CUZCO Cuando por fin pisas Cuzco, te das cuenta de que entras en un lugar muy diferente, a cualquiera que hallas visitado anteriormente. La antigua capital de los incas, que hace muchisimos años diseñaron con forma de jaguar, para simbolizar el poder que ejercían sobre los pueblos vecinos, es una ciudad anclada en el pasado. Cuando paseas por sus calles, y ves las antiguas edificaciones incas, cuyos restos aprovecharon los conquistadores para edificar encima sus palacios e iglesias, te das cuenta, con que cuidado y precisión, trabajaron para levantar grandes construcciones, como Sacsayhuamán (la cabeza del jaguar), Tambo Machay (el Baño del Inca) o Coricancha (el templo del oro donde interpretaban los astros). Pero además, cerca de Cuzco se encuentra el Valle Sagrado de los Incas, donde, al mezclarte con los lugareños, en los mercados indígenas de Pisac y Chinchero, llenos de vida y colorido, puedes llegar a retroceder en el tiempo, y darte cuenta, de lo poco que a debido de cambiar el país, con el paso de los años. Nadie debe olvidar visitar, ese lugar mágico y lleno de belleza que es Machu Pichu. Se accede a él, bien caminando durante cuatro días por el Camino del Inca, o bien, en unas pocas horas con el tren Pullman. Situado en la ceja de la selva peruana, fue uno de las pocas ciudades incas, a las que nunca pudieron encontrar los conquistadores, y con un poco de imaginación, aun se puede sentir las vibraciones que emanan del Intiwatana, la roca que ata al sol, un monolito de piedra, con el que medían el año solar. Pero Perú tiene también el lago navegable mas alto del mundo, a 3.810m de altitud, esta el lago Titicaca (que significa puma gris en quechua), donde vive el pueblo Uro, sobre islas artificiales echas de totora y ancladas al fondo con largos troncos. La totora es un junco que crece en las orillas del lago, y es con el que construyen también, sus famosas barcas. Al caminar sobre las islas de los Uros, se te van hundiendo los pies, y piensas que dura debe ser la vida en ellas, sobre todo durante las fuertes tormentas. Otra de las visitas imprescindibles, es la isla de Taquile, donde después de subir los 535 peldaños y de inscribirte en el libro de registro, entraras dentro de su aldea, y veras como viven sus tímidos habitantes. Son famosos, porque los que tejen gorros, bolsos y fajas son los hombres, mientras que las mujeres se dedican a hilar. La vista desde el punto mas alto de la isla, es impresionante, y allí comprenderás, por que al Titicaca le denominan lago de plata.