La vaca
M.Flanders / D.Swann - Ad: N.Guevara / A.Favero
La selva estaba de fiesta
Era el baile de la primavera
Y la pista estaba repleta de ardillas,
De osos, de cebras y de todo
Pero quién es esa bestia infeliz
Que finge empolvar su nariz
Una pobre vaca sentada solita
Vestida de raso y cintitas
Otra vez se ha quedado sentada
Y murmura con voz angustiada
“Nadie me da corte por ser vaca
Una vaca
Nada más
Un vestido nuevo me he comprado
Me he bañado
Y también perfumado
He pasado el día
En la peluquería
Soy joven
Estoy en la flor de la vida
Sin embargo a nadie engancho
Sin embargo siempre plancho
Por ser vaca
Una vaca
Una vaca
Nada más”
“En el baile que sigue eligen las damas”
Alegre y nerviosa se apresta a bailar
Buscando a quién la aceptará
Cuando ella se acerca y les pide...
“¿Por favor?”
Ellos huyen diciendo...
“¡Por favor!”
Careciendo por completo de modales
Y comportándose como verdaderos animales
Descaradamente cantan: “No le damos corte por ser vaca
Porque la vaca
Se ha esmerado”
“Mi vestido es muy hermoso” “Para una vaca”
”Me he bañado
y también perfumado” “Te pusiste traje stich(¿)
Quieres ser Marlene Dietrich”
“Mi vestido es elegante
Mi vestido es deslumbrante” “Sin embargo no te sienta
nosotros nos damos cuenta
que sos vaca
una vaca
una vaca
nada más”
Cabizbaja se aleja de la pista
Esta vaca que a nadie conquista
Más se queda boquiabierta
Al ver parado en la puerta
A un joven y apuesto ternero
Vestido como un caballero
Su rostro muestra desagrado
Al mirarla de arriba abajo
“Pareciera que usted es una vaca
Aunque algo rara para ser una vaca
Dígame por qué se ha maquillado
Su vestido no es nada apropiada
¿Se tenía que teñir?
¡Qué perfume, me quiero morir!
Desapruebo esas plumas de corista
Mas, vayamos a la pista
Pues estoy seguro que usted es una vaca
Una vaca
Una vaca
Más preciosa
Más hermosa
Y primorosa
Una vaca
Nada más”
El perezoso
M.Flanders / D.Swann - Ad: N.Guevara / A.Favero
Nacha: ¿Y ahora con qué seguimos?
Alberto: ¿Te gustaría seguir con la canción del perezoso?
Nacha: Hm, ¿Te parece?
Alberto: Sí, yo creo que sí
Nacha: Bueno, a ver...
Todos conocemos gente haragana, que tiene la cabeza en las nubes. Pero hay un animal haragán que tiene los pies en las nubes. Es el perezoso. En realidad, para cantar esta canción, yo tendría que colgarme de los pies, pero estuve probando y me resulta un poco incómodo, así que si ustedes son tan amables y para escucharla se paran sobre sus cabezotas vamos a obtener, más o menos, el mismo efecto.
Un perezoso es lo que soy
Feliz con migo estoy
Vivo una vida llena de paz
A mi me gusta vagar
Tengo tres dedos en cada pie
Lo que hace un total de seis
Y frutas y flores para comer
Qué hermoso ser perezoso
El mundo está lleno de honradez
Si se lo ve al revés
Aquí las penas son alegrías
No existen las caídas
Me gusta ver revolotear
Las moscas y las polillas
E imaginar las maravillas que haría gustoso
Si no fuera un perezoso
Hubiera inventado el paraguas
Y escalado un día el Aconcagua
Me habría casado con una alquimista
Y sería el más grande de los deportistas
Tocar muy bien el clarinete
Poner una fábrica de hacer zoquetes
Atrapar algún ladrón
Ser un faraón
Ser un millonario
Dirigir un diario
Y pintar la Mona Lisa
Los domingos ir temprano a misa
Escribir las nueve sinfonías en un solo día
No es que me falta a mi talento
Lo que me falta es tiempo
Y paso la vida de rama en rama
Los árboles son mi cama
Me gusta sentir la languidez
De estar colgado de los pies
Mientras los castores, siempre apurados
Corren para todos lados
Yo miro el cielo
A través de mis dedos
Qué hermoso
Ser perezoso
La hormiga
R.Desnos / J.Kesma - Ad: N.Guevara / A.Favero
Una hormiga de nueve metros
Con paraguas y con sombrero
Eso no existe
Eso no existe
Una hormiga tirando un carro
Con pingüinos y canarios
Eso no existe
Eso no existe
Una hormiga que hable inglés
Que hable francés y japonés
Eso no existe
Eso no existe
Y por qué
Por qué
¿Y por qué no existe?
Argentinito que naces (Orientalito)
M.Benedetti / Valentín F.Favero
Argentinito que naces en tu jornada sin horas
Y que todo lo deshaces y que todo lo devoras
Argentinito que llegas con preguntas y estupores
Y lloras porque te niegas a meterte en tus dolores
Es cierto que no te ríes, pero nacer no es tan triste
Lo mejor es que te fíes del país en que naciste
Este país, este suelo, te espera, pobre y te espera
Con un antiguo desvelo, con nobleza de madera
Este país este mapa, puño nuevo y patria vieja
Es un país que te atrapa y así no más no te deja
Ya que naciste al orgullo acordate, argentinito
Que este país es murmullo, pero también es un grito
Y si te espera en pobreza este suelo que es tan viejo
Es porque nuestra riqueza se la llevaron muy lejos
Y si te espera en prisiones, con la verdad mal herida
Es porque ha habido razones para jugarse la vida
Y si te abriga en su pena, argentinito, acordate
Es porque la patria es buena, y es buena porque combate
Argentinito, te estamos pidiendo lo que ya sos
Este país lo cambiamos sobre todo para vos
La nueva mmmmmmatemática
Tom Lehrer - Ad: N.Guevara / A.Favero
Nacha: Adelante, caballeros. Tomen asiento por ahí, donde les parezca. Los más petisos adelante, ¿lo ven bien todos?.
Alberto: ¿No la conocen, la canción? Sí, ¿No?
Niños: Yo no la conozco. Yo tampoco
Alberto: ¿No? Bueno. Les digo una partecita que tenemos que cantar y es así...
Nacha: Primero escuchamos un poquito...
Alberto: O sea... Y con las nuevas matemáticas dejemos las ideas esquemáticas y son tan simples, pero tan simples, que sólo un niño las puede aprender ¿Ven? ¿Se acuerdan?
Nacha: Vamos, ¿probamos una vez?
Alberto: ¿Vamos a probar una vez? Más lenta la hacemos, despacito.
Nacha: Sí. ¿Vamos?
Nacha, Alberto y niños: Bien por las nuevas matemáticas dejemos las ideas esquemáticas, si son tan simples, pero tan simples, que sólo un niño las puede aprender
Alberto: ¡Muy bien! Bueno.
Nacha: ¿Lo probamos otra vez?
Alberto: Sí, ¿Sí? Bueno, lo probamos otra vez.
Nacha: Si lo fijan, ¿eh?. Acuérdense que la partecita viene siempre después de... de pedirse el resultado final.
Niños: ¿Y al principio no?
Alberto: Vamos. Uno
Nacha: ¿Cuánto es?... Muy bien
Nacha, Alberto y niños: Y con las nuevas matemáticas dejemos las ideas esquemáticas, si son tan simples, pero tan simples, que sólo un niño las puede aprender
Alberto: Muy bien
Nacha: Ahora está mucho mejor. Lo único vamos a tener que tratar de arrancar todos juntos
Alberto: Bueno
Nacha: Por lo menos nosotros dos
Alberto: Bueno, no importa... yosdoylaosicuandoqueyoloque (o algo parecido) cuando yo hago así entran, ¿no?
Nacha: Y arrancamos también... a ver dónde está... ahí está el puntero, ¿lo vieron?
Niños: Ahí
Nacha: Ahí está. Bueno, entonces, como les estaba explicando, el objeto de hacer esta... esta canción es que, seguramente, los padres de muchos de ustedes, en estos últimos años, no los han podido ayudar en los deberes de matemática por culpa de esa revolución que hubo en la enseñanza y que se conoce bajo el nombre... ustedes la conocen bajo el nombre de ¿qué?
Niños: Matemática moderna
Nacha: Matemática moderna. Eso es. Bueno, entonces, nosotros pensamos que, como servicio público, en realidad se debía dar en este disco una lección para los padres de esa matemática. Así que vamos a tratar de hacerlo, vamos a hacer una operación de sustracción, es decir, de resta. Trescientos cuarenta y dos menos ciento setenta y tres. Y es conveniente tener en cuenta que, en este nuevo enfoque, como ustedes ya muy bien lo saben, lo más importante no es obtener el resultado correcto, sino entender bien lo que se está haciendo. Así que así es como se hace ahora:
No se le puede restar tres a dos, porque dos es menos que tres. Pasaremos al cuatro en lugar de las decenas que nos da cuatro dieces, entonces, convertimos en tres dieces, reagrupamos y cambiamos el diez por diez unos, sumamos el dos, para poder tener doce, restamos tres, que es igual a nueve. ¿Está claro? Muy bien. Bueno, ahora en vez de cuatro en el lugar de las decenas hay un tres, porque le quitamos uno, o sea diez al dos, pero no es posible restar siete a tres y tenemos que ir a las centenas. Después, del tres usamos uno para hacer diez unos. ¡Ah! Y ¿saben por qué cuatro más nueve es uno más diez y catorce menos uno... ¡Ah!, porque la suma es conmutativa. Y es así como tenemos trece dieces. Le restamos siete y eso nos da cinco.
Niños: No, seis
Nacha: Ay, sí, tienen razón, perdonen. Bueno, pero lo que importa aquí es la idea. Bueno, pues volvemos al tres en el lugar de las decenas que dejamos con dos, le restamos uno y eso nos da... a ver, ¿cuánto?, ya que saben tanto...
Niños: Una
Nacha: Ah, muy bien. No está mal por ser la primera clase, ¿eh?.
Nacha y niños: Bien por las nuevas matemáticas dejemos las ideas esquemáticas, si son tan simples, pero tan simples, que sólo un niño las puede aprender
Nacha: ¿Saben una cosa? Ay, no... ¿ven este resultado? ¿ciento sesenta y nueve? No es el que yo esperaba. Porque en el libro del que saqué el cálculo dice que hay que hacerlo con base ocho. Y lo vamos a hacer con base ocho. Pero no se asusten, porque la base ocho es tan simple como la base diez. Sobre todo si a algunos de ustedes les faltan dos dedos. Bien, sigamos. No se le puede restar tres a dos, porque dos es menos que tres. Pasaremos al cuatro en el lugar de las octavas, que nos da cuatro ochos, entonces convertimos en tres en ochos, recuperamos y cambiamos el ocho por ocho veces uno, sumamos al dos y tenemos un dos base ocho, que aquí es base diez, se le restan tres y da siete. ¿Estamos? Bien, ahora que del cuatro en lugar de las octavas hay un tres porque le quitamos uno, o sea ocho al dos, pero no es posible restar siete al tres y tenemos que ir al sesenta y cuatro. ¿Sesenta y cuatro? ¿Y cómo apareció el sesenta y cuatro allí?
Niños: Ocho al cuadrado
Nacha: Hhaa, hhaa... ¡Muy bien! Bueno, después del tres usamos uno para hacer ocho unos y entonces tenemos un tres base ocho, que en realidad es once base diez, le restamos siete y once menos siete es cuatro y volvemos al tres que dejamos con dos le restamos uno y eso nos da, a ver ¿cuánto?
Niños: Uno
Nacha: ¡Pero qué maravilla! ¡Muy bien!
Nacha y niños: Que con las nuevas matemáticas dejemos las ideas esquemáticas, si son tan simples, pero tan simples, que sólo un niño las puede aprender.
Nacha: Bueno, dígale a sus señores padres que, en el próximo disco, les vamos a enseñar, con la misma simplicidad, quebrados.
Nacha: Muy bien
Doña Rata
Corrado Nale Roxlo / Alberto Favero
Doña Rata salió de paseo
Por los prados que esmalta el estío
Son sus ojos tan viejos tan viejos
Que no pueden encontrar el camino
Demándole a una flor de los campos
Guiáme hasta el lugar en que vivo
Mas la flor no podía guiarla
Con los pies en la tierra cautivos
Sola va por los campos perdida
Ya la noche envuelve en su frío
Ya se moja su traje de lana
Con las botas del fresco rocío
A las ranas que halló en una charca
Doña Rata pregunta en el camino
Mas las ranas que exista
Nada más que su canto y su limo
A buscarla salieron los gnomos
Y los gnomos son buenos amigos
En la mano luciérnaga llevan
Para ver en la noche el camino
Doña Rata regresa trotando
Entre luces y barbas de lino
Qué feliz dormirá cuando llegue
A las pajas doradas del nido
Amor por el bosque
M.Benedetti
Había una vez un bosque, lleno de trastos viejos y florecillas nuevas, entre los que, inconscientemente alegres, corrían, volaban, saltaban o, simplemente, transitaban sus habitantes naturales: gorriones, vaquitas de sanantonio, mulitas, zorrinos, liebres, perdices, ranas, cotorras, picaflores, etcétera.
Las relaciones zoociológicas eran relativamente buenas. Después de cada lluvia los hongos nacían como hongos, y eso daba abundante motivo a los cantos, graznidos, cotorreos, mugidos, rebuznos y otros medios de comunicación de masas.
Las flores eran vulgares y silvestres, pero por lo menos nadie las pisoteaba. Con su samba de una sola nota las insistentes ranas llenaban la noche. Eran verdaderamente llenadoras. En época de relativa escasez, los animales mayores corrían la liebre; pero cuando la escasez era más grave hasta las liebres corrían la liebre. Sin embargo, y pese a todas las dificultades de la vida salvaje, aquel era un bosque feliz.
Naturalmente había objeciones contra la tozudez de las mulitas, la difamación de las cotorras o la ronca sapiencia de los sapos; pero después de todo un picaflor tenía casi los mismos derechos que un yacaré, la única diferencia estaba en la dentadura.
Todos estaban autorizados a ver el cielo, que aparecía entre las altas ramas y, cuando las calandrias cantaban el himno del bosque, los pinos se quitaban respetuosamente las copas y todos los árboles lo escuchaban de pie.
Por supuesto, un bosque es un conjunto de árboles y de matas, pero en él todo marcha mucho mejor cuando se arbola que cuando se mata. Esto no pareció importarle demasiado a un señorito ceñudo y sañudo que apareció en el bosque una mañana gris.
De entrada, miró con resentimiento a arbustos y alimañas. Como anticipo, pisoteó un escarabajo y le arrancó lentamente las alas a una mariposa. Al día siguiente vino con otros hombres igualmente ceñudos y sañudos, acompañados de extraños instrumentos, herramientas y maquinarias.
Durante dos o tres semanas, indiferente a las más hondas aspiraciones de la flora y de la fauna, taló y taló. No dejó un solo árbol en pie. Los animales y animalitos que, por algún azar, lograron sobrevivir a la hecatombe, pasado el estupor inicial huyeron despavoridos.
Por fin, el hombrecito hizo cargar todos los troncos en enormes caminos. Sólo una tortuga quedó, por razones que ustedes podrán imaginar, para presenciar esta última operación. Por lo tanto, fue ella el único testigo de un extraño gesto: el hombrecito desenrolló un gran cartel y lo colocó en el primero de los camiones. Como la tortuga era analfabeta no pudo enterarse del texto del letrero, que decía: “Yo quiero a mi bosque, ¿Y usted?”
Una nuez
C.Trenet / Ad: N.Guevara - A.Favero
Una nuez
Qué hay adentro de una nuez
Qué podemos ver cuando está cerrada
Las montañas y los ríos
Los trigales y los pinos
Los redondo de la noche
Y un canasto con pepinos
Mil soldados bien vestidos
Persiguiendo al enemigo
Y escapando del castillo
Los caballos del virrey
Cerca del río
Una nuez
Qué hay adentro de una nuez
Qué podemos ver cuándo está cerrada
Se ven todas las estrellas
Se ven rayas y centellas
Y las zonas que se estrechan
Y un barquito que naufraga
En una botella
Y los chicos en la escuela
En el día de la bandera
Con su grave escarapela
Y se ve al amanecer
Una monja en bicicleta
Y una vaca en camiseta
Una nuez
Qué hay adentro de una nuez
Qué podemos ver cuándo está abierta
Al romperla se acabó
Al comerla ya no hay tiempo
Al romperla se acabó
Al comerla ya no hay tiempo
Chau a los descubrimientos
Juancito
Hace mucho tiempo, en Francia, vivió un señor llamado Jean de Lafontaine, autor de esas fábulas horribles que todavía circulan por nuestras escuelas.
Según cuentan los historiadores, este Jean de Lafontaine, que quiere decir algo así como Juan de la fuente y que, de ahora en adelante, llamaremos Juancito, no era lo que se llama un alumno ejemplar, como veremos enseguida.
Dabadabadá.....
Ay, Juancito, siempre en la luna
Qué chiquito tan holgazán
Por qué no contestas a mis preguntas
Cállese, no sea charlatán
Qué es lo que mira por la ventana
Ay, Juancito, ¿Me va a escuchar?
Aún no ha sonado la campana
En el recreo podrá jugar
Mire, mire, señorita
Una cigarra en mi cuaderno
Señorita, no es culpa mía
Si está cantando en el invierno
Qué es lo que dice está criatura
Con ese flequillo tan (?)
Por qué bosteza en literatura
Ay, si este niño fuera mi hijo
Mire, mire, señorita
El león está hablando con el ciempiés
Señorita, no es culpa mía
Si para mi dos y dos son tres
Se comporta en forma indebida
Distrayendo a sus compañeros
No llegará a nada en la vida
Vamos a ponerle un cero
Mire, mire, señorita
Tiene una hormiga en el sombrero
Señorita, no es culpa mía
Si el lobo se comió al cordero
Ay, Juancito, qué tarambana
No lo podemos permitir
Por la puerta o por la ventana
Ay, Juancito, tendrá que salir
La mala memoria
Boris Vian - P.Gerard / Ad: Nacha Guevara
Esta es la historia de Martín
Cuya cabeza era una cosa
Que trabajaba y trabajaba
En una forma curiosa
Esta es la historia singular
De un tipo que parecía normal
Cuyo cráneo sin esplendor
Era raro sólo en su interior
Martín sufrió desde temprano
De un mal que es en verdad frecuente
Una memoria traicionera
Que sólo le trajo inconvenientes
En la escuela o en su casa
Cuando algo le enseñaban
Martín, con gesto huraño
Enseguida lo olvidaba
Si, pero, si, pero
Se olvidaba de olvidarse de olvidar
Lo que debía olvidar
Y como se había olvidado de olvidar
Todo lo podía recordar
¿Me siguen?
¿Si?
Y enseguida esta facultad
Hizo que la sociedad
Entendiera su estupidez
Exactamente al revés
Olvidado de olvidar sus lecciones
Martín fue de los mejores
Y a pesar de ser tan tonto
Llegó a ser embajador muy pronto
Pero un día que estaba lloviendo
Y a su auto él iba corriendo
Se llevó por delante a su secretario
Y cayó como un canario
Su cráneo, como una maceta
Produjo un ruido musical
Originando en su croqueta
Una confusión fatal
Y de ahí en más
Se olvidaba de olvidarse de olvidarse de olvidar
Lo que debía olvidar
Y cómo olvidaba de olvidar lo que olvidaba
No se acordaba de nada
¿Me siguen?
¿Si?
Al perder con este accidente
Su memoria de repente
En lugar de acudir a una cita
Siguió viaje a Calamuchita
Pero en el camino
Un colectivo que iba embalado
Sin importarle su carga de almas
Cruzó delante del desgraciado
Y Martín que había olvidado
La existencia del peligro
Sin medir las consecuencias
Se embistió al colectivo
Y murió muy sorprendido
Al sentir dentro del cráneo
Un ruidito muy extraño
Y así fue que...
Se olvido de olvidar de olvidar de olvidar
De olvidar que debía olvidar
Lo que olvidaba daba de olvidarvidar de olvidar de olvidar
De olvidar lo que olvidaba de olvi...
¡Uy!, me olvidé el final...
Canción para ustedes (Palabras para Julia)
J.A.Goytisolo / Alberto Favero
Ya no pueden volver atrás
Porque la vida los empuja
Con un aullido interminable
Hijos míos
Es mejor vivir con la alegría de los hombres
Que lloraron ante el muro
Ante el muro ciego
Hay momentos felices
Pero el dolor también depara
Otros caminos sin salida
Se sentirán acorralados
Por el miedo y la incertidumbre
Desearán no haber nacido
Yo sé muy bien que les dirán
Que la vida no tiene objeto
Que es un asunto desgraciado
Desgraciado
Pero entonces acuérdense
De lo que un día yo canté
Pensando en ustedes
Como ahora pienso
Un hombre solo, una mujer
Así tomados de uno en uno
Son como polvo, no son nada
Pero cuando les hablo a ustedes
Cuando les canto de este modo
Pienso también en otros hijos
En otros hijos
Toda la historia del hombre
Está en la historia de uno solo
Como la mies dentro del grano
Nunca se entreguen ni se aparten
Junto al camino nunca digan
No puedo más y aquí me quedo
Vuestro destino está
En los demás, vuestro futuro
Es la vida pues, la dignidad es la de todos
Ellos esperan que resistan
Que les ayuden vuestra alegría
La vida es bella
Ya verán como a pesar de los pesares
Tendrán amor, tendrán amigos
A pesar de los pesares
Por lo demás no hay elección
Y este mundo tal cual es
Vuestro patrimonio
Perdónenme, no sé decirles nada más
Pero comprenda que yo aún estoy en el camino