ALEXANDER
BUILDING
Cáe la lluvía sobre el alero
de la ventana
formando charcos, espejos acúosos,
que reflejan
el cielo grís,
un edifício de ladrillos rojos,
a un transéunte,
una oculta mirada.
Cáe la lluvía.
Chorreando por las paredes,
se filtra por las rendijas
dibujando formas abstractas
sobre una tarde plomiza.
Húmedos sueños
de aguas corredizas,
deslizandose, sin prisas,
sobre los hombres y mujeres
tendidos como piedras del camino,
tendidos,
tendidos.
Cáe la lluvía como ideas perdidas,
regadas entre los rincones
mas intimos,
ocultos
en una tarde fria.
Siempre habra una pequena lluvía
para cada quien,
un espejo de agua donde se míra
un cielo,
un edifício,
unos ojos,
un pensamiento,
un vacio agudo en el alma.
Llueve!...y las gotas
cáen como lagrimas.
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