Informe
de la reunión
Otra
comunicación, otra información,
otra
cultura, otro arte
.
en Zacatelco, Tlax.
Los trabajos se iniciaron
el sábado 18 de febrero aproximadamente a las 2:30 p.m. Para responder las
preguntas planteadas en la convocatoria, se inscribieron 95 compañeros que
representaban a colectivos o a sí mismos; por ausencia de algunos a la hora de
su turno, fueron 80 los que hablaron. Al Colectivo Callejero le correspondió el
número 83 en el registro. Asistimos al encuentro Domi Antonio Ramírez y Antonio
Loredo. Después de armar el guión entre los tres, decidimos que Toño Loredo
fuera el de la voz ante la plenaria.
La tónica general de la
reunión fue de fraternidad y de reafirmación del trabajo horizontal; el
ambiente fue de permanentemente regocijo por el hecho de estar juntos,
conociéndonos y reconociéndonos en la lucha. Fueron ricas por diversas e
imaginativas las propuestas.
En la mayoría de las
intervenciones se expresó la urgencia de contrarrestar la imposición que viene
de arriba en cuanto al modo de entender y hacer la comunicación, la
información, el arte y la cultura. Una buena parte de los participantes se
manifestó en el sentido de resistir los embates del estado para coptar a
cuantos pueda; se dio cuenta también de esfuerzos realizados a lo largo y ancho
del país buscando generar espacios propios, espacios independientes,
anticapitalistas.
Como suele suceder en
este tipo de eventos, dentro de la diversidad de los planteamientos, no
faltaron quienes se definieron como anticapitalistas aunque, capitalistamente,
le dieron relieve al aspecto cuantitativo de su actividad y, con notable afán
protagónico, abundaron sobre su currículum revolucionario. Estamos
hablando del caso de "El Machete" y "Machetearte" del
Cleta. Todo esto lo hicieron con el fin de fundamentar para que el
"delegado Zero", cuando esté en el D.F., visite el "Foro
abierto" de la Casa del Lago, en Chapultepec, donde este grupo trabaja.
Otro caso que brincó un tanto fue el de una compañera que a título individual
propuso que, para hablar con la gente humilde y sencilla, se usen sólo 300
palabras, que se eviten palabrejas intelectuales "para que nos entienda el
pueblo", dijo. Este tipo de participaciones fueron la excepción en un
marco de suma sensatez y respeto. En cierto momento otro compañero, con
furibunda elocuencia y después de una seria argumentación, invitó a apagar los
televisores, patearlos y tirarlos a la basura si no se quería ser hipócrita
dentro de la otra campaña. La gente de las radios autónomas y
alternativas (que por cierto nos asombró la gran cantidad de ellos que operan
ya en el país), dieron cuenta de sus avances y dejaron oír su convicción de que
el aire es libre y es de todos y que, por tanto, las ondas hertzianas son de
quien las trabaja.
Al terminar las auto
presentaciones, después de media noche, la atmósfera del antiguo antro aún
conocido como "El Dorado" quedó electrizada. La sensación que se
percibía, en los cuerpos y rostros cansados fue de que realmente se está
construyendo la voz y el oído de los de abajo, es decir, no era la voz de los
"culturales" que trabajan para defender a los oprimidos, sino
la voz de los oprimidos que trabajamos en los otros terrenos de la
comunicación, la información y el arte. Nos fuimos a dormir convocados para
inscribirnos al día siguiente (domingo) a las 8 a.m. en las mesas de trabajo
Al día siguiente se
instalaron 4 mesas:
º de Comunicación e
información
º de Ecología y salud
º de Arte y cultura
º ?
En la mesa de Arte y
cultura fue nuestra participación. Allí se expresaron, entre otras
cosas, la inconformidad con la imposición burguesa del concepto de lo que es y
lo que no es arte. Se dijo que, por un lado, el poder denigra y niega las
expresiones artísticas que van contra sus intereses, y que por otra parte
exalta y vanagloria lo que creen que los beneficia. Algunos hablaron de la
existencia de un arte burgués, del arte popular y arte
panfletario. Antonio afirmó que simplemente hay arte, y que el arte, como
actividad humanizadora que es, se opone al capitalismo, sistema que
deshumaniza, que el arte contradice al capital. Dijo también que hay niveles en
la obra artística, niveles que indican qué tanto se ha profundizado en la
visión de la realidad. Algunos mostraron su interés por rescatar el arte del que
se han apropiado las clases dominantes. Se dijo que los de arriba dan categoría
de arte a todo producto que exalte al sistema o por lo menos que no lo ataque
de manera evidente. También algunos insistieron en reivindicar el panfleto como
un arte que se menosprecia... la discusión sobre este punto no interesó tanto y
por lo mismo no se profundizó. El Colectivo Callejero insistió en la calidad
como algo de lo que ha carecido la izquierda desde hace muchos años y que
aunque con el movimiento zapatista algo se ha avanzado, hay muchas mucho qué
hacer en este terreno. La gran mayoría de los colectivos e individuos
presentamos productos impresos, de audio y audiovisuales como muestras de lo
que se está haciendo. Nosotros distribuimos en esa mesa bastantes ejemplares de
la tercera parte de la Sexta Declaración en forma de historieta. Este material
despertó un gran interés y salimos de allí comprometidos a enviarles por mail
esa parte y el resto en cuanto vaya quedando listo para que lo impriman o pirateen,
como allí se decía. Por cierto que en un área de El Dorado se instaló un
"Centro de piratería", lugar en el que se daba y/o se tomaba
propuestas en CDs. En la mesa se acordó que el tiempo para cada orador era de 3
minutos, esto permitió que todos participaran, que se interviniera sin tanto
divagar y que se avanzara con fluidez. Se estableció que no se participara con
la palabra por segunda vez hasta que primero hablaran todos los que tuvieran
interés de hacerlo. Siempre se sintió el oído de cada uno muy atento a la
palabra del otro. El Colectivo Callejero propuso, y se aceptó, que no nos
limitáramos al puro trabajo local, para que el trabajo de cada colectivo e
individuo se potencien.
Bailarines, titiriteros,
propagandistas, videoastas, artistas plásticos, músicos, promotores culturales,
locutores, hippopperos, performanceros, fotógrafos, multimedieros, poetas,
teatristas y grafiteros atendimos la propuesta de que lo acordado a partir de
la discusión se vertiera en un Manifiesto. La alegría y seriedad en el trabajo de
nuestra mesa suponemos que también se vivía en las otras.
Poco después de las 3
p.m., al llegar el delegado Zero, se hizo un receso para continuar por
la tarde. En esta fase nos avocamos a concretar el Manifiesto; revisamos entre
todos, punto por punto, su contenido. Un compañero puso a la disposición de
todos un servidor y una página web (www.otra cultura.vientos.info)
con el fin de que los lazos establecidos entre nosotros no se pierdan y darnos la
posibilidad de seguir creciendo la red.
Los del Colectivo
Callejero ya tenemos apalabradas algunas actividades conjuntas.
º Una exposición de
pintura de Domi y Beatriz Aurora en el D.F. para abril y mayo. Beatriz ya está
buscando el espacio.
º En Guadalajara se
realizará un taller de títeres en la Casa de las Preguntas del Colectivo
Callejero. Lo impartirá el grupo "La Chancleta Rota" del estado de
Morelos. Entre otras cosas en ese taller se montará la obra "La historia
de los colores", Cabe decir que estos compañeros desde hace algún tiempo
están preparando en títeres "La historia de las preguntas" basándose
en las imágenes de nuestra edición pintada por Antonio Ramírez.
También hay el plan de
ofrecer al centro cultural "La Pirámide" del D.F. la exposición
colectiva de pintura "Los caminos de abajo" que abriremos el 17 de
marzo en nuestro local, en honor del caminar de los pueblos, simbolizado por el
andar del subcomandante insurgente Marcos.
Por último, queremos
hacer la siguiente y sencilla reflexión a partir de nuestra participación en
Zacatelco, Tlaxcala:
En Jalisco debemos intensificar
el trabajo concreto que busca al otro, al hermano de clase, y no
caer en el pantano de la grilla a donde a veces parece arrastrarnos actitudes
que no van con el espíritu de la otra.
Gracias por su atención.
Enviados del Colectivo
Callejero
a Zacatelco, Tlaxcala