“La Orden del Fénix, El regreso de Violet.”
Capitulo III: Una amarga Historia
Entonces
comenzó a dar vueltas y más vueltas y cuando comenzaba a sentirse mareado sus
pies tocaron tierra firme, pero no estaba lo suficiente despierto para atinarle
y cayó al suelo en una mullida alfombra cuando se levantó y miró alrededor se dió cuenta que estaba en una casa humilde pero acogedora y
que cuatro personas lo miraban atentamente, para cuando se dió
cuenta quienes eran, estaba de pie y Sirius y Remus se encontraban ahí a sus
costados.
- Harry
supongo que no conoces a Mundungus - Harry se acercó
a saludar a un hombre mayor con una cara de astucia que a Harry asustó pero con
- calma le dió lla mano y con un movimiento de cabeza lo
saludó.
- Mucho gusto- dijo mirándolo a los ojos.
-
Igualmente, tenias razón es igual a James - añadió mirando a Sirius - Pero no
tenía idea cuanto…no, espera los ojos, son los de Lily.-
Harry le
sonrió pero al advertir la presencia de una mujer la saludó diciendo:
- Harry
Potter ¿con quien tengo el placer?- dijo en su tono más educado
- Arabella Figg - dijo ella radiante.
Harry se dió vuelta para encontrarse con Dumbledore
quien lo saludó feliz
-
¡¡¡Harry!!! Que gusto verte bien -dijo él
- Gracias profesor,
también es bueno verlo -dijo Harry
Miró hacía
atrás y se encontró con Snape con un café en la mano
se lo veía enfermo, ojeroso.
- Hola
Potter -dijo él
-
Profesor….¿Esta bien? -dijo Harry
- Luego
hablaremos…. ahora hay otro asunto pendiente- dijo mirando al resto, Harry se dió cuenta y volteó para encontrarse con que todos lo
miraban con cara de preocupación, menos Dumbledore
Harry lo miró a los ojos y se sintió bien. Luego miró a Sirius y preguntó:
- ¿Qué es
lo que pasa?- dijo secamente, había algo que le incomodaba.
- Harry
pues es que... - no pudo seguir porque Snape lo
interrumpió.
- Siéntate
es muy difícil de explicar pero mucho más te va costar entender… Tu padre, tenía una Hermana se llama Violet y
es tu tía …
A Harry no
le dió el tiempo suficiente de asimilar estos hechos
cuando Snape siguió hablando:
-... Ella
es una excelente bruja, fue tu madrina, pero luego de tu bautizo, tu padre
pensó en escapar así que primero la mando a ella a arreglarlo todo pero tu
padre nunca llegó…. Luego de eso, se enteró que tu habías sido enviado con muggles, que Black estaba en Askaban
y no lo aguantó… yo estaba muy triste porque mi vida estaba arruinada, todos me
creían un mortífago y Remus estaba sumido en una
depresión absoluta, así que para cuando las cosas estuvieron mejor y la buscamos ella
había desaparecido… Fue hace poco que oímos noticias de ella, vino a enfrentar
a Voldemort, de hecho ella fue la causal de la
matanza de aquellos mortífagos - dijo señalando el diario- Los mortífagos
que murieron fueron ocho, los que se opusieron a que mataran a su señor, ella
puso en el aire el símbolo de tu familia y se marchó…yo averigüe lo más que
puede y descubrí que se había ido a estudiar artes oscuras y artes antiguas.
Por mis amigos de la escuela de Pedagogía me enteré que ella ahora era tratada
con él título de “la Bruja Roja” y que ella y sus amigos habían matados magos
por donde iban, nadie se atreve siquiera a mirarla… ella era mi mejor amiga y
aún así le temo… cuando la vuelva a ver a los ojos voy estar tranquilo…antes
no…- dijo cabizbajo
Harry no
podía entender nada bien era el sobrino de una bruja oscura…no podía ser,
aquello no podía ser real, había esperado tanto…
Luego de
un momento…
- Estás
seguro Sev? la bruja roja es la más nombrada de los
brujos negros- dijo Arabella- Estás seguro de que es
ella?
Snape asintió.
- Fue muy
duro para ella perder su familia, cambio su vida, deben entender-dijo Remus
- Pero no
es razón para que se convirtiera en una bruja negra, yo también perdí mi
familia y desde que llegué a Hogwarts he hecho lo
posible por combatir a Voldemort y las artes
oscuras…no es razón- terminó repitiendo la última frase muy lentamente.
Todos
callaron, Harry tenía razón.
- Dios,
ella no perdió a su familia completa eso fue muy injusto…Yo me quedé solo… ella
me va tener que explicar esto, no vino a verlos, no ayudo a Sirius y me
abandonó - terminó con los ojos llenos de lágrimas, su sueño se acababa de
convertir en pesadilla.
- Vamos
todos- dijo Arabella después de un rato en el que
todos estaban horrorosamente consientes de que Harry se le enfrentaría y no
había nada que se lo impidiera.
- Estás
bien Harry - dijo Dumbledore sin prestar atención a Arabella, Harry no respondió, no estaba seguro.
- Harry…-
comenzó Sirius pero Harry le dijo:
- Debo
enfrentarla, por muy bruja negra que sea debo enfrentarla -dijo- aunque me
tenga que batir con ella. Mi nivel es evidentemente más bajo, pero no soy un
completo inútil.
- Nadie
cree eso- dijo Mundungus.
- Debo
prepararme -dijo Harry.
Se sentó
mirando para la ventana aunque no veía nada, sólo que miles de preguntas sin
respuesta cruzaron por su cabeza, en eso sintió que alguien se sentaba a su
lado, era Dumbledore miraba hacía donde mismo él y
sin decir una palabra estuvieron allí durante algunos minutos hasta que Harry
dijo:
- ¿Por qué
cree que lo hizo?, ¿cuándo cree que se haya vuelto mala? - dijo con un nudo en
la garganta.
- No creo
que lo haya hecho, aunque los hechos parecen contrarios mi intuición me dice
que no es cierto- dijo con un brillo en los ojos.
- Me voy a
arreglar- dicho esto se puso de pie y se fue. Luego se arregló lo mejor que pudo al mirarse en el espejo se vió igual a su padre las preocupaciones le dieron aspecto
de mayor, la sonrisa de su cara había desaparecido. Al salir del baño todos lo
miraban pálidos, expectantes en profundo silencio hasta que Harry dijo:
- Es la
hora, debemos irnos- Dicho esto Remus le acercó los polvos a Dumbledore, éste tomo un poco y los arrojó al fuego se
introdujo en él y dijo:
- Godric Valley- dicho esto
desapareció entonces Harry se acercó, hizo lo que Dumbledore
había hecho antes y en segundos se
hallaba de pie ante la chimenea
de un castillo lujoso, la chimenea tenía arriba un emblema familiar, el de los
Potter, miró a Dumbledore en el momento en el que
aparecían los otros, para cuando estuvieron todos ahí Harry dió
unos pasos con la mirada inexpresiva, hasta que una mujer entró, era muy mayor,
a Harry no le dió la impresión de que fuera ella,
aunque se lo quedó mirando asombrada, mientras Harry la regalaba una mirada
fría como el hielo ésta gritó:
-
Señora…Violet… han llegado -dijo mientras se escuchaban unos pasos.