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1 Corintios2:13 EL PUEBLO DE DIOS
Textos tomados de las Sagradas Escrituras: “Ahora, pues, si diereis
oído a Mi Voz, y guardareis Mi Pacto, vosotros seréis
Mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque Mía es toda
la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes,
y gente santa” JESÚS les
dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: --La
piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del
ángulo. El Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa
a nuestros ojos? Por tanto os digo, que
el reino de Dios será quitado de vosotros y será dado
a gente que produzca los frutos de él.
E indiscutiblemente, grande
es el misterio de la piedad: Aquella luz verdadera,
que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo
estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.
“Toda Escritura es inspirada
por Dios, y útil para enseñar, para redargüir,
para corregir, para instruir en Justicia”. Por tanto os digo,
que el reino de Dios será quitado de vosotros y será
dado a gente que produzcan los frutos de él.
Entonces
Jesús dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están
preparadas; mas los que fueron convidados no era dignos.
Porque os digo que
ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará
Mi cena. Vendrá y destruirá
a estos labradores y dará su viña a otros. Cuando
ellos oyeron esto, dijeron: ¡Dios nos libre!
Pero Él,
mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está
escrito: --La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser
cabeza del ángulo Y los fieles de la circuncisiónque
habían venido con Pedro, se quedaron atónitos de que
también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu
Santo. Porque los oían
que hablaban en lenguas y que magnificaban a Dios.
Si Dios, pues, les concedió
también el mismo don que a nosotros que hemos creído
en el Señor Jesuscristo, ¿Quién era yo para que
pudiese estorbar a Dios? Y pondré dentro
de vosotros Mi Espíritu, y haré que andéis en
Mis estatutos, y guardéis Mis preceptos, y los pongáis
por obra. De cierto, de cierto
os digo: El que oye Mi Palabra, Y CREE, al que me envió,
tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha
pasado de muerte a vida. Respondió
Juan y dijo: No puede el hombre recibir NADA, si no le fuere
dado del cielo. ¿Cómo,
pues, invocaran a aquel en el cuál no han creído?
¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído?
¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?
Así que la
Fe es por el oir, y el oir, por la palabra de Dios.
El que es de Dios,
las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque
no sois de Dios. Mas os he dicho,
que aunque me habéis visto no creeis.
(3). ...a los escogidos por el Padre y dados al Hijo para que los cuide , y los preserve: Todo lo que el Padre me
da, vendrá a Mí; y el que a Mí viene, no le echo
fuera. Y esta es la Voluntad del
Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda
Yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.
Y esta es la voluntad del
que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él,
tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Y dijo: Por eso os
he dicho que ninguno puede venir a Mí, si no le fuere dado
del Padre. (4). ...en la FE DE JESÚS : El que cree en el
Hijo tiene vida eterna; pero el que rehusa creer en el Hijo no verá
la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Y para que seamos
librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la Fe.
<Comentario.: sino de los que son llamados, escogidos
y fieles> ...puestos
los ojos en Jesús, el autor y consumador de la Fe...
De manera
que la Ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a CRISTO, a fin
Pero venida la Fe,
ya no estamos bajo ayo, Pues todos sois
hijos de Dios por la Fe en Cristo Jesús.
Para
que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida
eterna. Le dijo Jesús:
Yo Soy la resurrección y la vida; el que cree en mí,
aunque esté muerto vivirá. Y todo el que vive
y cree en Mí, no morirá eternamente. ¿Crees
esto? Dijo Jesús :
Para juicio he venido Yo a este mundo; para que los que no ven, vean,
y los que ven, sean cegados. Por cuanto ha establecido
un día en el cual juzgará al
mundo con justicia, por aquel varón a quien designó,
dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.
Cuando el Hijo del
Hombre venga en Su Gloria, y todos los santos ángeles con Él,
entonces se sentará en Su Trono de Gloria.
Y serán reunidas
delante de Él todas las naciones; y apartará los unos
de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
Y podrá las ovejas
a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá
a los de Su derecha: Venid, benditos de Mi Padre, heredad el reino
preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Porque todo aquel que hace
la voluntad de Mi Padre que está en los cielos, ése
es mi hermano, y hermana, y madre. Porque todo aquel que hace
la voluntad de Dios, ése es Mi hermano, y Mi hermana, y Mi
madre. El entonces respondiendo,
les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la Palabra
de Dios, y la hacen. Mas a todos los que le
recibieron, a los que CREEN en Su Nombre, les dio potestad de ser
hechos hijos de Dios. Los cuales no son engendrados
de sangre, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
Mas los que fueren tenidos
por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre
los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento.
Porque no pueden ya más
morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios,
al ser hijos de la resurrección. Porque todos los que son
guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de
Dios. El Espíritu mismo
da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
Y si hijos, también
herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos
juntamente con Él. Para que juntamente con él seamos
glorificados. Para que redimiesea los
que estaban bajo la Ley, a
fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
Y por cuanto sois hijos,
Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo,
el cual clama: ¡Abba, Padre!. Así que ya no eres
esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por
medio de Cristo. <Amén> Así, los primeros
serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son
llamados, más pocos ESCOGIDOS Si fuereis del mundo, el
mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes
Yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
Porque muchos son llamados,
y pocos ESCOGIDOS. Y dijo: Por eso os
he dicho que ninguno puede venir a Mí, si no le fuere dado
del Padre. Según nos ESCOGIÓ
ÉL antes de la fundación del mundo, para que fuésemos
santos y sin mancha delante de él. En amor habiéndonos
predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesuscristo,
según el puro efecto de su voluntad.
Para alabanza de
la Gloria de Su Gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
En quien tenemos redención
por Su Sangre, el perdón de pecados según las riquezas
de Su Gracia. Que hizo sobreabundar para
con nosotros en toda sabiduría e inteligencia.
JESÚS es la
piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido
a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro
hay Salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado
a los hombres, en que podamos ser Salvos. Mas ¿Qué
dice? --Cerca de ti está la Palabra, en tu boca y en
tu corazón. Esta es la Palabra de fe que predicamos:
Que si confesares con tu
boca que JESÚS ES EL SEÑOR, y creyeres en tu corazón
que DIOS le levantó de los muertos, SERÁS SALVO.
<Amén>. Porque no nos ha puesto
Dios para ira, sino para alcanzar Salvación por medio de nuestro
Señor Jesuscristo. Quien murió por
nosotros para que sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente
CON ÉL. Por lo cual, animaos
unos a otros, y edificáos unos a otros, así como hacéis.
De cierto, de cierto os
digo: El que CREE EN MÍ, tiene vida eterna.
Porque de tal manera amó
Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquel QUE EN ÉL CREE, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Porque no envió
Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo
sea Salvo POR ÉL. También el Padre
que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis
oido Su Voz, ni habéis visto Su aspecto.
Ni tenéis Su Palabra
morando en vosotros; porque a quien Él envió, vosotros
no creéis. Sepa, pues, ciertísimamente
toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis,
Dios le ha hecho Señor y Cristo. El que en Él cree,
no es condenado; PERO EL QUE NO CREE, YA HA SIDO CONDENADO, porque
no ha creído en el Nombre del unigénito Hijo de Dios.
Respondió JESÚS:
ésta es la obra de Dios, QUE CREAIS EN EL QUE ÉL HA
ENVIADO. Mas el Consolador, el Espíritu
Santo, a quien el Padre enviará en mi Nombre, el os enseñará
todas las cosas, y os recordará todo lo que Yo os he dicho.
Porque todas las promesas
de Dios son en Él Sí, y en Él Amén, por
medio de nosotros, para la Gloria de Dios. Y el que nos confirma con
vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios.
El cuál también
nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros
corazones. Mas el que nos hizo para
esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu.
Y nosotros somos testigos
suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el
cual ha dado Dios a los que le obedecen. ...Para que habite
Cristo por la Fe en vuestros corazones... Mientras aún hablaba
Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos
los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión
que habían venido con Pedro, se quedaron atónitos de
que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu
Santo. Porque los oían
que hablaban en lenguas y que magnificaban a Dios.
Si Dios, pues, les concedió
también el mismo don que a nosotros que hemos creído
en el Señor Jesuscristo, ¿Quién era yo para que
pudiese estorbar a Dios? Y pondré dentro
de vosotros Mi Espíritu, y haré que andéis en
Mis estatutos, y guardéis Mis preceptos, y los pongáis
por obra. Y los que viven según
la carne no pueden agradar a Dios. Porque todos los que son
guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de
Dios. Mas vosotros no vivís
según la carne, sino según el Espíritu, si es
que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno
no tiene el Espíritu de Cristo, NO ES DE ÉL.
Vosotros sois mis testigos,
dice el Señor, y Mi Siervo que Yo escogí, para que me
conozcáis y creáis, y entendáis que Yo mismo
Soy; antes de Mí no fue formado Dios, ni lo será después
de Mí. Y que se predicase en Su
Nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las
naciones, comenzando desde Jerusalén.
Y vosotros daréis
testimonio también, porque habéis estado conmigo desde
el principio. Pero recibiréis
poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,
y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en
Samaria, y hasta los último de la tierra.
Id, y puestos en pie en
el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida.
Y él dijo:
el Dios de nuestros Padres te ha escogido para que conozcas Su Voluntad,
y veas al Justo, y oigas la voz de Su boca.
Porque serás testigo
suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído.
Ahora, pues, ¿por
qué te detienes? Levántate y bautízate,
y lava tus pecados, invocando su Nombre. Esto habla, y exhorta y
reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.
Bendito sea el Señor Jesús. Amén.
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