un show de algo más de una hora, que no difiere mucho del que ofrecí en Cosquín, con la misma cantidad de canciones, el cambio de ropa y otras cosas más. Además, va a estar toda la banda completita... -¿Te acostumbraste a tener una banda tann grande? -Totalmente y cuando falta alguien me duuele mucho. Ya me acostumbré a ver esas caras detrás de mí y son un apoyo muy importante. Los chicos se han afianzado muy bien y como nos acostumbramos a estar todos juntos, cuando falta alguien nos sentimos algo vacíos. -¿Cómo sentiste cambiar de dos guitarrass y un bombo a esta banda mucho más grande? -Fue difícil. Primero tuvimos que enconttrar los seres humanos correctos, porque además de necesitar buenos músicos precisábamos que todos nos lleváramos bien, que existiera buen clima, armonía, dejar una buena imagen. Además, hacía falta química. Probamos varios músicos que cumplían todos los requisitos, pero a la hora de tocar no había esa magia especial que se necesita en un show. Esta banda que tenemos tiene esos dos condimentos especiales, más allá de que la guitarra del Laucha (Calcaterra) sigue siendo la líder, el bombo tiene su presencia y otros detalles. -¿Todo este trabajo de tener nueva bandaa tuvo como punto final “Soledad”, tu último disco? -En realidad, cuando hicimos el disco coon Emilio Estefan ya nos exigía una banda nueva. Era imposible tocar esos temas con el viejo formato de banda. Ahí se cambió todo y fue cuando más tambaleamos a nivel musical, porque tuvimos que cambiar muchas cosas y nos tuvimos que afianzar sobre los escenarios, porque el disco estaba en la calle y había que tocarlo. Tal vez ese fue un error importante, el no ensayar desde mucho antes. Ahora está Gerardo Gardelín como director de la banda, y él nos ayudó muchísimo porque sabe bien qué tenemos que hacer. -¿Cómo está funcionando “Soledad”? -El disco está andando muy bien, tenienddo en cuenta que las ventas discográficas han bajado muchísimo. Ya estamos pasando el doble platino y estamos vendiendo a un promedio de 30 mil copias por mes. Lo importante es que sigamos trabajando y que vayamos a todos lados, porque las expectativas no están puestas nada más que en las ventas. La gente no tiene plata y hay un dato muy importante: se venden muchos más casetes que CD, y eso es porque es más barato. Según la compañía, es notorio cómo aumentó la venta de casetes. Si a eso le sumás la piratería, las expectativas de los músicos no están puestas pura y exclusivamente en la venta de discos. -Lo que no tiene este último trabajo es la proyección internacional que sí tuvo el anterior. -Yo prometí que después del disco que hiice con Estefan venía otro más local, en agradecimiento a la gente y para demostrar que no dejaba de hacer folclore argentino. Pero sí haremos otro disco con proyección internacional antes de fin de año y el productor no será Emilio Estefan. Estamos trabajando mucho en el concepto que va a tener. Es algo muy difícil, que cuesta, pero nos estamos tomando nuestro tiempo. No sé si este disco nos traerá el gran éxito en el exterior y no sé si algún día lo vamos a conseguir, pero lo importante es que trabajamos con criterio y seriedad. -¿Cómo fue la experiencia internacional?? -Muy linda y de hecho ya nos volvieron aa llamar, como por ejemplo desde Bélgica. Seguramente para el mes de abril vamos a estar dando una vuelta por el exterior. Lo que nos falta es conocer cómo se trabaja afuera. Necesitamos más visión internacional. Esto recién empieza y hay que sacrificarse. -¿Extrañabas la maratón de festivales? -No, porque no paré nunca. Sólo dejamos de tocar en diciembre y para Semana Santa, porque mi familia es católica. Necesito vacaciones y quiero ver cuándo me las tomo. Lo que sí hubo fue un alejamiento de los medios de comunicación -por una decisión mía- y tal vez por eso parece que actué menos. -¿Vos también sos católica? -Por supuesto. -¿Y qué le pedís a Dios? -El pedido más importante es fe para estte país que lo está necesitando. Más allá de la realidad que vive el país, creo que nos inventamos un monstruo mucho más grande. Se va mucha gente del país pero también sería bueno que los más jóvenes intenten algo acá. Creo que falta participación y como nos dicen que está todo perdido, no hacemos nada. Le pido a Dios que volvamos a tener el pensamiento y la idea de que se puede cambiar el mundo, más allá que suene a utopía. Hay cosas que se logran. -Vos tenés gran acercamiento con los máss jóvenes. ¿Qué te plantean los chicos? -Que se quieren ir. Pero ya son muchos llos que se fueron. Recibo mails de muchos lados donde me cuentan los chicos que ya no van a mis recitales porque viven en el exterior. Además, noto que hay mucha desgana, muchos problemas. Habría que rescatar las pequeñas cosas como para valorar en algo la vida. Por ahí, decir que está todo mal sirve como escudo para evitar males peores. A veces estoy tan preocupada que cualquier cosa buena que pasa, por más chiquita que sea, lo veo como un gran logro.