(CUENTO PÁ MAYORES DE 18 AÑOS LO MENOS)
Todo fué como en los cuentos. La huerfanita y el principe se habían casado...
Pero algo no funcionaría bien cuando hicieron venir de forma misteriosa a la corte, al brujo mas famoso del reino. Algo no funcionaba bien, no señor...!
El mismo principe lo introdujo en el castillo por un lugar secreto que ya habían convenido...
-Como vos sabéis me case con la huerfanita del bosque y yo me las prometía de lo más felíces, pero no fué asi.-Dijo el principe sollozando.
Y conduciendole a una hermosa estancia y haciendole jurar que guardara el mayor secreto dijo:
-Desde el primer día que hicimos el amor esta así. Tapandose sus egregias partes y con ataques catalepticos cada vez que me ve.-Argulló el principe.
Rogando al principe les dejase solos, el brujo monto su laboratorio portatil, y se puso en acción.
-Con los electrodos conectados a mi aparato sugestoterapio, ella cree ver a un ser querido.-Dijo el brujo convirtiendose en otro, a los ojos de la niña.
-¡Oh Manolo el Leñador! Anda, metela padentro.-Dijo deliciosamente ella.
Con el traqueteo, los electrodos se desprendieron pero ella, ¡oh milagro! continuo dale que te pego.
-Oh eres otro,-dijo- da igual, tu sigue asi...-Lo que sigue, CENSURADO.
Jadeante, sudoroso y extenuado, el brujo saco la inteligente conclusión de que si una parte funcionaba bien, había que revisar la otra.
Ya el brujo intuyo algo raro cuando al solicitar del principe le mostrase el aparatejo, este al desnudarse le soltase un:
-¿Me la desenrollo?
El principe la creía normal por no haber visto nunca otra, y como aquel día se hizo a oscuras...
El brujo, les monto un aparatejo parecido a un andamio, como los de las obras, y colorín colorado...
Aparte digamos, ella hizo alguna visita al leñador, y con el bufón del reino, y coon...
THE FIN
