Cuento HADZA
Después de haber creado a todos los animales, Dios preguntó a cada uno de ellos si tenía alguna petición que hacerle.
La jirafa dijo:
-Señor, mi deseo es tener sabiduría.
-Bien dicho -respondió Dios-. A partir de ahora no hablarás, pues los charlatanes son unos necios. En cambio, los sabios callan.
Por eso la jirafa lo ve y lo oye todo, pero nunca emite ningún sonido.