Arrabalera
como flor de enredadera que creció en el callejón.
Arrabalera
yo soy propia hermana entera de Chiclana y Compadrón.
Si me gano el morfi diario
qué me importa el diccionario
ni el hablar con distinción.
Llevo un sello de nobleza.
Soy porteña de una pieza.
Tengo voz de bandoneón.
Mi casa fue un corralón
de arrabal bien proletario,
papel de diario el pañal
del cajón en que me crié
para mostrar mi blasón,
pedigree modesto y sano.
Oiga, che, presénteme.
Soy Felisa Roverano.
Tanto gusto, no hay de qué.
Arrabalera
como flor de enredadera que creció en el callejón.
Arrabalera
yo soy propia hermana entera de Chiclana y Compadrón.
Si me gano el morfi diario
qué me importa el diccionario
ni el hablar con distinción.
Llevo un sello de nobleza.
Soy porteña de una pieza.
Tengo voz de bandoneón.
Si se le da la ocasión
de bailar un tango reo
encrespe su corazón
de varón sentimental
y al revolear mi percal
muéstreme su firulete,
que en el brete musical
se conoce la gran siete,
mi prosapia de arrabal.
Arrabalera
como flor de enredadera que creció en el callejón.
Arrabalera
yo soy propia hermana entera de Chiclana y Compadrón.
Si me gano el morfi diario
qué me importa el diccionario
ni el hablar con distinción.
Llevo un sello de nobleza.
Soy porteña de una pieza.
Tengo voz de bandoneón.
Yira yira
E. Discépolo
"Gracias, muchísimas gracias. Gracias por estar aquí para compartir esta "Vida en tiempo de tango". Y viéndolos se me ocurre preguntarles si hay aquí público mío de hace veinte años. Hmm, ¡Uy, qué bueno! ¿Y hay público nuevo también? Me parece que es el mismo. No, ¿No?. A ver, son otros los nuevos ¿no?. Bueno, a los primeros gracias por la memoria, y a los segundos gracias por la curiosidad. Y tal vez ambos se hayan preguntado qué se le dio ahora a esta mujer por cantar tangos. La verdad es que uno no siempre tiene una respuesta para todo, pero yo amo el tango, y lo amo desde que era muy pequeña y jugaba, sentada en el suelo, al lado de mi abuelo, inmigrante, que en las tardecitas iba poniendo, uno a uno, sus discos de pasta, de tango, en la vitrola. Tengan en cuenta que ya soy del milenio pasado. Bien, sea como sea, así aprendí a amar el tango, y escuchando "Yira yira" aprendí que hay un hambre que es más grande que el hambre del pan y es el hambre que producen siempre las grandes ciudades, donde uno lucha solo, entre millones de indiferentes. Londres gris, Nueva York gris, Buenos Aires gris, todas son iguales. Porque los seres humanos de las grandes ciudades no tenemos tiempo para atender las lágirmas de un desengaño. Las ciudades grandes no tienen tiempo de mirar al cielo."
Cuando la suerte, que es grela,
fallando y fallando te largue parao.
Cuando estés bien en la vía,
sin rumbo, desesperao,
Cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer secándose al sol.
Cuando rajés los tamangos
buscando ese mango
que te haga morfar
la indiferencia del mundo
que es sordo y es mudo
recién sentirás.
Verás que todo es mentira.
Verás que nada es amor.
Que al mundo nada le importa.
Yira yira.
Aunque te quiebre la vida.
Aunque te muerda un dolor.
No esperes nunca una ayuda,
ni una mano, ni un favor.
Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres que vos apretás.
Buscando un pecho fraterno
para morir abrazao.
Cuando te dejen tirao
después de cinchar
lo mismo que a mí.
Cuando manyés que a tu lado
se prueban la ropa que vas a dejar
te acordarás de esta otaria
que un día, cansada, se puso a ladrar.
Verás que todo es mentira.
Verás que nada es amor.
Que al mundo nada le importa.
Yira yira.
Aunque te quiebre la vida.
Aunque te muerda un dolor.
No esperes nunca una ayuda,
ni una mano, ni un favor.
Canción desesperada
E. Discépolo
"Las primeras líneas melódicas de la canción que sigue fueron escritas fueron escritas por Discépolo en Mallorca, en el monasterio de Valdemosa y en el piano de Federico Chopin. Él estaba allí solo, vio el piano, se acercó, levantó la tapa y comenzó a jugar sobre el teclado amarillento. Y así fue como nacieron los primeros compases de esa “Canción desesperada” que le inspiró la pasión y el dolor de Federico Chopin. Y yo, Discepolín, donde quiera que estés, te agradezco que la hayas escrito porque cuando la vida hiere vos siempre estás allí. Porque vos ya pasaste por ese dolor. Ya lo trasmutaste en armonía y me la hacés más fácil."
Soy una canción desesperada,
hoja enloquecida en el turbión.
Por tu amor mi fe desorientada se hundió,
destrozando mi corazón.
Dentro de mí misma me he perdido,
ciega de llorar una ilusión.
Soy una pregunta empecinada
que grita su dolor y tu traición.
Por qué me enseñaron a amar,
si es volcar sin sentido los sueños al mar.
Si el amor es un viejo enemigo
que enciende castigos y enseña a llorar.
Yo pregunto por qué,
si, por qué me enseñaron a amar, si al amar
yo mataba al amor.
Burla atroz de dar todo por nada
y al fin de un adiós despertar llorando.
Dónde estaba dios cuando te fuiste.
Dónde estaba el sol que no te vio.
Cómo es que un hombre nunca entiende
Que una mujer da todo dando su amor.
Quién les hace creer otros destinos.
Quién deshace así tanta ilusión.
Soy una canción desesperada
Que grita su dolor y tu traición.
Por qué me enseñaron a amar,
si es volcar sin sentido los sueños al mar.
Si el amor es un viejo enemigo
que enciende castigos y enseña a llorar.
Yo pregunto por qué,
si, por qué me enseñaron a amar, si al amar
yo mataba al amor.
Burla atroz de dar todo por nada
y al fin de un adiós despertar llorando.
Soy una canción desesperada
Que grita su dolor y tu traición
.
Quevachaché
E. Discépolo
Piantá de aquí, no vuelvas en tu vida.
Ya me tenés bien requeteamurada.
No puedo más pasarla sin comida,
ni oírte así decir tanta pavada.
No te das cuenta que sos un engreído.
Te crees que al mundo lo va a arreglar vos
y aquí ni dios rescata lo perdido.
Qué querés vos, hacé el favor.
Lo que hace falta es empacar mucha moneda,
vender el alma, rifar el corazón,
tirar la poca decencia que te queda,
plata, mucha plata y plata otra vez.
Así es posible que comás todos los días,
Tengas amigos, casa, nombre y lo que querás vos.
El verdadero amor se ahogó en la sopa.
La panza es reina y el dinero es dios.
Pero no ves, gilito embanderado,
que la razón la tiene el de más guita,
que a la honradez la venden al contado
y a la moral la dan por moneditas
Que no hay ninguna verdad que se resista
frente a dos pesos, moneda nacional.
Vos resultás, haciendo el moralista,
un disfrazao sin carnaval.
Tiráte al río, no embromees con tu conciencia.
Sos un secante que no hace ni reír.
Dame puchero, guárdate la decencia.
Vento, mucho vento, yo quiero vivir.
Qué culpa tengo si has tomao la vida en serio,
pasas de otario, morfas aire y no tenés colchón.
Quevachaché, si hoy ya murió el criterio,
vale Jesús lo mismo que el ladrón.
Quevachaché, si hoy ya murió el criterio,
vale Jesús lo mismo que el ladrón.
Martirio
E. Discépolo
Sola.
Increíblemente sola.
Vivo el drama de esperarte,
hoy, mañana, siempre igual.
Dolor que muerde la carne.
Herida que hace gritar.
Vergüenza de no olvidarte
si yo sé que no vendrás.
Sola.
Despiadadamente sola.
Como están los que se mueren,
los que sufren, los que quieren,
así estoy yo por tu impiedad.
Sin comprender
por qué razón te quiero,
ni qué castigo de dios
me condenó al horror
de que seas vos,
vos solamente, sólo vos,
nadie en la vida más que vos,
lo que yo quiero.
Y entre la risa y la burla
yo arrastré mi amor llamándote.
Fiebre
de pasiones maldecidas
que uno trae de otras vidas
y la sufre hasta morir.
Dolor de bestia perdida
que quiere huir del puñal.
Yo me revuelco sin manos
pa’ librarme de tu mal.
Sola.
Pavorosamente sola.
Mientras grita mi conciencia
tu traición, la de tu ausencia,
hoy, mañana, siempre igual.
Sin comprender
por qué razón te quiero,
ni qué castigo de dios
me condenó al horror
de que seas vos,
vos solamente, sólo vos,
nadie en la vida más que vos,
lo que yo quiero.
Y entre la risa y la burla
yo arrastré mi amor llamándote.
Sola.
Sola.
Sola.
Se dice de mí
Y.Peray / F.Canaro
"Ahora soy feúcha, pero cuando era chica era mucho más fea. Así que a mí, en lugar de una cigüeña vino una señora a mi casa, con una valijita que, cuando terminó su labor se fue enojada y protestando, diciéndole a mi madre: “Qué le puedo cobrar yo por eso”".
Se dice de mí, se dice de mí.
Se dice que soy fiera, que camino a lo malevo,
que soy chueca y que me muevo con un aire compadrón,
que no tengo simpatía, mi nariz es puntiaguda,
la figura no me ayuda y mi boca es un buzón.
Si charlo con Luis, con Pedro o con Juan,
hablando de mí los hombres están.
Critican si ya la línea perdí.
Se fijan si voy, si vengo o si fui.
Se dicen muchas cosas, más si a nadie le interesa
por qué pierden la cabeza ocupándose de mí.
Yo sé que muchos que desprecian, comprar quieren
y suspiran y se mueren cuando piensan en mi amor.
Y más de uno se derrite si suspiro y se queda si lo miro
resoplando como un Ford.
Si fea soy, pongámosle, yo de eso aún no me enteré.
En el amor yo sólo sé que a más de un gil dejé de a pie.
Podrán decir, podrán hablar y murmurar y rebuznar
más la fealdad que dios me dio mucha mujer me la envidió.
Y no dirán que me engrupí porque modesta siempre fui.
Yo soy así.
Y ocultan de mí.
Ocultan que yo tengo unos ojos soñadores
y, además, otros primores que producen sensación.
Si soy fea sé que, en cambio, tengo un cutis de muñeca.
Los que dicen que soy chueca no me han visto en camisón.
La gente de mí critica la voz,
el modo de andar, la pinta, la tos.
Critican si ya la línea perdí, se quejan si voy, si vengo o si fui.
Se dicen muchas cosas, más si a nadie le interesa
por qué pierden la cabeza ocupándose de mí.
Yo sé que muchos que desprecian, comprar quieren
y suspiran y se mueren cuando piensan en mi amor.
Y más de uno se derrite si suspiro y se queda si lo miro
resoplando como un Ford.
Si fea soy, pongámosle, yo de eso aún no me enteré.
En el amor yo sólo sé que a más de un gil dejé de a pie.
Podrán decir, podrán hablar y murmurar y rebuznar
más la fealdad que dios me dio mucha mujer me la envidió.
Y no dirán que me engrupí porque modesta siempre fui.
Yo soy así.
Nostalgia
Cobián / Cadicamo
Quiero emborrachar mi corazón
para olvidar un loco amor
que más que amor es un sufrir.
Y aquí vengo para eso,
a borrar antiguos besos
en los besos de otras bocas
Si su amor fue flor de un día
por qué causa es siempre mía
esta cruel preocupación.
Quiero emborrachar mi corazón
para olvidar mi obstinación
y más lo vuelvo a recordar
Nostalgia de escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca
como un fuego su respiración.
Angustia de saberme abandonada
y pensar que a otra a su lado pronto, pronto,
le hablará de amor
Hermano, yo no quiero rebajarme,
ni pedirle, ni llorarle,
ni decirle que no puedo más vivir.
Desde mi triste soledad
veré caer las rosas muertas de mi juventud.
Gime, bandoneón,
tu tango gris, tal vez a ti te hiera igual
algún amor sentimental.
Llora mi alma de fantoche,
sola y triste en esta noche,
noche negra y sin estrellas.
Si las copas traen consuelo
aquí estoy con mi desvelo
para ahogarlo de una vez.
Quiero emborrachar mi corazón
Para poder así brindar por los fracasos del amor.
Nostalgia de escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca
como un fuego su respiración.
Angustia de saberme abandonada
y pensar que a otra a su lado pronto, pronto,
le hablará de amor
Hermano, yo no quiero rebajarme,
ni pedirle, ni llorarle,
ni decirle que no puedo más vivir.
Desde mi triste soledad
veré caer las rosas muertas de mi juventud.
Malevaje
E.Discépolo
Decí, por dios, qué me has dao
que estoy tan cambiao,
no sé más quién soy.
El malevaje extrañao
me mira sin comprender,
me ve perdiendo el cartel
de guapo que ayer brillaba en la acción.
No ves que estoy embretao,
vencido y maneao en tu corazón.
Te vi pasar, tangueando, altanera
con un compás tan hondo y sensual
que no fue más que verte y perder
la fe, el coraje y el ansia 'e guapear.
No me has deajo ni el pucho en la oreja
de aquel pasao malevo y feroz.
Ya no me falta pa' completar
más que ir a misa e incarme a rezar.
Ayer, de miedo a matar,
en vez de pelear me puse a correr.
Me vi a la sombra o finao.
Pensé no verte y temblé.
Si yo, que nunca aflojé,
de noche, angustiáo, me encierro a llorar.
Decí, por dios, que me has dao
que estoy tan cambiao,
no sé más quién soy.
Te vi pasar, tangueando, altanera
con un compás tan hondo y sensual
que no fue más que verte y perder
la fe, el coraje y el ansia 'e guapear.
No me has deajo ni el pucho en la oreja
de aquel pasao malevo y feroz.
Ya no me falta pa' completar
más que ir a misa e incarme a rezar.
Tormenta
E.Discépolo
De dios aprendí a sentir,
como si fuera propio, el dolor ajeno,
la injusticia de los postergados
y la tristeza increible de vivir en la tierra,
que lo ofrece todo para que los más no tengan nada.
Aullando entre relámpagos,
perdida en la tormenta
de mi noche interminable, diós,
busco tu nombre.
No quiero que tu rayo me enceguezca en su fulgor,
porque preciso luz para seguir.
Lo que aprendí de tu mano
no sirve para vivir.
Yo siento que mi fe se tambalea,
que l gente mala vive, dios, mejor que yo.
Si la vida es un infierno
y el honrao vive entre lágrimas,
cuál es el bien del que vive en nombre tuyo,
limpio, puro, para qué.
Si hoy la infamia da el sendero
y el amor mate en tu nombre, dios
lo que ha besao.
El segurite es dar ventaja
y el amarte es sucumbir al mal.
No quiero abandonarte yo.
Demuestra una vez sola
que el traidor no vive impune, dios,
para besarte.
Enséñame una flor que haya nacido
del esfuerzo de seguirte, dios,
para no odiar al mundo que me desprecia
porque no aprendo a robar
y, entonces, de rodilla en los guijarros,
hecha sangre,
moriré por vos, feliz, señor.
Si la vida es un infierno
y el honrao vive entre lágrimas,
cuál es el bien del que vive en nombre tuyo,
limpio, puro, para qué.
Si hoy la infamia da el sendero
y el amor mate en tu nombre, dios
lo que ha besao.
El segurite es dar ventaja
y el amarte es sucumbir al mal.
Yo siento que mi fe se tambalea,
que l gente mala vive, dios, mejor que yo.
Chorra
E.Discépolo
"Saben que el viaje de venir hasta aquí es tan largo, son tantas horas, que uno a veces se entretiene de las formas más bizarras, y esta vez me entretuve buscando los sinónimos de la palabra 'ladrón', y... encontré que ladrón es igual a ratero, hurtador, asaltante, carterista, bandolero, cuatrero, bandido, caco, saqueador, rapaz, timador, malandrín, estafador... lo que debe haber robado la humanidad para tener tal cantidad de vocablos ¿no? y, todavía, en sudamérica, tenemos un par de sinónimos más; uno es y el otro, en El Río de la Plata, es 'chorro'. Y de eso habla, precisamente, el tango que sigue, de un chorro. Bueno, en realidad habla de una chorra. A decir verdad habla de una familia de chorros."
Por ser bueno me pusiste a la miseria,
me dejaste en la palmera,
me afanaste hasta el color.
En seis meses me fundiste el mercadito,
el puestito de la feria,
la ganchera, el mostrador.
Chorra, me robaste hasta el amor.
Aura tanto me asusta una mina
que si en la calle me afila
me pongo al lao del botón.
Lo que más bronca me da
es haber sido tan gil.
Si hace un mes me desayuno
con lo que he sabido ayer
no es a mí que me cachaban
tus rebusques de mujer.
Hoy me entero que tu mama,
noble viuda de un guerrero,
es la chorra de más fama
que pisó la Treninta y tres.
Y he sabido que el guerrero,
que murió lleno de honor,
ni murió, ni fue guerrero,
como me engrupiste vos;
está en cana prontuariao,
como agente en la camorra,
profesor de cachiporra,
malandrín y estafador.
Entre todos me pelaron con la cero.
Tu silueta fue el anzuelo
donde yo me fui a ensartar.
Se tragaron vos, la viuda y el guerrero,
lo que me costó diez años
de paciencia y de yugar.
Chorros, vos, tu vieja y tu papá.
Guarda, cuídense, porque anda suelta,
si los cacha los da vuelta
no les da tiempo a rajar.
Lo que más bronca me da es...
(¿Qué?)
Lo que más bronca me da es...
(¿Qué?)
Lo que más bronca me da es...
(¿Qué?)
"Ustedes...¿comieron antes de venir?"
Lo que más bronca me da es...
(¿Qué?)
Es...
Es haber sido tan gil.
Che, bandoneón
A.Trillo / H.Mancí
El duende de tu son, che, bandoneón,
se apiada del dolor de los demás.
Y al escuchar tu fuelle dormilón
se arrima al corazón que sufre más.
Estercita y Mimí, como Ninón,
dejando sus desinos de percal,
vistieron al final mortajas de rayón,
al eco funeral de tu canción.
Bandoneón, hoy es noche de fandango.
Y puedo confesarte la verdad.
Copa a copa, pena a pena, tango a tango,
Embalada en la locura del alcohol y la amargura,
bandoneón, para qué nombrarlo tanto,
no ves que está de olvido el corazón,
pero él vuelve, noche a noche,
como un canto en las gotas de tu llanto,
che, bandoneón.
Tu canto es el amor que no se dio
y el cielo que soñamos una vez
y el fraternal amigo que se hundió
cinchando en las tormentas de un querer.
Y esas ganas tremendas de llorar
que a veces nos inundan sin razón.
Y el trago de licor
que ayuda a recordar
si el alma está en orsay,
che, bandoneón.
Bandoneón, hoy es noche de fandango.
Y puedo confesarte la verdad.
Copa a copa, pena a pena, tango a tango,
Embalada en la locura del alcohol y la amargura,
bandoneón, para qué nombrarlo tanto,
no ves que está de olvido el corazón,
pero él vuelve, noche a noche,
como un canto en las gotas de tu llanto,
che, bandoneón.
Pasional
M. Soto / J. Caldara
No sabrás,
nunca sabrás
lo que es morir mil veces de ansiedad.
No podrás,
nunca entender
lo que es amar y enloquecer.
Tus labios que queman, tus besos que embriagan
y que torturan mi razón.
Sé que me hace arder
y que me enciende el pecho de pasión.
Estas clavado en mi,
te siento en el latir abrasador de mis sienes.
Te adoro cuando estas y te amo mucho más
cuando estas lejos de mí.
Tengo miedo de perderte,
de pensar que no he de verte.
Por qué esta duda brutal,
por qué me habré de sangrar,
si en cada beso te siento desmayar.
Sin embargo me atormento porque en la sangre te llevo.
Y a cada instante, febril y amante, quiero tus labios besar.
Qué tendrás
en tu mirar
que, cuando a mí tus ojos levantás,
siento arder en mi interior una voraz llama de amor.
Tus labios que queman, tus besos que embriagan
y que torturan mi razón.
Sé que nunca más podré arrancar del pecho esta pasión
Tengo miedo de perderte,
de pensar que no he de verte.
Por qué esta duda brutal,
por qué me habré de sangrar
si en cada beso te siento desmayar.
Sin embargo me atormento porque en la sangre te llevo.
Y a cada instante, febril y amante, quiero tus labios besar.
Te quiero siempre así, estás clavado en mi
como un puñal en la carne.
Y ardiente y pasional, temblando de ansiedad,
quiero en tus brazos morir.
“Queremos agradecerles por haber venido esta noche porque, de no haber sido por ustedes, hubiéramos estado muy solas aquí arriba. Y quiero que sepan que, en estos veinte años en que todos hemos cambiado tanto y en los cuales todas nuestras utopías se desmoronaron, sigo creyendo que abrir el corazón, la tarea mayor de todo artista, sigue siendo un hecho antiguo y nuevo, simple, milagroso y revolucionario. Gracias.
Sonia Posetti en el piano. Adriana González, bajo. Valeria Buono, violín. Y Eleonora Ferreyra en Bandoneón.
Cambalache
E.Discépolo
“Cambalache... Cambalache es mucho más que un tango profético. Cambalache debería ser declarado himno nacional. Cambalache, en realidad, debería ser la nueva Internacional”.
Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé,
en el quinientos seis y en el dos mil también.
Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos, valores y doblez.
Pero que el siglo veinte es un despliegue
de maldad insolente no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en un mismo lodo todos manoseaos.
Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor;
ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.
Todo es igual, nada es mejor.
Lo mismo un burro que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón.
Lo mismo un burro que un gran... espere, espere, espere un poquitito por favor... no, es que estaba pensando, lo mismo un burro que un gran profesor... me parece, me parece que ahí Discépolo se equivocó, porque en realidad hoy no es lo mismo un burro que un gran profesor; hoy un burro es mucho más que un gran profesor... y, además, hay muchos mas burros que grandes profesores. Por lo tanto los burros son mayoría. Y las mayorías, mandan. ¿O no es eso acaso la democracia?. Como dice el famoso proverbio Hindú: ‘Come mierda, que cientos de miles de millones de moscas no pueden estar equivocadas ‘.
Que falta de respeto, que atropello a la razón.
Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón.
Mezclaos con Stravinsky, van Don Bosco y Lamignon,
Don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín.
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia junto al calefón.
Siglo veinte, cambalache, problemático y febril;
el que no llora, no mama y el que no afana es un gil.
Dale nomás, dale que va,
que allá en el horno nos vamos a encontrar.
No pienses mas, y hacete a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao.
Si es lo mismo el que labura noche y día como un buey
que el que vive de los otros,
que el que mata, o el que cura, o esta fuera de la ley.
El día que me quieras
Alfredo Le Pera / Carlos Gardel
‘Bueno, voy a cumplir con el sueño de todos los argentinos: voy a cantar a dúo con Carlos Gardel’
Carlitos: Acaricia mi ensueño el suave murmullo de tu suspirar.
Cómo ríe la vida si tus ojos negros me quieren mirar.
Y si es mío el amparo de tu risa leve que es como un cantar,
ella aquieta mi herida, todo, todo se olvida. Carlitos y Nacha: El día que me quieras la rosa que engalana
se vestirá de fiesta con su mejor color
y al viento las campanas dirán que ya eres mía,
y loca la fontana me contara tu amor. Carlitos: La noche que me quieras, desde el azul del cielo,
las estrellas celosas nos mirarán pasar
y un rayo misterioso hará nido en tu pelo, Nacha: y un rayo misterioso hará nido en mi pelo, Carlitos y Nacha: luciérnaga curiosa que verá que eres mi consuelo.
Nacha: El día que me quieras Carlitos: El día que me quieras no habrá más que armonía. Nacha: La rosa que engalana Carlitos: Será clara la aurora y alegre el manantial. Nacha: Se vestirá de fiesta con su mejor color Carlitos: Traerá quieta la brisa rumor de melodía. Nacha: Y al viento las campanas Carlitos: Y nos darán las fuentes su canto de cristal. Nacha: Dirán que ya eres mío Carlitos: El día que me quieras endulzara sus cuerdas el pájaro cantor. Nacha: Y loca la fontana Carlitos: Florecerá la vida no existirá el dolor. Nacha: Me contara tu amor Carlitos y Nacha: La noche que me quieras Carlitos: desde el azul del cielo, Nacha: del cielo Carlitos y Nacha: las estrellas celosas
nos mirarán pasar. Nacha: Nos miraran pasar Carlitos: Y un rayo misterioso Nacha: Y un rayo misterioso Carlitos: Hará nido en tu pelo. Nacha: Hará nido en mi pelo, mi pelo Carlitos y Nacha: Luciérnaga curiosa
que verá
que eres mi consuelo.