TE
VÁS
Tál y como vinistes
te veo ír,
sin una voz de advertencia...
y yo, que con renuencia deje
que a mi mundo entraras,
con renuencia te dejo marchar
en pos de nuevas estelas.
Por tu cuenta entrastes
en esta vida mía,
pálida,
insegura,
cuatro paredes cerradas,
sin ventanas, sin puertas
y por tu cuenta te vas
sin qué una voz se levante en protesta.
Cómo viniste te vás,
a tocar en otras puertas...
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