ORIGEN Y DISTRIBUCION ESPACIAL DE HIDROCARBUROS ALIFATICOS EN SEDIMENTOS DE SENO AYSEN Y CANAL MORALEDA, CHILE AUSTRAL

 

SOURCE AND SPATIAL DISTRIBUTION OF ALIPHATIC HYDROCARBONS IN SEDIMENTS OF SENO AYSEN AND CANAL MORALEDA, SOUTHERN CHILE

 

 

LUIS A. PINTO

Programa MECESUP, Departamento de Oceanografía, Universidad de Concepción, Casilla 160 C, Concepción – [email protected]

 

CHRISTIAN BONERT

Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile, Casilla 324, Valparaíso

 

RESUMEN

 

Durante la campaña CIMAR Fiordo 4, se analizó mediante cromatografía gaseosa la fracción lipídica de sedimentos provenientes del Canal Moraleda y Seno Aysén. En todas las muestras se observó la presencia de una serie homóloga de hidrocarburos alifáticos alcanzando concentraciones máximas de 345 ng g-1 p.s. Esta serie se caracteriza por una abundancia relativa mayor de los n-alcanos con número impar de carbonos. El índice de carbono preferencial aumenta desde la estación oceánica hacia la cabeza del seno Aysén (2,5 a 10,7) sugiriendo que el río Aysén es la principal ruta de entrada para hidrocarburos alifáticos de cadena larga. La concentración de estos compuestos disminuye entre un 50-70% desde la superficie de los sedimentos hasta los 3 cm de profundidad. Un triterpeno de posible origen microbiano, es el hidrocarburo más importante en sedimentos de la estación al sur de la constricción de Meninea. Esta observación es coincidente con las características de color y textura tipo “limo glacial” que sólo se observaron en dicha estación, confirmando el origen distinto del principal componente detrítico de esta estación en comparación con el resto.

El aporte de carbono orgánico terrestre disminuye de 88.4% en Bahía Acantilada, a 23.6% cercano a la boca del Seno Aysén, calculado en base a isótopos estables de carbono, confirmando la importancia del río Aysén en este aporte. En el Canal Moraleda la señal de δ13C es significativamente distinta a la del Seno Aysén, postulándose un aporte preferencial de plantas tipo C4 y fitodetritus marino a sedimentos de este canal.

 

Palabras claves: hidrocarburos alifáticos, fiordo, sedimentos recientes, origen materia orgánica, isótopos estables de carbono, Chile.

 

ABSTRACT

 

Surficial sediments from Canal Moraleda and Seno Aysen were obtained during the oceanographic cruise CIMAR Fiordo 4 to the fjord region of southern Chile. The sedimentary lipids were analysed by gas chromatography. A homologous series of long chain n-alkanes (nC21 to nC32) dominates most of the samples, reaching individual concentrations of 345 ng g-1 d.wt. The Carbon Preference Index shows an increase from the oceanic station to the innermost station located near the mouth of the Aysen river (2.5 to 10.7) demonstrating a riverine route for the hydrocarbon waxes. Concentration for the suite of long-chain n-alkanes decreases abruptly (50 to 70%) within the first 3 cm.  Contribution of marine planktonic hydrocarbons appears to be low and increasing towards the most oceanic station. A triterpene of microbial origin is the most important hydrocarbon in surface sediments south of the Meninea constriction. This observation coincides with the particular texture of sediments for this station of the so-called “flour silt” suggesting a different source for the organic carbon preserved in these sediments. The contribution of land-derived organic carbon decreases from 88.4% in Bahia Acantilada at the head of the fjord Aysen to 23.6% near the mouth, demonstrating the importance of the Aysen river as the transport mechanism for terrestrial carbon to the fjord. Values of δ13C in Canal Moraleda are significantly different to those observed in the fjord suggesting a mixture of C4-type plants and marine phytodetritus settling to surface sediments of the main channel in the XI region of Chile.

 

Keywords: aliphatic hydrocarbons, fjord, recent sediments, source of organic matter, carbon stable isotopes, Chile.

 

INTRODUCCION

 

La región de fiordos y canales de la región austral de Chile es una de las áreas más remotas y prístinas del planeta. Mucho se desconoce de los procesos físico-químicos y biológicos que influyen y afectan a estos ecosistemas costeros. Las características estuarinas de las aguas interiores y la geomorfología de fondo de los fiordos, confieren un interés especial al estudio de la contribución de aporte tanto orgánico como inorgánico, terrígeno como marino al estrato sedimentario del área. Este interés científico tiene proyecciones variadas desde una aplicación ambiental para contar con elementos objetivos que apoyen la gestión ambiental de la zona, hasta procesos más fundamentales como es el conocimiento de los factores que desencadenan floraciones algales nocivas; dilucidar si existe un acoplamiento biogeoquímico entre las aguas interiores y la plataforma costera adyacente, determinar el rol que juega esta región como fuente o reservorio de CO2 y otros gases invernaderos a la atmósfera y cambios en la productividad del sistema durante el Quaternario.

Todas estas preguntas requieren del conocimiento previo de lo que ocurre en la zona con importantes elementos biogeoquímicos tales como carbono, nitrógeno, fósforo, azufre. Una de las aproximaciones al estudio de la dinámica de estos cuerpos de agua es a través de la utilización de parámetros geoquímicos que dan cuenta del estado de la materia orgánica en sedimentos recientes. Valores de carbono y nitrógeno orgánico en sedimentos superficiales del área han sido utilizados por Silva y Prego (2002) para definir zonas de alto y bajo aporte de materia orgánica a los fiordos y canales de la región. El uso de biomarcadores lípidicos tales como hidrocarburos alifáticos, presentes en el registro sedimentario permite junto a otros parámetros geoquímicos estimar la contribución de materia orgánica de origen terrestre (alóctona) y de aquella producida en la columna de agua (autóctona), como también la transformada in situ por actividad bacteriana y procesos autigénicos con el fin de conocer el aporte de cada uno de estos reservorios al balance total de carbono orgánico particulado (Wakeham et al., 1997; Silva et al., en preparación).

Durante el crucero CIMAR Fiordo 1 Silva et al. (1998) plantean que una zona de constricción de unos 50m de profundidad en el Canal Moraleda cercano a la isla Meninea constituye una barrera geográfica que restringe la circulación de las aguas oceánicas de origen ecuatorial subsuperficial produciendo condiciones oceanográficas diferentes a ambos lados de la constricción.

Dos preguntas en relación al ciclo del carbono surgen de esta situación. Primero, ¿aparecen reflejadas las diferencias en las condiciones oceanográficas a ambos lados de la constricción en el tipo de materia orgánica depositada en los sedimentos,? y segundo, ¿qué tan permanente en el tiempo son estas diferencias? Respuestas a estas interrogantes permiten obtener información sobre la estabilidad del sistema en estudio y de esta manera, avanzar en un modelo biogeoquímico del sistema. Las estimaciones del balance de carbono y nutrientes, tasa de sedimentación y ventilación estarán influenciadas por procesos físico-químicos y biológicos, tales como producción primaria, metabolización de la materia orgánica, remineralización microbiana, transporte lateral, corrientes nefelométricas, aporte de agua dulce, entre otros, con una variabilidad estacional e interanual que se desconoce.

El presente estudio tiene como objetivo estimar el aporte de distintas fuentes de carbono orgánico mediante la cuantificación de la fracción apolar de lípidos sedimentarios y de isótopos estables de carbono a los sedimentos al norte y sur de la constricción de Meninea y al seno Aysén durante el desarrollo del crucero CIMAR Fiordo 4.

 

MATERIALES Y METODOS

 

Recolección de muestras

Durante la Campaña CIMAR Fiordo 4 primera etapa (27 de septiembre al 8 de octubre de 1998) a bordo del buque AGOR Vidal Gormáz se obtuvieron muestras de sedimentos entre las latitudes 44° y 45.5° S (Tabla 1), XI región, Chile (Fig. 1). Las muestras superficiales (0-1 cm) y subsuperficiales (1-2 o 1-3 cm) fueron obtenidas con un sacatestigo de caja (box corer) de acero inoxidable. Los sedimentos se mantuvieron congelados en frascos de vidrio hasta su análisis. Los recipientes fueron lavados rigurosamente con un baño ácido, agua bidestilada, metanol y finalmente acondicionados con diclorometano. Se evitó el uso de material de plástico en la manipulación y almacenamiento de las muestras para evitar contaminación de ftalatos.

 

Extracción de lípidos

La extracción de lípidos se realizó mediante ultrasonido en una serie secuencial de solventes (metanol, metanol/diclorometano, diclorometano). Fracciones de extractos lipídicos se obtuvieron por cromatografía de columna, utilizando solventes de creciente polaridad (Prahl y Pinto, 1987). Los hidrocarburos alifáticos lineales y ramificados como también los hopanoides se obtuvieron en la fracción apolar al ser eluída con n-hexano.

 

Cromatografía de hidrocarburos

La fracción de hidrocarburos se disolvió en iso-octano y fue analizada en un cromatógrafo de gases con detección de ionización por llama (HP 5890 Series II), equipado con columna capillar (30m x 0.25mm i.d., SPB-5). Los análisis fueron realizados usando inyección “splitless”, hidrógeno como gas de arrastre (10 psi presión de entrada) y temperatura programada (75-130oC a 10 oC/min, 130-300 oC a 5oC/min y luego en modo isotermal por 20 minutos). La temperatura del inyector y detector fueron de 290oC y 310oC, respectivamente. Los hidrocarburos alifáticos se identificaron por comparación de abundancias relativas y tiempos de retención en comparación a estándares. La cuantificación se realizó utilizando el estandar interno 5a cholestano (Sigma).

 

Determinación de isótopos estables de carbono

Muestras de sedimentos superficiales (0-1 cm) fueron secadas a 60°C por 48 hrs., reducidas a polvo con mortero de ágata y luego el carbono inorgánico fue eliminado mediante adición de HCl 1:1 (Suprapur) antes de ser enviadas al Laboratorio de Isótopos Ambientales de la Comisión Chilena de Energía Nuclear para determinar la composición isotópica estable de carbono. La determinación se realizó mediante espectrometría de masa (Espectrómetro de masa VG Micromass 602 C de doble colector) y los valores se reportan como valores delta.

 

El valor delta de la razón de carbono isotópico se define como:

 

d13C =  [(13C/12C)muestra/(13C/12C)estandar  - 1] x 1000

 

relativo al estandar Pee Dee Belemnite.

 

 

Cálculo del Indice de Carbono Preferencial

Este índice se calcula mediante la siguiente ecuación:

 

ICP = [1/2 x (Σimpar21-31)]  x [1/(Σpar20-30 + Σpar22-32)]

 

 

RESULTADOS

 

Distribución de hidrocarburos alifaticos

La cromatografía de la fracción apolar de lípidos en todas las muestras exhibe una serie homóloga de hidrocarburos alifáticos lineales de cadena larga. Estos compuestos comienzan con 13 carbonos extendiéndose hasta 32 carbonos. Varían en concentración en forma individual desde 0.5  hasta 373 ng g-1 de sedimento peso seco (ng g-1 p.s.). Esta serie se caracteriza por una abundancia relativa mayor de los n-alcanos con número impar de carbonos, siendo los hidrocarburos de 27 y 29 carbonos los de mayor concentración (Tabla 2). Todas las estaciones con excepción de la 19 y 21 en el Seno Aysén muestran el alcano de 29 carbonos como el de mayor concentración. Las estaciones 19 y 21 maximizan su concentración en el alcano 27, correspondiendo a las estaciones más cercanas a la desembocadura del río Aysén.

La suma de alcanos impares (C21 a C31) varía entre 85 y 979 ng g-1 p.s. Los valores cercanos a 1000 ng g-1 p.s. corresponden a sedimentos superficiales de las estaciones 19 y 21. Valores intermedios se observan en la estaciones cercana a la boca del Seno Aysén, Canal Moraleda Norte y Norte de la constricción de Meninea. En un orden de magnitud disminuye la concentración en la estación al sur de la constricción en comparación con los valores encontrados al interior del Seno Aysén (e.g. Bahía Acantilada). La concentración de alcanos impares en sedimentos subsuperficiales (1-3 cm) disminuye a un tercio en Bahía Acantilada y se reduce prácticamente a la mitad en el resto de las estaciones con excepción de la estación al sur de la constricción de Meninea donde permanece similar a la muestra superficial (Tabla 3).

 

Indice de carbono preferencial

El Indice de Carbono Preferencial (ICP) en sedimentos superficiales aumenta progresivamente desde la estación más cercana al océano (Moraleda: 2.5) hacia la estación más alejada del océano (Bahía Acantilada: 10.7) (Tabla 3). En sedimentos subsuperficiales siguen siendo las estaciones 19 y 21 las que presentan los mayores índices; sin embargo, los valores son menores que los encontrados en el primer centímetro. Tres de las estaciones incrementan el ICP con respecto al horizonte superficial.

 

Presencia de biomarcadores de origen microbiano

La presencia de un hidrocarburo similar en tiempo de retención al n-alcano C31 corresponde a un biomarcador de origen bacteriano dentro de los denominados geohopanoides. Este compuesto es el principal hidrocarburo en la estación 14 con una concentración dos veces mayor que el mayor n-alcano (50 y 25 ng g-1 p.s., respectivamente) en ambos horizontes reportados. Su presencia y distribución en las estaciones estudiadas no presenta un patrón de distribución claro. . El aumento del ICP en profundidad en algunas estaciones está correlacionado con el aumento del hopano en concentraciones sobre 20 ng g-1 p.s. por lo tanto este aumento pudiera corresponder a la superposición de n-alcanos de vegetales terrestres con la señal de hopanoides en los cromatogramas de la fracción apolar.

 

Presencia de otros biomarcadores

Una comparación cualitativa de cromatogramas de la fracción apolar muestra la presencia de dos grupos de compuestos, el primero cercano al hidrocarburo nonadecano (n-C19) y el segundo antecediendo al hidrocarburo tetracosano (n-C24) que aumenta desde el Seno Aysén hacia el área con influencia oceánica del Canal Moraleda (estación 6). En sedimentos superficiales (0-1 cm) de la estación 11, tres de estos compuestos alcanzan concentraciones mayores que el principal n-alcano lineal de origen terrestre, siendo el mayor de 60.3 ng g-1 p.s., es decir tres veces mayor que la concentración del n-alcano principal (n-C29). Es posible que correspondan a isoprenoides acíclicos cuyo origen puede ser fitoplanctónico, bacteriano o del dominio de las archeas (Kuypers et al, 2001).

 

Isótopos estables de carbono

La determinación de isótopos estables de carbono (d13C) en sedimentos superficiales muestra dos rangos claramente definidos. Valores entre -15.88‰ y -17.74‰ se observan en el Canal Moraleda y un valor decreciente en 13C desde la boca hasta la cabeza del Seno Aysén (–21.71‰ a –25.86‰).

 

 

 

DISCUSION

 

Contribución de vegetación terrestre.

El aporte de hidrocarburos alifáticos lineales con cadena mayor a 21 carbonos, donde los alcanos de número impar son significativamente mayores a sus congéneres pares representa el aporte de vegetación terrestre a los sedimentos de esta región. Estos hidrocarburos cerosos (hydrocarbon waxes), son sintetizados por plantas superiores terrestres y su función fisiológica consiste en proteger el sistema foliar de la planta de la pérdida de agua (Kolattukudy et al., 1976). Esta distribución es específica para plantas superiores, no conociéndose otros organismos que los sinteticen en la distribución observada. Mediante el Indice de Carbono Preferencial (ICP) se obtiene un diagnóstico del enriquecimiento de las cadenas impares de carbono sobre las pares en el rango de 20 a 32 carbonos. Un índice mayor a 5 indica un aporte importante de materia orgánica de origen terrestre poco degradada. Sedimentos superficiales depositados detrás de la represa Wells Dam en el río Columbia (Washington,U.S.A.) presentan valores prácticamente iguales a los obtenidos en la estación de Bahía Acantilada (10.4 vs. 10.7) (Pinto, 1989).  El aumento del valor de ICP en sedimentos superficiales (2.5 a 10.7) desde la estación más oceánica hacia las estaciones interiores en el Seno Aysén, demuestra que este material terrígeno es aportado principalmente por el río Aysén hacia el ambiente estuarino y representa material poco degradado por bacterias heterotróficas. De la misma manera Prahl y Pinto (1987) han demostrado la contribución de detrito orgánico terrestre transportado por el río Columbia, U.S.A. al Pacífico oriental del hemisferio norte  al observar una disminución del ICP medido en sedimentos de la plataforma continental y talud (6.9 vs. 4.3, respectivamente) frente al tercer río en tamaño de U.S.A. El valor de 2.5 para la estación 6 con influencia oceánica del presente estudio, está indicando una mayor tasa de degradación de los n-alcanos terrestres que lo observado en la plataforma y talud continental del Pacífico frente a la costa de Washington, U.S.A. Incrementos en el CPI de algunas estaciones para el horizonte subsuperficial puede deberse a degradación selectiva de n-alcanos pares.

 

n-Alcano principal

Las variaciones del n-alcano principal en los distintos sedimentos tiene relación con el tipo de vegetación terrestre y parte del vegetal que se acumula predominantemente. Prahl y Pinto (1987) al extraer hidrocarburos alifáticos de vegetación terrestre determinan que el n-alcano máximo para hojas de Alnus rubra es 27, para agujas del pino Pseudotsuga menziesi es 25 y para polen es 29; pero para polen de Pinus Ponderosa es 23, esto demuestra la gran variabilidad del n-alcano principal en detrito de plantas terrestres. En sedimentos de los canales y fiordos de la XI región, es relativamente común observar hojas y restos de ellas pertenecientes a la especie Nothofagus dombeyi, árbol endémico de los bosques subantárticos (Rodríguez et al., 1983). Un análisis de hidrocarburos alifáticos para esta y otras especies abundantes en las laderas de fiordos y cuenca de los ríos que desembocan en estos canales permitirá determinar el aporte relativo y rutas de entrada del carbono orgánico de vegetación terrestre.

 

Degradación de la materia orgánica en los primeros 3 cm.

La fracción de hidrocarburos alifáticos de lípidos sedimentarios superficiales (0-1 cm) disminuye rápidamente su concentración (1-3 cm), correspondiendo esta observación a una alta tasa de degradación para este grupo de compuestos. Esta observación junto con los valores de ICP para los sedimentos del Seno Aysén, demuestran una alta labilidad del detrito que ingresa por el río Aysén. Una pregunta que surge de estos resultados es la importancia desde el punto de vista nutricional que posee el detrito orgánico terrestre para ser utilizado por la meiofauna bentónica existente en estos canales. La remineralización de carbono orgánico en la cabeza del fiordo Aysén ocurre en condiciones de bajo contenido de oxígeno, utilizándose también otros aceptores terminales de electrones, tales como el par Fe(III)/Fe(II) (Pinto, 1999) en la degradación bacteriana de la materia orgánica.

 
n-Alcanos de origen fitoplantónico

Otros compuestos importantes que aparecen en la fracción apolar de estos sedimentos, poseen tiempos de retención cercanos al hidrocarburo n-C19 y por su posición en el cromatograma pudieran corresponder a fitano y fitenos cuyo origen probable corresponde a la reducción de la especie química fitol proveniente de la cadena lineal de la molécula de clorofila. Estos compuestos presentan su máxima concentración en la estación 6, lo que podría corresponder a un mayor aporte de material fitoplanctónico (detrito autóctono) a los sedimentos. Este enriquecimiento de 6 a 8.5 veces en la estación más cercana al océano abierto, apoya la hipótesis de aporte fitoplanctónico y una mayor productividad primaria en la zona oceánica con respecto a las aguas interiores del Seno Aysén.

Basado en tiempos de retención, no se detecta la presencia de heneicosahexeno (HEH: n-C21:6) compuesto de 21 carbonos altamente insaturado, común en diatomeas (Blumer et al., 1970),  ni hidrocarburos isoprenoides de 20 carbonos altamente ramificados (Rowland and Robson, 1990) también señalados como biomarcadores de diatomeas. Llama la atención la alta concentración de tres compuestos cercanos al hidrocarburo n-C24 cuyo origen se desconoce, pero que por su distribución pudieran corresponder a isoprenoides acíclicos, como por ejemplo el 2,6,15,19-tetrametilcosano, cuya estructura química es parecida a isoprenoides encontrados en archeas (Kuypers et al, 2001), sin embargo, su identificación requiere un análisis por espectrometría de masa.

 

Producción in situ de hopanoide

Los hopanoides se consideran como indicadores de origen bacteriano en la materia orgánica presente en sedimentos y también en petróleo. La presencia del triterpeno, hop-17(21)-eno, se asocia a estructuras de membranas en archea bacterias; pero también se han encontrado hopanos similares en helechos (Rohmer et al., 1980). Este compuesto u otro triterpeno de características similares, es el más importante de la fracción lipídica apolar encontrada en sedimentos de la estación 14, al sur de la constricción de Meninea. Aunque está presente en todas las estaciones, no es detectado en todos los horizontes analizados. La ausencia del compuesto puede estar indicando una asociatividad específica a determinadas partículas del detrito orgánico que no fueron submuestreadas para el análisis. Su concentración en superficie aumenta al alejarse de la cabeza del Seno Aysén (estación Bahía Acantilada), lo que descartaría un origen vegetal terrestre transportado por el río Aysén, apoyando la hipótesis de su formación in situ. Otra evidencia que apoya su formación en los sedimentos es un aumento de su concentración en profundidad en varias de las estaciones estudiadas (Tabla 3), es decir, un incremento de la actividad bacteriana durante la diagénesis temprana de los sedimentos. Winkler et al. (2001) también observaron un incremento en la abundancia de hopanoides  durante la descomposición del suelo vegetal y procesos de humificación.

 

Composición isotópica del carbono sedimentario

La proporción de los isotópos estables de carbono orgánico en el sedimento dependen del origen de la materia orgánica que contribuye como detrito a los fondos de los fiordos y canales. El uso de este parámetro geoquímico permite corroborar la información obtenida en la fracción apolar de lípidos, extrapolando los resultados al contenido total de carbono orgánico, incluyendo aquellas fracciones de materia orgánica recalcitrante al análisis realizado por extracción con solventes. La razón de los isótopos estables de carbono orgánico representados por el parámetro d13C  proporciona información cuali y cuantitativa sobre el aporte de distintos reservorios de materia orgánica. Los resultados obtenidos para el horizonte superficial de sedimentos (0-1 cm) muestran la presencia de dos rangos de d13C, el primero representa la composición isotópica de carbono en el Canal Moraleda (-15.88 a -17.74) y el otro a lo largo del Seno Aysén (-21.71 y -25.86‰). El enriquecimiento del isótopo de carbono más liviano (12C) desde la estación 17a en dirección a la cabeza del Seno Aysén (Estación 21, Bahía Acantilada) demuestra que el aporte total de detrito orgánico de origen terrestre es cada vez mayor y  por lo tanto coincidente con lo observado con el ICP en la fracción apolar de lípidos extraíbles. Valores entre –23 a –27‰ han sido reportados para vegetación terrestre en la cuenca del río Columbia,U.S.A. (Degens, 1969) y –24.2 a –28.2‰ en material orgánico particulado en el río Amazonas y sus tributarios (Hedges et al., 2000). Recientemente, Keil & Fogel (2001) determinaron valores de d13C para detrito de plantas terrestres encontrado en sedimentos del río Columbia (-26.6‰), como también fitoplancton (-20.2‰) y zooplancton (-20.8‰) marino recolectados en la plataforma continental del Pacífico oriental (Washington,U.S.A.). Estos valores corresponden a los componentes orgánicos denominados “miembros terminales” que en distintas proporciones están presentes en el material sedimentario.

Usando una ecuación de mezcla de dos miembros terminales y utilizando los valores para el aporte terrestre y marino de Keil & Fogel (2001), la contribución de detrito orgánico terrestre en sedimentos del Seno Aysén decrece de 88.4% en Bahía Acantilada, a un 54.7% en la estación intermedia (sta 19) y 23.6% en la estación 17a, cercana al Canal Moraleda, de 23.6%. Estos resultados corroboran las conclusiones obtenidas con la fracción apolar de lípidos, estableciendo que el río Aysén es el principal contribuyente de materia orgánica de origen terrestre al Seno Aysén.

Los valores de d13C obtenidos en las estaciones del Canal Moraleda son más complejos de interpretar. Estos valores están fuera del rango de los miembros terminales señalados anteriormente. Sin embargo, Van de Water (2002) reporta una gran variedad de valores de d13C para especies vegetales, tales como la atriplex canescens, una angiosperma del tipo C4 que posee un valor de –14.3 y la opuntia sp. con un rango entre –11.1 y –10.5‰. Los valores encontrados en el Canal Moraleda están en el límite de aquellos indicados por Descolas-Gros & Fontugne (1990) para plantas que utilizan la vía metabólica C4 en la fijación de CO2 (-15.88 a -17.74  vs. -16‰). Probablemente los valores determinados en este trabajo corresponden a una mezcla de carbono terrestre de plantas C4 y plancton marino.  Si bien es cierto que no existe caracterización del tipo de vegetal terrestre que aporta principalmente a los sedimentos superficiales del Canal Moraleda, los valores menos negativos de d13C observados están indicando que el aporte de detrito orgánico terrestre en esta zona proviene de dos fuentes, plantas tipo C3 en el Seno Aysén y aparentemente tipo C4 en el Canal Moraleda. Estas observaciones requieren de la utilización de otros biomarcadores lipídicos, tales como esteroles y diterpenos, como también análisis de ligninas para avanzar en la caracterización de las principales fuentes del detrito orgánico vegetal terrestre que se deposita en canales y fiordos de la XI región. Los resultados observados permiten concluir que la constricción de Meninea no representa una demarcación o barrera física en el tipo de carbono orgánico que se acumula en estos sedimentos; sin embargo, existe una clara diferencia en la señal isotópica de carbono entre el Canal Moraleda y el Seno Aysén.

 

AGRADECIMIENTOS

 

Los autores agradecen al comandante del buque AGOR Vidal Gormáz, sus oficiales y tripulación, al personal de apoyo técnico (CONA) a bordo en la recolección de muestras y a la Sra. Evelyn Aguirre por el análisis de d13C (Comisión Chilena de Energía Nuclear). Uno de los autores (L.A.P.) reconoce el apoyo brindado por los investigadores, Dr. Rodrigo Núñez, Dr. Ramón Ahumada y Profesor Nelson Silva para participar en el Proyecto Cimar Fiordo 4.  Financiamiento para el desarrollo de este estudio se obtuvo del Servicio Hidrográfico de la Armada y Comité Oceanográfico Nacional.

 

 

REFERENCIAS

 

 

Blumer,M., M.M. Mullin and R.R.L. Guillard 1970. A polyunsaturated hydrocarbon (3,6,9,12,15,18-heneicosahexaene) in the marine food web. Mar. Biol., 6:226-235.

 

Bray,E.E. and E.E. Evans 1961. Distribution of n-paraffins as a clue to recognition of source beds. Geochim. Cosmochim. Acta, 22:2-15.

 

Descolas-Gros,C. & M. Fontugne 1990. Stable carbon isotope fractionation by marine phytoplankton during photosynthesis. Plant, Cell Environ., 13:207-218.

 

Degens, E. 1969. Biogeochemistry of stable carbon isotopes. In: G. Eglinton and M.T.J. Murphy (Ed.), Organic Geochemistry. Springer-Verlag, Berlin, pp. 304-329.

 

Hedges,J., E. Mayorga, E.Tsamakis, M. McClain, A. Aufdenkampe, P. Quay, J. Richey, R. Benner, S. Opsahl, B. Black, T. Pimentel, J. Quintanilla & L. Maurice. 2000. Organic matter in Bolivian tributaries of the Amazon River: a comparison to the lower mainstream Limnol. and Oceanogr., 45: 1449-1466.

 

Keil, R.G., M.L. Fogel. 2001. Reworking of amino acid in marine sediments: stable carbon isotopic composition of amino acids along the Washington coast. Limnol. Oceanogr., 46: 14-23.

 

Kolattukudy, P. 1976. Chemistry and Biochemistry of Natural Waxes. Elsevier.

 

Kuypers,M.M., P. Blokker, J. Erbacher, H. Kinkel, R.D. Pancost, S. Shouten, J. Sinninghe Damste. 2001. Massive expansion of marine archea during a mid-Cretaceous oceanic anoxic event. Science, 293:92-94.

 

Prahl, F. and L.A. Pinto. 1987. A geochemical study of long-chain n-aldehydes in Washington coastal sediments. Geochim. Cosmochim. Acta, 51:1573-1582.

 

Pinto,L.A. 1989. Use of sediment fractionation techniques to establish a geochemical link between natural-occurring PAH and 3-Oxytriterpenoids in Columbia River sediments. MSc thesis. Oregon State University, Oregon,  pp.100.

 

Pinto,L.A. 1999. Influencia de las condiciones redox en los flujos de carbono orgánico y nutrientes a través de la interfase agua/sedimentos. Revista Taller de Resultados Crucero CIMAR-FIORDO 4. Comité Oceanográfico Nacional, pp. 37-40.

 

Rodríguez,R.R., O. Matthei y M. Quezada. Flora Arbórea de Chile. Universidad de Concepción, Chile, pp.408.

 

Rohmer, M; M. Dastillung and G. Ourisson. 1980. Hopanoids from C30 to C35 in Recent muds, chemical markers of bacterial activity. Naturwissenschaften, 67:456-458.

 

Silva, N.; C. Calvete y H. Sievers. 1998. Características oceanográficas físicas y químicas y circulación general para algunos canales entre Puerto Montt y laguna San Rafael, Chile (Crucero Cimar Fiordo 1). Estudios y Documentos Nº27/97. Universidad Católica de Valparaíso.

 

Silva, N. y R. Prego 2002. Carbon and nitrogen spatial segregation and stoichiometry in the surface sediments of southern chilean inlets (41º - 56º S). Estuarine and Coastal Shelf Science (in press).

 

Silva,N.; N.Rojas, L.Pinto y C.Bonert. Contribution of terrestrial organic carbon to sediments in fjords of southern Chile. En preparación.

 

Van de Water, P.K. 2002. The effect of chemical processing on the delta13C value of plant tissue. Geochim. Cosmochim. Acta, 66:1211-1219.

 

Wakeham,S., C. Lee, J.I. Hedges, P.G. Hernes & M.L. Peterson. 1997. Molecular indicators of diagenetic status in marine organic matter. Geochim. Cosmochim. Acta, 24: 5363-5369.

 

Winkler,A., L. Haumaier, W. Zech. 2001. Variation in hopanoid composition and abundance in forest soils during litter decomposition and humification. Org. Geochem., 32:1375-1385.

 

Hosted by www.Geocities.ws

1