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INFORME DE UN LARGO CAMINO HACIA LA DESINDUSTRIALIZACIÓN

Diario Córdoba, 16-2-99

La comarca del Alto Guadiato atraviesa por un periodo de crisis estructural y socioeconómica que comenzó allá por las postrimerías de los años 60, cuando la gran compañía francoespañola minera, la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya (SMMP), fue cerrando una tras otra sus explotaciones e industrias complementarias. En una nueva fase del problema (quizás sea la última), que se ha sustanciado con el encierro del comité de empresa de Encasur, la zona asiste entre temerosa y perpleja al advenimiento de un futuro que se adivina negro, negro como el carbón y negro como el nombre de la "marcha negra" que a pie inician hoy los trabajadores con destino a Madrid. Dicho futuro es el que tratan de esclarecer con su actitud estos trabajadores que, carretera y manta, se dirigen a la capital de España en busca de una última esperanza que evite el cierre radical o prematuro de las minas y el despoblamiento de una tierra que fue el buque insignia industrial de la provincia de Córdoba.

Tras el cierre de la SMMP, las duras negociaciones del alcalde Alfredo Gil Muñiz, apoyado por algunas autoridades cordobesas y nacionales de su época, consiguieron en 1.961 la creación de una empresa mixta a través del INI, la Empresa Nacional Carbonífera del Sur (Encasur). Dicho proyecto incluía la creación de otra empresa, Eneco, para la explotación de la Central Térmica de Puente Nuevo, pero los acuerdos que se alcanzaron entonces no se cumplieron en gran parte. Por ejemplo, los estatutos recogían que todo el carbón que consumiera la central debería proceder de la cuenca de Peñarroya, pero, finalmente, el mineral de otras procedencias vino también a alimentarla, sobre todo de las explotaciones que la propia Encasur posee en Puertollano (Ciudad Real).

En 38 años, la plantilla de Encasur en la cuenca minera de Peñarroya ha pasado de los 1.645 trabajadores, en 1.961, a los 632 a finales de 1.998. La producción, sin embargo, ha aumentado con respecto a aquellos años aunque experimentando altibajos notables en estas cuatro últimas décadas. En 1.961 se extraían 92.063 Tm de mineral (hulla y antracita), y se consiguió sobrepasar la cifra de 600.000 Tm en 1.982 (cuando la plantilla era aún de 1.264 trabajadores). Los años siguientes arrojan cifras de entre 700.000 y 900.000 Tm de producción, siempre con plantillas decrecientes. A partir del 31 de Diciembre de 1.991 se empiezan a aplicar las primeras prejubilaciones incentivadas.

Fue precisamente en Mayo de 1.991 cuando una Mesa reivindicativa formada por empresarios, AA.VV., sindicatos y representantes de los partidos políticos paralizaron las elecciones municipales de aquel año como medida de presión encaminada a que las distintas administraciones hiciesen algo que evitara la catástrofe socioeconómica que se adivinaba si finalmente las minas y sus industrias y empresas anejas dejaban de producir. Aquellas protestas consiguieron que se creara el PIAG -Plan de Industrialización del Alto Guadiato-, que de haber tenido éxito habría conseguido invertir cuatro mil millones de pesetas entre aportaciones públicas y privadas, y habría creado 300 puestos de trabajo, los mismos que se pensaba se iban a ir perdiendo en la minería. Al día de hoy, ningún sector, ni político, ni empresarial, ni sindical, se recata en afirmar que el PIAG ha sido un auténtico fracaso, pues en la actualidad, según Nicasio Molina (CC.OO.), presidente del comité de empresa de Encasur, son sólo unos 25 puestos de trabajo los que se han alcanzado gracias a dicho Plan, que ya ha finalizado.

Como queda dicho, a finales de 1.991 se empiezan a aplicar las primeras prejubilaciones, que alcanzaron de golpe la cifra de 204 puestos de trabajo más 5 bajas incentivadas, según Nicasio Molina. Como colofón de todo este proceso, después de que se inició el proceso de privatización del Grupo Endesa (al que ahora pertenece Encasur), el comité denuncia que la empresa está llevando a cabo una gestión que va en detrimento de su política social tanto con los trabajadores como con la comarca del Alto Guadiato. Los sindicatos denuncian "incumplimientos sistemáticos de los acuerdos firmados".

En estos días, las reivindicaciones se centran, fundamentalmente, en la exigencia de que Encasur ayude al desarrollo socioeconómico de la comarca diversificando su actividad; que despeje el futuro de las explotaciones y los trabajadores; que se cumpla el Plan de Futuro del 27 de Marzo en cuanto a producciones, y recolocaciones de 8 nuevos trabajadores por año hasta el 2.005; que Encasur destine los 800 millones de pesetas comprometidos a crear nuevos puestos de trabajo; que se proceda al desvío de la N-432 a su paso por la mina La Ballesta (Espiel), ya que el trazado actual impide la apertura de nuevas explotaciones; y, finalmente, que se atienda lo pactado en materia de prejubilaciones, vale del carbón a pensionistas y prejubilados, y pago de atrasos de más de un año.

Los sindicatos denuncian que, solapadamente, la empresa está encaminando sus pasos en los últimos tiempos al cierre prematuro de sus explotaciones en la cuenca de Peñarroya, contraviniendo los acuerdos entre empresa y trabajadores en este sentido. Esta situación es aún más inexplicable por cuanto desde 1.997, según Nicasio Molina, esta cuenca da más beneficios que la de Puertollano, y la situación general de la empresa no es precisamente deficitaria, sino todo lo contrario. Además, los sindicatos denuncian una maniobra empresarial que quiere hacer ver que la amortización del pozo María es deficitaria, porque la empresa aplica para hacer los cálculos un periodo de amortización mucho menor al inicialmente programado.

Igualmente, las fuentes sindicales no se explican esta política empresarial cuando las cifras oficiales que se manejan en cuanto a reservas geológicas de antracita y hulla son de unos cuarenta millones de Tm calificadas como seguras, y entre treinta y cuarenta millones de Tm las calificadas como probables y posibles en la cuenca de Peñarroya; en la de Puertollano, se cifran en más de cincuenta millones de Tm las reservas seguras. Ante estas cifras, le parece sorprendente al comité que ya desde el periodo 1.997-98 no se invierta ni siquiera las cantidades previstas en investigación.

 

EVOLUCIÓN DE PLANTILLAS Y PRODUCCIONES

(Cuenca de Peñarroya)

AÑOS

PRODUCCIÓN VENDIBLE

PLANTILLAS

(al 31-XII)

1.961 (Creación de Encasur) 92.063 Toneladas 1.645 personas
1.965 168.166 Toneladas 1.210 personas
1.970 313.131 Toneladas 1.217 personas
1.975 332.025 Toneladas 1.104 personas
1.980 542.099 Toneladas 1.335 personas
1.985 879.98 Toneladas 1.195 personas

 

 

DÉCADA DE LOS 90

PRODUCCIÓN Y

BENEFICIO NETO TOTAL DE ENCASUR

 

 

PLANTILLAS

1.990 602.288 Toneladas /

194 millones de Ptas.

1.127 personas
1.991 (empiezan las prejubilaciones) 672.421 Toneladas /

802 millones de Ptas.

937 personas
1.992 720.715 Toneladas /

490 millones de Ptas.

892 personas
1.993 829.807 Toneladas /

468 millones de Ptas.

853 personas
1.994 848.512 Toneladas /

323 millones de Ptas

840 personas
1.995 839.872 Toneladas /

15 millones de Ptas.

838 personas
1.996 833.000 Toneladas 834 personas
1.997 800.000 Toneladas 680 personas
1.998 (entrada en vigor del plan de la Minería, el 27 de Marzo) 600.000 Toneladas 632 personas
LA UNIDAD POLÍTICA Y SINDICAL CARACTERIZA A LAS REIVINDICACIONES MINERAS

Un dato novedoso y alentador se ha puesto de manifiesto en el asunto de las reivindicaciones socioeconómicas que el comité de empresa de Encasur lleva estos días a cabo en beneficio de la comarca: los alcaldes de las localidades de la cuenca minera, independientemente de cuales sean las siglas de sus partidos, han constituido una Junta que se reúne regularmente para apoyar oficialmente los postulados del comité.

En los últimos días, los plenos de Fuente Obejuna, Belmez, Espiel, Villanueva del Rey, además del de Peñarroya-Pueblonuevo, han alcanzado acuerdos que ratifican una y otra vez el apoyo prestado otras tantas veces a los trabajadores de la comarca. La unión entre ediles, trabajadores y sindicatos ha conseguido hasta el momento la celebración de nutridas concentraciones delante del ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo y una multitudinaria manifestación la semana pasada. El éxito de la convocatoria de huelga general indefinida en la comarca, convocada en el día de hoy, determinará las posturas a seguir en el futuro.

De momento, Rafael Toledano, secretario provincial de UGT, mantiene su propuesta de unidad sindical con ocasión de la celebración del Día del Trabajo, el próximo 1 de Mayo; celebración que propone que este año tenga lugar en Peñarroya-Pueblonuevo y que puede convertir a la capital del Alto Guadiato en la caja de resonancia de los problemas industriales cordobeses y andaluces a nivel nacional. El momento no ha podido ser más adecuado ni mejor elegido, porque todas las fuerzas sindicales y políticas se muestran de acuerdo en que no se puede abandonar a su suerte a una comarca de más de cuarenta mil habitantes.

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