A VECES PARA ENCONTRARME, TENGO QUE PERDERME


(HISTORIA CONTRADICTORIA, SACADA DEL CLUB DE LA COMEDIA)

¡¡¡ REAL COMO LA VIDA MISMA !!! (A MI ME PASO...)


Si vas en coche y te pierdes en una ciudad desconocida, llega el terrible momento de orientarse. Lo más fácil sería consultar un mapa. Pero no. Lo mejor es esperar que la calle aparezca por arte de magia. Porque claro, es probable que sea muy tímida, que sea una calle cortada. Si preguntamos podemos encontrarnos con varios tipos de orientadores:

-EL VENERABLE ANCIANO. Que tras una breve pausa de quince minutos, responde: "Esa calle que usted dice, le cambiaron el nombre y ahora se debe llamar como usted dice. Se lo digo porque mi amigo Anselmo, que estuvo de funcionario en el Ayuntamiento...

-EL PREGUNTÓN. A tu pregunta responde con un cuestionario: ¿Es usted de aquí? ¿Sabe dónde está el Carrefour? ¿Ve aquella rotonda? ¿Conoce el parque? Entonces no sé decirle.

-LA PAREJA. Típico matrimonio. La mujer sabe indicarte perfectamente, pero el marido no la deja: "Usted gira hacia la derecha" Y ella: ¡Que no Eduardo, que no! "¡Calla mujer, déjame! Escúcheme usted a mí. Gire usted a la izquierda" ¡Pero si le has dicho a la derecha! "¡No te callarás, mire usted, señor, se lo digo muy en serio, vas cediendo y al final se te suben a la chepa..."

-EL MIEDOSO. Cuando le vas a preguntar acelera el paso y te dice ¡No, no, no! Y tú le dices: Por favor, ¿sabe usted donde...? Y él, muerto de miedo... ¡No me haga nada! Y te da todo lo que lleva encima.

Vale, lo reconozco. Me he perdido. Pero al final me he encontrado... Con una cartera, un reloj digital y un móvil con GPS, para no volver a perderme.

Agustín Jiménez

 

[volver]

 

Hosted by www.Geocities.ws

1