| Editorial ¿Y la comisión mediadora? |
| Hace unos meses, debido a un incidente en una radio local, se formó una comisión mediadora cuyo objetivo era alcanzar la paz entre las partes involucradas. Independientemente de los resultados obtenidos por tal comisión, lo importante es el hecho de que se propuso mediar; es decir, intervenir en asunto muy delicado que afectaba a toda la ciudadanía. Hoy tenemos una situación cuya trascendencia podría definir el futuro del cantón: la Agenda 21 Local. Este proceso de participación ciudadana requiere de la presencia activa del Gobierno Municipal. En un principio hubo la buena voluntad de parte de las autoridades de darle prioridad a este proceso. En la Primera Asamblea General se eligió democráticamente a un grupo de ciudadanos para que representen a la sociedad civil, sin embargo, el Alcalde no acepta tal designación democrática, aduciendo que estaban politizados en contra de la administración municipal. El grupo de trabajo, por su parte afirma que nunca ha estado en contra de la administración municipal, de hecho la han respaldado cuando ha sido necesario, y lo más importante; siempre estuvieron buscando el diálogo. La nueva directiva dice seguir la misma línea de buscar el diálogo, sin embargo, las oposición personal del Alcalde hacia los directivos (con el proceso dice estar completamente de acuerdo) han terminado incluso en cartas insultantes y peyorativas y campañas en un diario afuereño en contra del nuevo Director. Mientras tanto, la ciudadanía ni siquiera tiene claro cómo se debe llevar a cabo el proceso. Dada la trascendencia de la Agenda 21, es de vital importancia que se encuentren los mecanismos que permitan resolver este impasse. Habiendo sido las dos partes elegidas democráticamente, es necesario un diálogo y definición de funciones entre los representantes de la sociedad civil y el Gobierno Municipal en este proceso. Recordemos, eso sí, que mediar no es ponerse de parte de uno de los bandos; y que para tener un claro panorama de los hechos, hay que estar completamente informados acerca de todos los eventos suscitados. También será importante definir las reglas del juego para que las decisiones sean aceptadas y no se juegue con la buena voluntad de la comisión. Sus integrantes deberían ser personas imparciales, independientes y serias para que realmente cumplan con su función de mediar. El futuro de Naranjal así lo requiere. |
| La mujer Rafael Méndez Meneses |
| El pasado lunes celebramos el día internacional de la mujer. Parecería extemporáneo dedicarle un artículo a un tema que se dio hace tanto tiempo, sin embargo, considero que nunca está demás rendirle homenaje al ser más bello de la creación: la mujer, cuya abnegación ha servido para conservar lo que de humano aún posee nuestra sociedad; la madre cuyo amor y guianza nos ha servido para encaminarnos por los derroteros de la moral y la ética; la abuela cuya dulzura hizo de nuestra niñez una etapa maravillosa; la hermana cuya incondicionalidad nos ha salvado en los momentos más difíciles; la amiga que ha estado allí en nuestros momentos de debilidad, o para acompañarnos a tomar un café; la esposa cuyo amor nos anima a seguir adelante; la “mujer fatal” cuya belleza nos hace cometer tonterías de vez en cuando; la hija cuya ternura y dependencia nos obliga a sobrevivir para hacer del mundo un lugar mejor.
Más allá del mero discurso de “celebrar” un día que se queda en palabras durante el resto del año, quisiera recalcar la importancia de fortalecer los espacios de acción para este género tan vulnerable. No existe, por ejemplo, en este cantón, una Comisaría de la Mujer. Las responsabilidades que se les conceden, se les dan más por obligación que como reconocimiento a su capacidad, a pesar de que han demostrado su eficiencia cuando les ha correspondido liderar procesos importantes. Los índices de violencia familiar, tanto física como psicológica, son alarmantes. Las adolescentes son uno de los segmentos más vulnerables de la población. ¿Qué sería de los hombres sin el respaldo femenino? Es hora de aceptar y reconocer que sin su abnegación, amor, intuición y belleza; nuestra sociedad habría desaparecido hace mucho tiempo. No tendríamos excusas para emprender lo imposible. Faltarían argumentos para afirmar que la vida vale la pena. Exhorto a nuestra ciudadanía a derribar los prejuicios caducos y a rendirle homenaje sincero a la Mujer durante todo el año, por el resto de nuestras vidas. |
| ¿Qué pasó? Dra.Cármen dillon de villavicencio |
| De músicos, poetas y locos todos tenemos un poco, dice el aforismo popular y, en el sano sentido de la palabra, eso es genial... de vez en cuando es bueno sentir esa “locura” que nos hace transitar por sendas diferentes... nos hace dueños de sueños imposibles... nos permite trascender a lo cotidiano saltando los límites de lo convencional para descubrir el mundo mágico que nos rodea... En nuestro diario vivir, en nuestra relaciones con los demás, todos tenemos un patrón de conducta que se encasilla en ciertos parámetros, no diría psiquiátricos, sino más bien de tendencias psicológicas determinadas. Así hablamos, por ejemplo, de estereotipos paranoicos al referirnos a esas personas que aman con “locura” su figura y desarrollan a su alrededor una atmósfera de reverencia, obediencia y sumisión, porque siempre se miran en ese espejo adulador como el que engañó al mítico Narciso que feneció victima de sus propias circunstancias. Otros tienen tendencias maníacas- depresivas... Son los que llevan a cimas insospechadas de exaltación y luego caen estrepitosamente y entran en la parte plana de la curva. Este grupo que es el más numeroso lo integran, según las estadísticas, los seres que sueñan con utopías que no se realizarán nunca, como: mejorar el mundo, esperar que acaben la corrupción y las desigualdades sociales, desear que los acepten y amen como son... y al no conseguirlo se deprimen y en ocasiones se auto eliminan. Y también están los que muestran ciertos rasgos de timidez e interiorización... como mi amigo Rafael, sin que por esto deba ser llamado peyorativamente como un individuo con un índice claro de esquizofrenia... ¿Qué pasó? Parece que derraparon un poco. ¿No les parece? |
| Equidad Dr.Pedro Uyaguari Jarama |
| ¡Hola queridos lectores! ¿Qué tal? Me da mucha alegría saber que nuestra ciudad progresa y que hay muy buena intención de embellecerla con esto de la “Regeneración Urbana “; claro que sí, Naranjal se merece esto y mucho más, porque había una desigualdad en el desarrollo urbanístico; mientras sus habitantes invierten en viviendas, los organismos públicos quedan estáticos ¿O acaso hay buenas construcciones en las que funcionen estas instituciones? Muchas incluso tienen que alquilar y andar cual gitano de lugar en lugar. Por eso digo que ya era tiempo de que se de un mejor aspecto a sus calles, portales, veredas y parques; no con la finalidad turística como muchos mencionan, sino para nosotros mismos ¿o acaso no merecemos vivir bien? Nosotros sí tenemos autoestima, por lo tanto recibimos con toda satisfacción las mejoras; es más, debemos cuidar y no destruir, porque al fin y al cabo son nuestros impuestos; nadie nos regala nada y las obras que se realizan son las obligaciones de los funcionarios públicos, porque para eso están al frente de las instituciones. Pero cuando salimos de la cabecera cantonal en cambio me da mucha tristeza ver el desamparo del área rural, la máquina generadora de riquezas, de fuentes de trabajo y de divisas, en el área más extensa. Nuestro cantón ha sido, es, y será eminentemente agrícola. ¿Por qué tanta desatención para este sector cuando es el que mantiene a los otros sectores y esto en todo el país? Las personas que quieran hacer política deben de tener conciencia social; esto no es un juego, no es una actividad para irresponsables que vayan a calentar puestos en las curules y a “ negociar ” con las mayorías o al mejor postor. |
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