Capítulo Cinco

 

¿Cómo Puede Aumentar El Reconocimiento De La Violencia Doméstica?

 

Aunque los capítulos 2 y 3 dan listas de atributos que se asocian a veces con las víctimas y los agresores, es importante recordar que todas los pacientes pueden ser víctimas de la violencia doméstica. Nadie es inmune. Hay sin embargo, algunas pistas de la presencia de violencia doméstica que pueden ser determinadas por la historia y el examen físico.

 

Pistas de la Historia

 

§         El relato del incidente no es consistente con el tipo de lesión.

 

·         Una mujer de veintitrés años llega al consultorio para evaluación de unas lesiones que según ella se produjo al caer por unas escaleras. Su única lesión es un ojo morado.

·         Un ama de casa de cincuenta años dice que resbaló accidentalmente en la bañera. Tiene cardenales en los brazos que sugieren que ha sido sujetada a la fuerza.

 

·         Hay un retraso entre las lesiones y la presentación. Hay diversas razones por las que las víctimas de la violencia doméstica pueden no ser capaces de buscar atención médica por sus lesiones de manera oportuna - pueden temer irse de casa mientras su pareja está todavía encolerizada, pueden no tener acceso a un transporte, o pueden tener que ocultar el hecho de que solicitaron asistencia médica. Debido a esto, ellas pueden buscar atención para sus lesiones cuando éstas están empezando a curarse.

 

Mary S. pidió una cita urgente para evaluar una lesión en su brazo izquierdo. En la exploración se encuentran cardenales que ya tienen coloración verde amarillenta, sugestiva de una lesión de tres días de evolución.

 

§         La paciente puede tener un historial propenso a los “accidentes”.

 

Un ama de casa de cuarenta y nueve años llega a la clínica para la evaluación de un dolor de cabeza "por nervios." Un repaso de su historial revela catorce visitas al servicio de urgencias en los últimos dos años. Todas esas visitas fueron por trastornos menores como cardenales y torceduras debidas a "resbalones" y "caídas."

 

§         Intentos de suicidio o depresión.

 

La paciente, Susan J., fue llevada a urgencias por una ambulancia después de ingerir cuarenta aspirinas. Cuando le pregunta por qué intentó matarse, ella dice que tuvo una pelea con su marido. Sólo después de preguntar "¿Qué clase de pelea fue?" le descubre su historia de violencia doméstica.

 

§         Quejas psicosomáticas repetitivas. Estas pacientes pueden tener molestias físicas recurrentes que no sugieran una patología orgánica.

MOLESTIAS FÍSICAS RECURRENTES

Dolores de cabeza

Dolores de pecho

Palpitaciones

Sensación de asfixia

Entumecimiento y hormigueo

Nerviosismo

Dispareunia

Dolor pélvico

 

Puede ser visitada una y otra vez por varios síndromes de dolor crónico, como dolor abdominal, pélvico, o de cabeza. A pesar de sufrir unos fuertes ataques, no se encuentra ninguna patología.

Por otra parte, la paciente puede presentar un cuadro de incumplimiento del tratamiento médico, prescrito para una dolencia crónica como diabetes o hipertensión. La razón real por la que no toma su medicación puede ser que su pareja se lo está impidiendo. Ella puede no presentarse a las citas  por que no tiene acceso a un medio de transporte y él se niega a llevarla, o bien él mismo puede cancelar las citas. Un médico describe como señales de alerta en el historial, las llamadas del compañero de la paciente para cancelar las visitas programadas, según el médico en su experiencia profesional hay una gran correlación entre los hechos anteriormente descritos y la existencia de malos tratos.

 

La paciente puede plantear quejas indefinidas como fatiga, sueño, apatía. Puede ser muy difícil conseguir que ella diga exactamente lo que la está preocupando. Podemos pensar que son pacientes difíciles o problemáticas. La verdad es que son personas con problemas reales, y que a veces están en peligro de muerte.

 

§         Ella puede presentar quejas emocionales, como ansiedad, ataques de pánico, trastornos del sueño, nerviosismo, depresión, dificultad en afrontar sus responsabilidades como madre, o quejas inespecíficas de problemas maritales, como "las cosas no van bien en casa" o "últimamente estoy muy estresada en casa."

§         Puede presentar signos y síntomas de alcoholismo y drogadicción. Las víctimas de la violencia doméstica pueden inclinarse hacia el alcohol o las drogas, incluyendo medicamentos sedantes y ansiolíticos, como ayudas para soportar la violencia.

§         Tenga cuidado con las lesiones durante el embarazo. Los malos tratos durante el embarazo no sólo amenazan la salud de la mujer sino también el buen desarrollo de la gestación. Las mujeres maltratadas pueden sufrir abortos "espontáneos", partos prematuros, recién nacidos de bajo peso y lesiones fetales.

§         Otros problemas relacionados con el embarazo, tales como abuso de sustancias, desnutrición, depresión y acceso tardío o esporádico a una atención prenatal, deberían también instar a preguntas directas sobre la violencia doméstica. Ella puede tener una historia de múltiples abortos forzados por él.

§         ¿Hay signos y síntomas del Síndrome de Estrés Post Traumático?  Síntomas como hiperalerta, dificultades para dormir, irritabilidad, dificultad para concentrarse, e hipervigilancia, sugieren el Síndrome de Estrés Post Traumático. Además, ella puede experimentar una insensibilidad o entumecimiento emotivo, falta de interés y respuesta, evitación de los estímulos asociados con el trauma o una persistente re-experimentación de éste, tanto en los sueños recurrentes como en los "flashbacks".

 

La Actitud de la Paciente Puede Ser una Pista

 

La paciente puede minimizar el alcance de la violencia ejercida por su pareja o puede mostrarse inadecuadamente indiferente sobre la naturaleza o extensión de sus lesiones.  Puede parecer aterrorizada, avergonzada, evasiva, o incómoda. Puede parecer exageradamente afectada por lesiones menores. Puede cerrar sus ojos durante gran parte de la entrevista o evitar con frecuencia el contacto ocular. Puede ponerse nerviosa cuando se abre la puerta o temerosa cuando alguien entra en la habitación.

 

 

La Conducta del Compañero También Puede Ser una Pista

 

Si el agresor la ha acompañado a la visita médica, puede ser la imagen misma del interés por su pareja. Él solicita estar presente en toda la visita, sujetando a veces su mano o inclinándose hacia ella. Cuando se le pregunta a ella algo, contesta él. Ella ni intenta dar una contestación por sí misma. Puede parecer temerosa o reticente de disentir de la explicación que él da de lo sucedido.

De vez en cuando el agresor se mostrará hostil o colérico con ella o contigo durante la visita. Sin embargo, a menudo, él parecerá un marido amante, preocupado únicamente porque su mujer consiga todas las atenciones que necesita.

 

Preguntar Directamente por la Violencia Doméstica

 

Dado que ésta se presenta en múltiples formas, podemos no detectarla si sólo nos fiamos de las pistas que indican su presencia. Puesto que cada mujer es una víctima potencial, para aumentar nuestro reconocimiento de la violencia doméstica, tenemos que preguntar directamente si la mujer está experimentando violencia en su vida. Para hacer esto usted tiene que:

§         Hacer la pregunta en privado. Esto significa que tiene que separar a la paciente de cualquiera que la acompañe. Tiene que hacerlo de forma que no levante sospechas y protegiendo a la mujer. Según el ámbito médico de que se trate se puede hacer de una forma o de otra. Puede pedirle a la otra persona que salga durante el examen físico o puede mandar la paciente a otra área, como el laboratorio o el servicio de radiología.

§         Gane la confianza de la paciente, mirándola a los ojos, escuchándola con interés, y mostrando una preocupación empática.

§         Recuerde que no todas las víctimas responderán a la misma forma de preguntar. Intente cambiar su abordaje según las circunstancias.

EJEMPLOS DE PREGUNTAS A HACER CUANDO SOSPECHA VIOLENCIA DOMÉSTICA

 

"Sra. Smith, muchas mujeres experimentan algún tipo de maltrato a lo largo de sus vidas. ¿Le ha ocurrido a usted alguna vez?"

 

"Sarah, en muchas ocasiones en que veo lesiones de este tipo, es porque alguien le ha dado un puñetazo. ¿Es eso lo que le ha ocurrido?"

 

"Tiene muchos morados. ¿Cómo ocurrió?"

 

"La violencia en el hogar es muy común y puede ser muy grave. Srta. Evans, de forma rutinaria pregunto a todos mis pacientes si están viviendo una situación de violencia doméstica, porque nadie tendría que vivir con miedo y porque hay formas de ayudar."

 

"Las relaciones a veces son violentas. ¿Qué ocurre cuando tu tienes una pelea en casa?"

 

"Srta. Smith, parece asustada de su pareja ¿la ha pegado alguna vez?"

 

"¿Qué ocurre cuando su marido se encoleriza?"

 

"¿Su marido bebe o usa drogas? (Si dice que sí) ¿Cómo se porta con usted cuando bebe o toma drogas?"

 

"Hola Jane, ¿cómo van las cosas en casa? ¿Cómo va todo entre usted y Hank? Todas las parejas pelean, ¿ustedes lo hacen? ¿Cómo son sus peleas? ¿Pelean a veces físicamente?"

 

Si la paciente cuenta que tuvo un aborto espontáneo, haga la pregunta: "¿Hubo alguna causa física para su aborto?"

 

 

§         Si su método y forma de preguntar funciona, continúe usando la misma técnica. Si no funciona, intente variar su abordaje.

§         Si sus preguntas directas no consiguen confirmar la existencia de una relación abusiva, asegúrese de dejar la puerta abierta preguntando de forma indirecta.

 

"Si usted estuviera viviendo una situación de violencia doméstica, ¿sabría dónde conseguir ayuda?"

 

Exploración Rutinaria

 

Como la violencia doméstica está tan extendida y supone una amenaza tan seria para la salud y el bienestar de sus víctimas, ahora, muchos expertos recomiendan una exploración rutinaria de la existencia de abuso en la vida de las pacientes. Deberían incorporarse preguntas sobre la violencia y otras formas de abuso de la pareja, no sólo en la historia de la enfermedad actual, sino en la documentación general de la paciente, que puede ser compartida por todos los médicos del centro.

 

Deberían incorporarse preguntas sobre la violencia doméstica a los cuestionarios clínicos escritos que se pasan a las nuevos pacientes o en las visitas anuales.

 

PREGUNTAS QUE PUEDEN INCORPORARSE EN UN CUESTIONARIO SANITARIO ESCRITO

 

1.      ¿Está usted en una relación en la que ha sufrido daños físicos?

2.      ¿Ha sido dañada físicamente alguna vez en una relación íntima?

3.      ¿Está usted, o ha estado, en una relación en la que se ha sentido maltratada? ¿En qué formas?

4.      Su pareja ¿ha dañado alguna vez, o amenazado con hacerlo, a alguien o algo que usted ama?

5.      ¿Ha sido forzada alguna vez a tener relaciones sexuales cuando no quería hacerlo? ¿Ha sido forzada alguna vez a participar en prácticas sexuales que usted no deseaba?

Es importante desarrollar un sistema recordatorio que facilite que las pacientes visitadas regularmente, sean preguntadas sobre violencia doméstica periódicamente. Además, las mujeres que no admiten la violencia doméstica en una primera visita, pueden reconocerlo si son preguntadas de nuevo en otra ocasión.

Unas etiquetas rojas pueden ser útiles como recordatorios para preguntar sobre violencia doméstica en la próxima visita.

La Family Violence Prevention Fund, una organización de ámbito nacional, con sede en San Francisco, ha sido pionera en dar respuestas innovadoras a la epidemia de la violencia doméstica. Están desarrollando, probando y divulgando, herramientas para detectarla. Para más información, contacte con el Centro de Recursos en el 1-800-313-1310 en Estados Unidos.

 

Pistas en el Examen Físico

 

Las víctimas de la violencia doméstica pueden intentar esconder sus lesiones usando mangas largas o jerseys cuello cisne.  Pueden ocultar ojos morados con gafas negras o densos maquillajes. Siempre que sea posible tiene que hacer que las pacientes cambien sus ropas de calle por una bata hospitalaria.

§         Examine todo el cuerpo, detectando las hinchazones así como las áreas con lesiones visibles.

§         Las lesiones debidas a la violencia doméstica pueden tener una "distribución central," es decir, lesiones en la cara, cuello, garganta, pecho, torax, abdomen, y genitales.

§         Recuerde que algunas lesiones no suelen ocurrir accidentalmente.

 

Los golpes accidentales en la cabeza generalmente ocurren en la frente o en la zona occipital superior y no en los lados o encima de la cabeza.

Los morados de causa no intencional en las extremidades, se suelen ver en la parte exterior de éstas; cardenales en la parte interior de los brazos o de los muslos son fuertemente sugestivos de una lesión intencionada.

 

·         Sospeche de las lesiones sugestivas de una posturas defensiva, como  cardenales en el interior del antebrazo.

·         Al igual que con el abuso a niños, múltiples lesiones en varios estados de curación sugieren violencia física ocurrida a lo largo de cierto tiempo

·         Cualquier lesión en el embarazo debería ser explorada para determinar si fue resultado de la violencia doméstica.

·         En ancianas, cuando la historia no proviene de la paciente por la demencia senil de ésta, examina el área genital por si hay hematomas, heridas o la inserción de cuerpos extraños.

 

Fuentes Adicionales de Información

 

Amigos acompañantes o familiares pueden ser capaces de informar sobre la violencia en la relación de la paciente con su pareja. A menos que ellos den espontáneamente la información, será probablemente necesario reducir la pregunta a cuestiones de naturaleza indirecta, tales como, "¿Cómo le van las cosas en casa a Mary?" o "Lila parece muy triste, sabe usted por qué?"  Preguntas que sugieran que usted sospecha o sabe algo de la violencia doméstica, podrían entenderse como una violación de la confidencialidad de la paciente, y según la circunstancia podrían ponerla en peligro de violencia posterior (por ejemplo si el amigo acompañante es también un confidente del agresor).

 

Otra valiosa fuente de información es el informe médico de la paciente. Informes que muestran un uso repetitivo de los servicios de urgencias (por ejemplo la paciente propensa a accidentes del ejemplo anterior), o ataques importantes con quejas funcionales, como dolor abdominal o pélvico, deberían incitar a preguntar sobre violencia doméstica.

Las pruebas auxiliares de laboratorio no suelen ser útiles. Únicamente los Rayos X pueden poner en evidencia antiguas fracturas insospechadas, igual que sucede en el caso de malos tratos a la infancia.

 

 

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