II CONGRESO MUNDIAL (Roma 20-24 de Mayo 1999)

Sesión de apertura:

HERMANO JOHN JOHNSTON, FSC. SUPERIOR GENERAL

Es un placer para mí darles la bienvenida esta tarde en la Casa Generalicia. Muchos, probablemente la mayoría de ustedes, son la primera vez que se encuentran aquí. Espero que su estancia con nosotros les ayudará a estimar más profundamente la dimensión universal de nuestra Familia Lasaliana Internacional.

Su presencia en esta Casa Generalicia y mi presencia con ustedes esta noche son como signos del carácter internacional de nuestra misión lasaliana. Como signos deben alimentar nuestro sentido de pertenencia a esta familia mundial de discípulos de San Juan Bautista de La Salle, comprometidos en la educación de la juventud, particularmente de la juventud pobre. En todos los lugares donde encuentro participantes en la misión lasaliana, comienzo mi presentación, si es posible, con una panorámica de nuestras actividades en todo el mundo. Quiero hacer lo mismo esta noche, pero tendré que ser breve ya que tengo que hacer otros comentarios concernientes a nuestros antiguos alumnos, las asociaciones, las federaciones y a la Unión Mundial de Antiguos Alumnos.

En mis veintitrés años en la Casa Generalicia –diez como Vicario General y trece como Superior General- he tenido el privilegio de estar en contacto directo con educadores y jóvenes del mundo lasaliano. Considero una satisfacción y un deber compartir algo de esa experiencia internacional extraordinaria con otros.

 

La Misión lasaliana hoy día

Tenemos hoy día 800.000 estudiantes en más de 900 centros educativos: centros de pre-escolar, enseñanza primaria, bachillerato, enseñanza profesional, ingeniería, agricultura, escuelas de formación profesorado, universidades. Hay planes para analfabetos, emigrantes, itinerantes, discapacitados físicos y mentales, jóvenes con problemas de aprendizaje, jóvenes con problemas de conducta. Tenemos centros de pastoral que ofrecen una variedad de actividades religiosas y apostólicas; centros de deportes y otras formas de recreo y actividades sociales.

Entre los 800.000 alumnos y estudiantes podemos encontrar párvulos, niños, adolescentes, adultos jóvenes, adultos y adultos veteranos. Representan una impresionante variedad de culturas, razas, etnias, lenguas y religiones.

Algunos de estos países del mundo lasaliano son países bien desarrollados o en vías de desarrollo económico; otros por el contrario son extremadamente pobres. La mayoría de ellos goza de paz relativa, pero otros muchos están asolados por la división, la violencia e incluso la guerra. Las realidades políticas van desde las que apoyan plenamente nuestra misión educativa a las que se oponen totalmente.

En los tiempos de nuestra fundación, nuestros centros eran todos o casi todos católicos; la situación hoy día es muy diferente. Nuestros jóvenes son católicos, ortodoxos, protestantes, judíos, musulmanes, budistas, hindúes, sintoistas, confuccionistas, miembros que pertenecen a las religiones tradicionales, o que no pertenecen a ningún credo. Creo que ningún Instituto religioso tiene más alumnos musulmanes que los que tenemos nosotros. En algunas zonas –especialmente en Malasia- nuestros alumnos son cristianos, musulmanes, budistas e hindúes. Asimismo los profesores. Con todo, cualquiera que sea la composición religiosa, nuestras escuelas son católicas. Es importante decir que nuestras escuelas no son escuelas "híbridas" o "interreligiosas"que mezclan tradiciones religiosas de una manera ecléctica. NO. Nuestras escuelas son católicas. Porque son católicas están abiertas a todos. Y, por supuesto, tenemos antiguos alumnos muy leales incluyendo algunos de ustedes aquí presentes esta noche, que pertenecen a religiones distinta de la católica.

Constituímos una familia que se caracteriza por una profunda unidad por una parte y por una profunda diversidad por otra. En mis visitas por el mundo nunca ceso de maravillarme lo rápidamente que me siento "en casa". Hay "algo" muy claro que nos une los unos a los otros. Este algo es el don que San Juan Bautista de La Salle recibió del Espíritu Santo para el servicio de los jóvenes. Llamamos a ese don el carisma lasaliano. Ha sido transmitido durante trescientos años de historia. Continúa hoy día uniendo, inspirando y dirigiendo a todos los que lo reciben, lo aceptan y lo viven.

 

De las "escuelas de los Hermanos" a las "escuelas lasalianas"

Hay unos 68.000 directores, administradores y profesores comprometidos en esta misión mundial. El noventa y dos por ciento son seglares hombres y mujeres. El dos por ciento son sacerdotes o religiosos de otras congregaciones. El seis por ciento son Hermanos de las Escuelas Cristianas. Estas estadísticas expresan de manera gráfica el cambio extraordinario que hemos experimentado durante las pasadas décadas en el modo de vivir la misión lasaliana.

Durante unos 250 años, los Hermanos de las Escuelas Cristianas eran los "agentes" de la misión lasaliana, ayudados por un corto número de profesores seglares. He descrito a menudo el modelo operativo de este largo período como triángulo invertido; la mayoría de los Hermanos se hallaban en la base invertida y el reducido número de seglares en la cúspide invertida. Estos profesores seglares ayudaban a los Hermanos a dirigir las "escuelas de los Hermanos". Pero durante las tres pasadas décadas, el número de Hermanos ha disminuido considerablemente mientras el número de seglares hombres y mujeres ha aumentado notablemente. Además la Iglesia Católica – y el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas- que anteriormente habían "tolerado" al personal seglar como "un mal necesario"- ha reconocido oficialmente que el laicado está llamado a participar en todos los aspectos de la vida de la Iglesia.

Por estas razones el triángulo comenzó a cambiar de forma y gradualmente llegó a asemejarse a un triángulo normal más que a un triángulo invertido. Rápidamente llegó a ser evidente que este modelo de "escuela de los Hermanos" no tenía ya sentido. Durante varios años de confusión y frustación surgió poco a poco un nuevo modelo. Este modelo es hoy día aceptado. A este modelo lo llamamos "escuela lasaliana". El cambio de lenguaje es muy importante. Una escuela lasaliana es una escuela que está "animada", no por los Hermanos con seglares hombres y mujeres con una función de apoyo, sino por toda la comunidad educativa en la que los Hermanos participan. Este modelo es mejor descrito por un círculo que por un triángulo pero por un círculo que es paralelo al suelo.

La nueva comprensión ha llegado a ser ampliamente aceptada como razonable, necesaria y viable. El entusiasmo entre muchos de nuestros colaboradores seglares, junto con un deseo y disponibilidad de participar activamente han agradado y sorprendido a los Hermanos. El rápido desarrollo de esta nueva manera de entender la misión lasaliana ha sido valiente y estimulante. Pero todavía estamos aprendiendo.

 

La Misión de la Familia Lasaliana

Hoy día la misión lasaliana es comúnmente llamada misión "compartida". Los participantes son considerados como miembros de la "Familia Lasaliana". A ella pertenecen no sólo los directores, los administradores y los profesores –sean Hermanos, seglares hombres y mujeres, sacerdotes u otros religiosos- sino también los padres, los antiguos alumnos, los miembros del Consejo del Centro, el personal de servicio, los bienhechores, los amigos y por supuesto también los estudiantes. No pretendo saber cuantas personas están implicadas, pero ciertamente el número es impresionante.

Tenemos un potencial para un servicio importante a nivel mundial que pocos organismos dedicados a la educación poseen hoy día. Pero este potencial es también una grave responsabilidad. Debemos procurar actualizarlo todo lo que podamos. Como comunidad de personas encargadas por Dios de "realizar algo diferente que sea significativo en el mundo de hoy" a través de la educación humana y cristiana, es misión nuestra desafiar y ayudar a los jóvenes y adultos a desarrollar las capacidades que Dios les ha dado como personas humanas en cualquier país donde les encontremos. Es tarea nuestra ayudarles a que aprendan a vivir como hijos e hijas de Dios, como hermanos y hermanas de Jesucristo son cristianos, como hermanos y hermanas entre sí y como hermanos y hermanas de los demás.

Este último punto es muy importante. Los jóvenes que salen cada año de nuestras escuelas deben ser jóvenes que han aprendido a ser personas dedicadas a un servicio de los demás y al mismo tiempo dedicadas a la construcción de un mundo donde todos vivan con dignidad, justicia y paz.

Quiero poner énfasis particular en este último punto porque quizás es menos evidente que los otros fines de la misión lasaliana. Nuestras escuelas no deben ser "enclaves comunitarios" comunidades que existen para proteger a sus miembros y ayudarles a desarrollar sus talentos para su interés personal. NO. Nuestras escuelas no pueden considerarse lasalianas – e incluso no pueden justificarse- si no se esfuerzan por realizar otra experiencia: ayudar a los jóvenes a aprender a ser hermanos y hermanas de los demás. En mis conversaciones con los jóvenes insisto que su escuela es verdaderamente lasaliana solamente si tiene una fuerte y efectiva orientación para la educación en el área de la justicia social.

Clases bien preparadas deben ayudar a crecer en el conocimiento de las realidades sociales y económicas del mundo, de su nación, de su ciudad y de su entorno. Nuestros jóvenes deben conocer bien y familiarizarse con las enseñanzas sociales de la Iglesia. Deben participar regularmente y comprometerse en programas bien organizados de servicio a los económicamente pobres, niños de la calle, analfabetos, etc. Algunas de nuestras escuelas exigen un determinado número de horas de servicio. En otras el servicio es voluntario –pero se cuenta con todos. Se considera el servicio, cada vez más, como una dimensión formativa.

Nuestros jóvenes necesitan aprender que como cristianos y lasalianos, deben ser voluntarios para el servicio a lo largo de toda su vida. Al mismo tiempo deben trabajar constructivamente por la justicia y promover de manera particular la legislación que desarrolla y protege los derechos de los niños y de los adolescentes. Queremos que nuestros antiguos alumnos, hombres y mujeres se comprometan en la lucha contra la falta de honradez, la corrupción y contra todas las demás formas de injusticia.

El Movimiento de Juventud Lasaliana

Algunos Distritos han encontrado que el Movimiento de Juventud Lasaliana ayuda a dar a los programas de servicio un claro sentido cristiano y lasaliano. Me he sentido profundamente impresionado al escuchar jóvenes lasalianos de todas las edades, describir sus experiencias y compartir sus compromisos afectuosos con los necesitados. No existe una definición uniforme para la denominación de juventud lasaliana, ni una estructura organizativa uniforme. Pero somos testigos de un sólido incremento de encuentros de jóvenes –alumnos de nuestras escuelas, antiguos alumnos u otros jóvenes- a nivel internacional, nacional, regional y distrital, que se sienten atraídos por estas actividades. Estos encuentros adoptan diferentes modalidades pero todos ellos inciden de alguna manera en los tres rasgos de la tradición lasaliana: fe, comunión y servicio. He tenido el privilegio de participar en encuentros de la juventud lasaliana internacionales y nacionales en Toulouse, Québec, Manila, Bujedo, Reims, Memphis- y más tarde este año en Inglaterra y en California. En agosto del año 2000 esperamos tener un gran número de jóvenes lasalianos que participen en la Jornada Mundial de la Juventud en Roma.

Voluntarios Lasalianos

Los movimientos de voluntarios han ido evolucionando de diversos modos a los largo de los años. Durante los últimos 15 años, el número de voluntarios para el servicio en zonas pobres del mundo durante los períodos estivales ha aumentado considerablemente. Solamente de Europa, algunos veranos hubo 300 voluntarios de las instituciones lasalianas. Estos voluntarios eran estudiantes, antiguos alumnos, profesores, padres, amigos y Hermanos. Pero hay también dentro del mundo lasaliano voluntarios a plena dedicación durante uno, dos, tres e incluso cuatro años.

He escuchado con gran interés testimonios de voluntarios y antiguos voluntarios. Hablan del impacto tremendo que la experiencia ha tenido en ellos, afirmando, que por supuesto, han recibido mucho más de lo que han aportado. Además de adquirir un mayor conocimiento de los países económicamente pobres y una sensibilidad más profunda de las realidades de la gente, algunos voluntarios cuentan que se han "encontrado a sí mismos". Otros afirman que han descubierto o redescubierto la fe religiosa. Para muchos ha supuesto un progreso en una nueva comprensión de Jesucristo y en una nueva comprensión de la Iglesia.

Nuevas iniciativas

Hay todavía otro aspecto de nuestra misión lasaliana que nuestros antiguos alumnos deben comprender. Durante muchos años el gobierno central del Instituto ha urgido que cada Capítulo de Distrito inaugure al menos una actividad nueva a favor de la juventud pobre para que el "servicio directo a los pobres se afirme cada vez más como prioridad efectiva" (Regla 40ª). Esta orientaciones están totalmente de acuerdo con las orientaciones de la Iglesia – expresadas muy recientemente en Vita Consacrata, el documento fruto del Sínodo sobre la Vida Consagrada. El Papa pide a los religiosos que respondan a las nuevas necesidades con el mismo amor, creatividad y dinamismo que sus fundadores manifestaron en los tiempos de la fundación de sus Institutos (VC37)

Nuestra Regla sugiere dos veces la posibilidad de que los Hermanos dejen en manos de sus colaboradores seglares algunas de sus obras actuales con el fin de crear nuevas actividades tanto en el propio país comom fuera de él (Regla 19ª y 40ª )Muchos antiguos alumnos encuentran dificil de entender y reconocer esta orientación. Ellos presuponen que una vez que los Hermanos han fundado una escuela deben permanecer para siempre. Pero el Papa urge a los religiosos, a pesar de la disminución numérica en muchas partes del mundo a "ocuparse de aquello que el mundo descuida, responder generosamente y con audacia, aunque sea con intervenciones obligadamente exiguas a las nuevas pobrezas" (VC63). De ninguna manera estoy proponiendo que cerremos algunas escuelas lasalianas. Estoy sugiriendo, sin embargo, que los Hermanos se retiren parcialmente o completamente de algunas con el fin de responder a necesidades más urgentes. Tenemos ya un número de escuelas lasalianas sin comunidades de Hermanos. A causa de la disminución numérica, y a causa de las orientaciones a que me he referido en este párrafo, es inevitable que tendremos más escuelas sin Hermanos. Con todo, estas escuelas permanecen lasalianas y están totalmente integradas en el plan apostólico de los distritos.

 

Nuestros antiguos alumnos

Permítanme ahora que comparta algunas de mis convicciones concernientes a nuestros antiguos alumnos y que les haga algunas recomendaciones.

 

LA UMAEL(Unión Mundial de Antiguos Alumnos Lasalianos)

No sería honrado si no les manifestara mi decepción de que en esta Asamblea no haya ningún representante de más del 75% de los países de nuestro mundo lasaliano. ¿Por qué hay tal indiferencia a la organización de un movimiento de antiguos alumnos que sea realmente internacional?

¿Por qué los participantes de la UMAEL se niegan a cambiar una política que más que promover, entorpece la participación de las Asociaciones? ¿Por qué, para ser claro, hay una continua insistencia de que la UMAEL sea definida como una confederación de federaciones más que como una unión de asociaciones?. A pesar del título de esta organización –Unión Mundial de Antiguos Alumnos Lasalianos- los estatutos (Artículo 1) declaran que la UMAEL es en efecto una Confederación Mundial de Delegaciones de Asociaciones de Antiguos Alumnos Lasalianos. Un gran número de asociaciones muy activas no pertenecen a una federación, porque no existe. Por tanto, están excluídas. Durante todos mis años de Superior General he hecho esta observación.

Por otra parte la ausencia de las federaciones no es la única razón de la falta de participación. Muchos antiguos alumnos no ven el motivo de participar a nivel internacional. ¿Ha hecho la UMAEL el suficiente esfuerzo para convencer a las asociaciones locales y persuadirles a que participen?

Queremos que nuestros antiguos alumnos participen de modo muy antiguo en nuestra misión lasaliana – a todos los niveles, incluyendo el internacional. Queremos una Unión Mundial de Antiguos Alumnos Lasalianos muy dinámica, una unión que puede y que contribuirá de manera significativa a esa misión. Sé que estoy hablando a aquellos que están convencidos, no a aquellos que no lo están. Pero creo y espero que reconozcan que esta promoción de la UMAEL es un aspecto esencial de su pertenencia a la misma. Y espero que durante estos días dedicarán tiempo suficiente - de modo formal e informal- a una búsqueda de medios para hacer que la UMAEL sea verdaderamente representativa de nuestra Familia Lasaliana Internacional y de nuestra misión.

 

CONCLUSION

He mencionado anteriormente mi carta pastoral sobre la defensa de los niños. Permítanme que cite los últimos párrafos de esta carta ligeramente adaptados para esta ocasión. Dejo a su consideración el decidir la relación entre el contenido de estos párrafos y la Unión Mundial de Antiguos Alumnos Lasalianos. Comienzo con una cita de la Regla:

"Este Instituto, atento sobre todo a las necesidades educativas de los pobres que aspiran a tener conciencia de su dignidad de hombres y de hijos de Dios e intentan que se la reconozca, crea , renueva y diversifica sus obras, según las necesidades del Reino de Dios" (Regla 11)

En su Mensaje para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz de 1999, Juan Pablo II dice que la parábola del rico epulón indica claramente que "en el fuerte constraste entre ricos insensibles y pobres necesitados de todo. Dios está de parte de estos últimos. Nosotros debemos estar también de parte de estos últimos. El Papa nos exhorta a todos los cristianos a "Hacernos heraldos de la dignidad humana"

Antiguos Alumnos Lasalianos en unión con todos los demás lasalianos, renovemos y revitalicemos como heraldos de la dignidad humana nuestro compromiso de promover el Reino de Dios, de construir una comunidad internacional de personas en la cual todos los niños puedan vivir como los niños tienen derecho a vivir.

 


Asociación General de Antiguos Alumnos del Colegio La Salle de Lima
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