Diario CORDOBA 28-2-99
ANDALUCIA Y LA CUENCA MINERA.Rafael Toledano Redondo.- Secretario
General de UGT-CORDOBA.
Según los pragmáticos, los bienes tienen valor en función de la satisfacción que
dan al que los posee. La autonomía andaluza, por este criterio pragmático, es un bien
que tiene un valor para los andaluces en función de las satisfacciones que desde su
puesta en funcionamiento ha dado a cada uno de los andaluces de nacimiento o de adopción,
que vivimos en esta tierra. Por lo tanto, a la hora de valorar la autonomía andaluza, los
andaluces lo hacen según les haya ido a cada uno de ellos.
Si la valoramos en función de las infraestructuras y comunicaciones de las que gozamos
los andaluces, seguramente la calificación sería de notable pues, con algunas
deficiencias nos desplazamos por las autovías que la cruzan sin pagar peaje como en otros
puntos de este país y, lo más interesante, ganando tiempo para poder dedicarlo a lo que
nos plazca.
Para los mayores que sólo cobran una pensión asistencial, la valoración, probablemente
será alta, pues en esta comunidad autónoma las pensiones asistenciales están por encima
del resto de comunidades autónomas de este país.
En Educación y Sanidad, salvando los intentos de privatización, la errática política
con el personal que trabaja en estas áreas, las listas de espera en según qué época
del año, el colapso de las urgencias en los hospitales del SAS, los andaluces sienten una
mejora en estas atenciones. Igualmente, perciben que apenas existe distancia entre la
educación que se les imparte a los hijos de los trabajadores respecto a los hijos de los
económicamente poderosos. También perciben que a los mayores de Andalucía los
medicamentos les cuestan menos que a los mayores del resto del país.
Los empresarios también harían una valoración de notable, pues desde la autonomía
andaluza hay subvenciones e incentivos para iniciar y mantener casi todas las actividades
empresariales.
En fin, podríamos seguir analizando situaciones y ver la valoración que de la autonomía
andaluza hacen los distintos hombres y mujeres de esta tierra. Pero también, el 28 de
febrero puede ser analizado por los hombres y mujeres que viven en la comarca del valle
del Alto Guadiato de la provincia de Córdoba.
Los aproximadamente 34.OOO habitantes que suman los pueblos de Fuente-Obejuna, Los
Blázquez, Belmez, Espiel, Villanueva del Rey, El
Porvenir, Peñarroya-Pueblonuevo y sus aldeas, también notan los avances que en materia
de infraestructuras, comunicaciones, pensiones asistenciales, educación, sanidad,
incentivos empresariales, etcétera ... Claro que lo notan; son andaluces y viven en
Andalucía. Pero probablemente su valoración de la autonomía de Andalucía no es la
misma que la del resto de los andaluces.
¿,Por qué? Porque hoy 28 de febrero, 'Día de Andalucía' 80 trabajadores en
representación de los trabajadores de los pueblos del Alto Guadiato, llevan once días
caminando, a pesar de sus dolores en las piernas, y llagas en los pies, por las carreteras
de Andalucía con destino a Madrid, para buscar fuera de Andalucía lo que aquí no han
encontrado, que es el futuro para que ellos y sus hijos puedan tener un empleo en la
comarca donde viven y no tengan que irse de Andalucía.
Creo que para estos andaluces de la comarca del Alto Guadiato, la autonomía de
Andalucía, que es un bien que también ellos poseen, no les ha dado la satisfacción de
tener un puesto de trabajo para ellos y para sus hijos.
Es una paradoja, por no decir una vergüenza, que el día en que todas las autoridades e
instituciones públicas andaluzas celebran el 'Día de Andalucía', haya trabajadores
andaluces que tengan que salir de Andalucía, para reivindicar su futuro. Creo que
precisamente hoy, el 'Día de Andalucía', sería un buen día para que los políticos de
nuestra tierra tomaran conciencia de la gravedad del problema por el que atraviesan los
hombres y mujeres del Alto Guadiato y se pusiesen a buscar soluciones que permitan que
estos andaluces se vuelvan a sus pueblos con sus familias, porque desde Andalucía se les
ha encontrado el futuro que van pidiendo por la carretera. |