“La Orden del Fénix, El regreso de Violet.”
Capitulo IV: Violet
Una mujer,
la más hermosa que hubiera visto en su vida, caminaba hacia él, era blanca como
la nieve, con el pelo negro azabache y los ojos eran negros también o al menos
eso creyó al principio, llevaba un vestido negro ajustadísimo.
- He
esperado tanto… tengo tantas cosas que decirte Harry, aunque supongo habrás
escuchado algunas- De repente Arabella se había
acercado, los otros se habían quedado de piedra, ninguno parecía creer lo que
estaban viendo.
- Violet…
yo pensaba que…te extrañe- dijo Arabella abrazándola
que luego volteó a mirar a Harry- Estás bien?
Asintió.
Harry iba a comenzar con la avalancha de preguntas pero calló ante lo que vió ¡¡Snape abrazando a alguien
casi llorando!!
- Violet-
repetía una y otra vez- por qué te fuiste… ni una carta… te extrañé tanto.
- Sev no tienes idea de cómo te extrañe- decía ella llorando.
Luego
entre llantos llegó el turno de Dumbledore.
- Yo estoy
muy feliz de volver a verte- dijo con los ojos echando luces de alegría - todos
se abrazaron hasta que sólo quedaron Harry y Sirius pegados a la chimenea.
- Hola- dijo ella - no me van a saludar.
- Hola
Violet, ha pasado muchísimo tiempo… estás bien Harry - dijo Sirius evitando su
mirada.
Lo único
que se le ocurrió hacer fue mirarla a los ojos con una mirada que al principio
fue fría de su lado hasta que estuvieron a un metro, entonces ella le dirigió
la mirada más triste que Harry haya visto nunca, él sintió como sus ojos se
llenaban de lágrimas y ella dijo:
- He
esperado este momento desde hace muchos años - dijo y añadió más formal-
Bienvenido a casa Harry Potter - por sus mejillas corrían lágrimas silenciosas,
ante esto Harry sintió como su voluntad se desvanecía, sólo dejando a su
corazón, no se dió cuenta en que minuto la había
abrazado y ella nuevamente rompía a llorar. -mientras Sirius se acerca a él y
lo abrazaba con un brazo.
- Hola
Sirius- Sirius no respondió
- Será
mejor, que empiece la ceremonia.- dijo Remus nervioso.
- No va a
poder ser -dijo ella- acabo de echar a toda esta tropa de imbéciles de alta
sociedad de esta casa, sólo yo, la tenía que entregar es pertenencia del clan y
me fue destinado entregársela a su heredero a nadie más - dijo resueltamente -
no pienso acatar ninguna norma estúpida de alta sociedad, por qué no vamos a
comer nosotros, me muero de hambre- dijo con una sonrisa dirigida a Harry a
quien dio la mano y quitándoselo a Sirius lo llevó al comedor.
El
castillo era el lugar más increíble en el que había estado, los cuadros eran
hermosos y la casa era como si fuera de reyes, se sentaron a la mesa de un gran
comedor hermoso estaba decorado y de lado a lado lleno de comida, todos reían
menos Sirius, y Harry dijo:
- Tía… aun
tienes algo que explicarme – le dijo con una mirada severa mientras comían.
- Es
verdad, ¿pero esta noche cariño?- Harry asintió - Todo lo que supongo has oído
es verdad, soy la más conocida bruja oscura existente y la asesina más grande
de la historia, aunque supongo como la mayoría de las personas no habrás oído
que yo sólo asesino brujos negros- dijo Violet, mientras Harry se quedaba helado
y Snape palidecía.
- Pero al
irte después de… -dijo este último- donde fuiste cuando desapareciste… te busqué y te mandé a buscar
por todos lados y nadie te había visto hasta ahora ¿dónde estabas?- dijo todo
esto muy rápidamente como si esperara saberlo desde hacia mucho tiempo.
-
Estudiando artes tenebrosas, luego artes antiguas, en ésta parte forme una
sociedad - todos parecían asombrados- la que tenía como fin cazar magos
tenebrosos y fuimos matando por doquier, fue así como adquirió él titulo de la
bruja negra más importante, ¿hay algo mas que quieran saber?…- y siguió
comiendo como si fuera lo mas normal.
- Porque
la bruja roja- dijo Harry, fue lo más inteligente que se le ocurrió decir.
- Porque
cada vez que asesinaba alguien ponía el
emblema de la sociedad en el cielo… era un emblema rojo - dijo ella sin
alterarse.
- El
emblema que había luego de cada
asesinato de los mortifagos, era el de los Potter…
todos pensaron que había sido Harry, hasta que uno de los detenidos dijo que la
culpable había sido una mujer, solo hasta entonces supimos que aún estabas
viva- dijo Mundungus- para horror de Fudge, terminó con una sonrisa.
- Eso no
tuvo nada que ver con la sociedad, era una venganza personal - dijo con una
mirada gélida, luego añadió con un suspiro - me dió
muchos problemas con mis amigos por ponerme en un peligro innecesario, cuando
ellos habrían acabado con los mortifagos en cinco
minutos, no quise avisar porque era “mi” venganza y no necesito de nadie para
ejecutarla…aunque si la cosa se hubiera puesto más peligrosa no habría tenido
más remedio que llamarlos... Luego de eso la carta del clan, diciendo que se
habían enterado de que seguía viva y querían que yo entregara la herencia a mi
sobrino… estuve a punto de negarme, no me quería enfrentar al pasado, fue ahí
cuando recibí la carta de Dumbledore ofreciéndome el
cargo de profesora de Defensa de las artes Oscuras y decidí aceptar, para tu
desgracia Sev…lo siento.
- Tienes
idea desde hace cuanto deseo ese puesto- Dijo Snape-
Aunque tú por lo menos serías un reemplazo que valdría la pena pues te tendría
cerca.
Y podría
ver cuanto has aprendido en estos años… además podrías pasar más tiempo con tu
sobrino -dijo sonriendo francamente.
- Tú que
dices Remus necesito alguien que me ayude- dijo ella- Dumbledore
me autorizó para impartir un taller de preparación de Auror.
- Me
encantaría- respondió él.
- Yo
también puedo ayudar- dijo Snape - y todo esto es
increíble pero no he podido dejar de notar que estás realmente hermosa.
- Gracioso
- dijo ella sarcástica.
- Estoy de
acuerdo con él - dijeron Mundungus y Remus a la vez
lo que consiguió sacarle una sonrisa.
Digo lo
mismo - se dieron vuelta y se encontraron con Ron y Hermione
y los señores Weasley y los señores Granger, el que había hablado era el señor Weasley.
- Pensé en
invitarlos a la entrega de tu castillo, Harry- dijo Violet, él no respondió
estaba asombrado pero feliz al ver a algunas de las personas que más quería en
el mundo.
- Harry -
gritó Hermione abrazándolo- te he echado tanto de
menos.
- Nos
moríamos de ganas de verte - dijo Ron abrazándolo.
- Yo
también- dijo con una sonrisa.
Ellos no
lo notaron pero el resto los observaba sorprendidos por que parecía no se hubieran visto desde hacía una
vida entera.
- Wow - dijo Ron mirando el gran comedor- tu castillo es
hermoso, además por fin te vas a deshacer de esos muggles.
- Hoy en
la tarde una lechuza hermosa llegó notificándome que te entregarían la herencia
de los Potter… al principio no lo podía creer pero luego, Ron me escribe
diciéndomelo así que nos preparamos y vinimos lo más rápidamente posible - todo
esto lo dijo Hermione muy rápido.
Mientras
tomaban el café continuaron hablando de muchas cosas aunque la señora Weasley aún parecía temer un poco a Sirius. Los señores Granger apenas hablaron durante la velada.
- Estoy
más contento de lo que había estado nunca- dijo- conocí a mi tía de la que no
sabía que existía, estoy con mis amigos y las personas que más quiero en el
planeta, además mi padrino está conmigo sin problemas y he recuperado lo que le
pertenecía a mi familia… muchas cosas por un día estoy muy cansado, pero más feliz que en toda
mi vida - añadió con una gran sonrisa.
- Me
alegro por ti hijo- dijo la voz de la señora Weasley.
- Con
respecto a lo de tu cansancio creo que te gustaría conocer la habitación
principal… la de tus padres, ahora la tuya, los huéspedes se pueden que dar en
la que elijan, aunque Sirius ya tiene una propia.- añadió Violet levantándose.
- En ese
caso, estaría muy bien…- dijo Harry, y luego mirando a Ron y Hermione dijo- Tal vez quisieran acompañarme - dijo con una
significativa mirada.
- Por
supuesto, te acompañaremos - Dijo Ron poniéndose de pie.
- Dejemos
que conversen, no se han visto en años - Dijo Hermione.
Pese a
esto los demás notaron que lo que realmente querían era estar solos, Así que
Harry se puso de pie y como un caballero ayudó a Hermione
a ponerse de pie y se dirigió a la puerta.
- Alguien
me podría indicar por donde queda…- dijo implorante, entonces Sirius se puso de
pie y les hizo un gesto para que lo siguieran:
- Luego
los voy a ir a ver - dijo Violet
- Buenas
noches - dijeron a la vez.
- Buenas
noches- dijeron los otros al unísono
Entonces
Sirius los condujo por los pasillos y pasadizos más increíbles que alguien se
pudiera imaginar, se notaba que conocía muy bien el castillo, entonces llegaron
a una enorme escalera de mármol y subieron directamente a una gran puerta de
roble, al abrirla Harry se encontró con una habitación llena de fotos, cuadros,
cosas de sus padres y de él bebe y sintió como las emociones que había sentido
en el día estaban a punto de estallar.
- Creo que
tienen mucho que hablar, si me necesitan mi habitación es la tercera de la
izquierda. - dijo Sirius.
- Buenas
noches - dijo Ron- mientras lo despedía y mientras que Hermione
iba hacía Harry a abrazarlo diciendo:
- Se ve
que te querían mucho.
Harry
asintió con un nudo en la garganta y mirando alrededor se dirigió hacía la cama que había sido de sus
padres, para comenzar a relatar todo lo que había oído durante el día a sus
amigos, sin dejar de observar la habitación que ha cada vuelta le daba una
sorpresa hasta que su vista se fijo en lo que parecía un libro semi-oculto con él mismo símbolo que llevaba la lechuza que
le había llevado hasta Prive Drive la carta informándole lo de la herencia, se
levanto, parecía que el libro lo atraía, estaba en un estante justo al lado de
un gran fénix de oro hermoso, lo levanto y abrió. Entonces oyó que de su propia
boca salía un grito horrorizado.
- ¡¡¡ Que
significa todo esto!!! - grito mientras los horrorizados Ron y Hermione se dirigían hacía él. Segundos después se oían
pasos apresurados y la cara de horror de Sirius aparecía en la puerta.
- ¡¿Pero
que pasa?!- pregunto caminando hacía ellos y mientras la puerta se abría
estruendosamente y aparecían Dumbledore, Violet, Snape, Remus, Arabella, los
señores Weasley y un poco atrás los padres de Hermione; ahí fue donde Harry exclamo furioso mostrándoles
el libro que tenía en las manos:...